El futuro se nubló para la reforma de las leyes migratorias de EEUU. El martes, el presidente George W. Bush tuvo un almuerzo con varios senadores de su partido, a lo que trató de convencer de que voten, junto con los demócratas, por una reforma que incluye una vía de legalización para los millones de latinos que viven en EEUU. Convenció a algunos, pero la idea de que la reforma traerá uina amnistía en masa para los indocumentados todavía no se disuelve, pese a que Bush trató de destacar que el proyecto de ley que está atorado en el Congreso, incluye también un refuerzo de la frontera con México, que dará oficio a muchas empresas proveedoras de materiales en el campo de la seguridad y la vigilancia.
Bush necesitaba convencer a sólo 16 de sus senadores, para así alcanzar los 60 votos, de un total de 100, en el Senado, necesarios para que el proyecto de ley pase a votación. El hecho de que no haya grandes anuncios de su parte, tras el inuisual almuerzo con los dignatarios, muestra el grado de inmfluencia que tiene hoy Bush, casi en la recta final de su mandato.
Otro elemento en contra de la reforma es el tiempo. En agosto el Congreso estará de vacaciones, y en septiembre estará abocado a escuchar un informe de situación sobre Irak, que ocupará toda su atención. Después, la campaña electoral para 2008 habrá copado todos los espacios y ningún político estará en posición de arriesgar capital de votos por el tema de los migrantes.
El voto latino tendrá otra oportunidad para demostrar su peso en las elecciones de 2008. ¿Tendrán que elegir entre los neoyorquinos Hillary Clinton y Rudolph Giulianni?
Comentarios (1)
Es extraño sentir pesar porque una iniciativa de Bush se truncó. Haciendo un balance general esta reforma iba a ser beneficiosa para los migrantes (latinos)? Cómo sustentan los demócratas su falta de apoyo?
Si me responde, podré tener una idea más clara de que tan oscuros están los nubarrones para el futuro de los migrantes en EEUU.
Publicado por Martha | Junio 14, 2007 9:46 AM
Publicado el Junio 14, 2007 09:46