EL DEBER publicó hoy una nota que complementa el panorama de la disimulada crisis energética argentina, sobre todo en lo que se relaciona con Chile. A lo que dije en el post anterior sobre que frente a las repetidas olas de frío que recorren Argentina por estos días, el Gobierno de Néstor Kirchner está priorizando la provisión de gas a los domicilios 'también' por motivos electorales, se agrega la perspectiva de que el recorte de los envíos del energético hacia Chile está poniendo en riesgo la posición de la Concertación, la alianza de Gobierno que respalda a la presidenta Michele Bachelet. Chile tiene elecciones municipales en 2008 y presidenciales en 2009, y en la medida en que la falta de energía empiece a costar puntos porcentuales en el crecimiento económico, el Gobierno concertacionista lo tendrá difícil frente a los electores.
Bachelet necesita una boya para salir a flotes entre las olas que generan el desgaste propio de 16 años de gobiernos de la Concertación, los errores de su propio Gobierno, como el sonadísimo caso TransSantiago y los efectos de la crisis energética. A qué hora empezará Bolivia a toma cartas en este último asunto? Veremos.