Abril 3, 2008

El poder y la palabra

Las recientes declaraciones del ministro de la presidencia Juan Ramón Quintana sobre la campaña mediática para evitar que se de el referendum autonómico no deja de preocupar y sorprender.

Preocupar porque el señor ministro no entiende nada sobre comunicación y medios. Porque está desubicado cuando pide a los medios de comunicación alinearse como borregos por un tema de libertad de elección. Sorprendido porque el ministro desconoce estrategias, conceptos y esencias de la comunicación de masas. Y más sorprendido porque no sabe que el periodismo es independiente si no, no es. Y entonces en medio de su ignorancia quiere ordenar a los medios a enfilarse en un propósito que el Gobierno no sabe encarar. Primero la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sittel) intentó prohibir modos de abordar ciertos temas y ahora quiere dar órdenes a los medios para que digan esto y no esto otro.

Cómo si ese fuera el rol de los medios de comunicación y por otro lado les pide ética y responsabilidad. Pues está tan desorbitado el ministro que confunde el periodismo con una secretaría de recursos humanos o relaciones públicas. Y ojo que no es sólo el ministro, sino no habría tantos empresarios cercanos al poder político o políticos dueños o muy relacionados con medios de comunicación en Bolivia.

Me disgusta ministro que tenga una valoración tan pueril de honrado oficio de los comunicadores. El Gobierno de turno, como los anteriores han utilizado gente y dilapidado recursos con los medios de comunicación del Estado, sin derecho alguno y violando toda ética periodística inescrupulosamente y ¿ahora quiere usted reproducir esta nefasta acción con todos los medios del país? Nuestra tarea señor ministro es sólo transmitir los hechos, contar lo que pasa, descubrir la mugre, relatar la realidad que nos pega todos los días, ser puente entre la sociedad y sus componentes.

Llegando lo más cerca posible a la verdad, que no es poco, siendo honestos, sinceros y dando posibilidad a todos los puntos de vistas posibles, para entender y hacer entender este país cada día más complejo. El rol de hacer política es para los políticos, el rol de hacer economía será pues el de los economistas y empresarios. Y el de los gobernantes, de gobernar a su tiempo y a su turno, porque como todo pasarán aunque no quieran, el país quedará siempre porque es de todos y no de un grupo de personas que se creen los dueños de la verdad y de las vidas ajenas.

Este es otro tiro que se da el ministro en la pata y van.... El buen hombre no se da cuenta tampoco del efecto que provoca cada una de estas ideas que trata de imponer por la fuerza. Es que el tiro rebota en el avispero y desata un aluvión imparable de reacciones. Es como querer apagar el fuego con gasolina. El nuevo vocero presidencial, que entiende de comunicación, tendrá que trabajar al respecto dentro de las esferas de poder para aclarar estrategias. Deberá hacerles entender que la comunicación no es una mercancía que se compra y se vende, porque ese concepto quedó a mediados del siglo pasado perimido en el desgaste y bajo las buenas razones del libre pensamiento.

Verdad, justicia y libertad son elementos fundamentales en el periodismo y mientras más ataquen esos valores más se reforzarán. Acá, ahora y siempre.

 

Marzo 31, 2008

EN EL NOMBRE DE TODOS

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En nombre de la vida, la muerte
En nombre de la Ley, el abuso y el despropósito.
En  nombre de la paz, la violencia.
En nombre de la libertad, estamos presos, de no poder transformas las pesadillas en sueños.
Así es como hoy en el tercer mes del 2008, Bolivia sigue azotándose entre rivalidades históricas y su propia búsqueda de salidas que no encuentra.
La palabra que más se pronuncia para los medios de comunicación es democracia, sin embargo sigue tan harapienta como antes.
La multiplicidad de plebiscitos y referéndums no garantiza la calidad democrática. Hoy desoír la legalidad en los procedimientos es harina de otro costal. Lo importante es avanzar hacia objetivos trazados, no importa cómo, si al fin y al cabo el fin justifica los medios, dijo un patético hombre de Estado.
Se estrangulan las posibilidades de disentir.
El maltrato a la esperanza de días mejores es olímpico. En nombre del pueblo, se lo desdeña y subestima.
Quien no actúe equivocado es la excepción que no se escucha ni se respeta. La izquierda y la derecha se enriendan con errores políticos maltratando el momento histórico más preciado. No quieren querer. Cuando más se necesita abrir los ojos, más los cierran para encerrarse en sí mismo, creyendo tocar la victoria.
Hay que votar, claro que sí, es una acción política de hombres y mujeres  políticos, porque es un país de enorme escenario político. El sí? Si han violado cuanto se les ha antojado, los unos y los otros han hecho el vestido a su modo y quieren el sí? El mío es un NO rotundo por despreciar al ciudadano insultándolo todos los días con actos vergonzosos que ignoran el respeto por el cargo, la función o la investidura que ocupan.
Los groseros cercos, la impunidad, el atropello,  la intolerancia, la invisible oposición, el cinismo del orden para faltar a la cita, el doble discurso, el desacato, la sed de poder, la ceguera patriarcal, la amenazas obsesivas, el desprecio por la libertad de expresión, la represión contenida, la falta de oportunidades, los linchamientos, la oscuridad. Todo eso me dejó mudo, pero hoy lo puedo decir.
Y después de escribirlo surgen muertes en una dolorosa mina llamada Santa María entre Cochabamba y Oruro, y después de decirlo se escuchan ruidos en una sede de jubilados de YPFB que prestaron a un grupo de la Central Obrera Departamental y que otro grupo irrumpiera a palos y petardos, destrozando el lugar para decir que mandaban sólo ellos en la COD, dependiente de la otrora prestigiosa COB boliviana. Pero luego de estar en el umbral de publicarlo llega la represión al pueblo camireño dejando una veintena de heridos de manos del ejército durante 12 horas de gases, tiros, balines, piedras y gritos enfurecidos. Todo, en nombre del diálogo, el consenso y la unidad nacional.

Enero 24, 2008

EL HOMBRE QUE PATEO EL TABLERO

 

Muerto en el olvido, muerto de soledad y paranoia , Robert James Fischer, el hombre que pateó el tablero y mandó a la mierda a los sistemas opresores que humillan acá y allá, falleció a los 64 años en Islandia, casi en el olvido. Fue el primero es atreverse a enfrentar el hermético y despiadado mundo ajedrecístico soviético. Dignificó y profesionalizó el deporte ciencia, hoy devaluado por un mundo globalizado y banal. Lleno de mercadeo, poses y prótesis. Fue perseguido por los cobradores de impuestos y encarcelado por desacato, aunque nadie de los que lo enjauló pudo alguna vez negar y dudar su tremenda inteligencia y agudo estilo. Un rebelde, un cerebro con alas, un delirante de la creación en el tablero de ajedrez.

Fue enemigo de las corporaciones, de las vitrinas mediáticas plastificadas, de la publicidad ilusoria, de las torres de marfil. Bobby Fischer, nació el 9 de marzo de 1943 en Chicago por casualidad. Su madre, Regina, políglota, hiperactiva, paranoica y sospechosa de espiar para la URSS -según el FBI- se había separado del biofísico alemán Gerhardt Fischer, luchador en el bando republicano de la Guerra Civil española. Más tarde se supo que el verdadero padre de Bobby fue el científico húngaro Paul Nemenyi, también judío, y también sospechoso de espiar para la URSS. Prefirió estudiar el juego de los sabios en 64 cuadros blancos y negros, antes que ser domesticado en un colegio castrador y servil. A los seis años ya era prodigio y no tenía rivales. Fue campeón juvenil estadounidense a los 13 y campeón del Abierto de Estados Unidos a los 14, reteniendo el título cada vez que decidió defenderlo. Desde 1958 ganó todos los Campeonatos Absolutos de Ajedrez de los Estados Unidos a los que se presentó, hasta que se retiró de los circuitos. En agosto de ese año (con 15 años) obtuvo el título de Gran Maestro al ganal el Interzonal de Portoroz, y decidió entonces convertirse en jugador profesional.

Viajó por primera vez a Cuba en febrero de 1956 y quiso participar en el clásico internacional cubano en 1965, pero el Departamento de Estado le negó el permiso para viajar a la isla, debido a regulaciones del embargo que había impuesto Estados Unidos unos tres años antes. No obstante, el ajedrecista burló la medida participando gracias al teléfono y el teletipo, y sus jugadas fueron seguidas desde un tablero electrónico instalado en un cine de La Habana. Cuenta Kasparaov que un hombre de negocios invitó a Fischer cuando tenía 16 años a verlo. Dijo que admiraba el talento de Bobby y que estaba dispuesto a pagarle su viaje a Yugoslavia. Pero con una condición: 'Cuando concedas una entrevista, quiero que digas que no hubieras podido ganar el torneo sin mi ayuda'. Bobby respondió: 'No puedo hacer eso', dijo tranquilamente. 'Si gano un torneo, lo gano por mí mismo. Soy yo quien juega. Nadie me ayuda. Gano el torneo yo mismo, con mi propio talento". En 1961 y 1962 Fischer volvió a ganar el Campeonato de EE.UU. a Reshevsky, y anunció que estaba listo para ganar el Campeonato del Mundo. También ganó el Interzonal de Estocolmo. Estos dos años terminaron sin derrotas para Fischer: todas sus partidas fueron victorias o empates (excepto en sus partidas de la Olimpiada). 1963 fue el año que que Fischer afirmó que no participaría en torneos de la FIDE (Federación Internacional de Ajedrez) hasta que las normas fueran de su agrado (consideraba que los Rusos manipulaban la competición), de modo que surgió la posibilidad de que no pudiera presentarse a las clasificatorias. En unas simultáneas, Fischer ganó la dama a su rival, y éste volvió a ponerla en el tablero al irse el americano. Continuó el juego normalmente y el hombre se vanagloriaba ante los espectadores de que el genio no se había dado cuenta. Siete jugadas más tarde, Fischer volvió a ganarle la dama, y esta vez se la metió en el bolsillo y se la llevó, sin mediar palabra. En 1964 ganó el Campeonato de los EE.UU. (11 victorias, ningún empate y ninguna derrota) pero no participó en más competiciones. En ese año se publicó la primera clasificación ELO, con Petrosian y Fischer con 2690 puntos. En 1965 retornó para el Memorial Capablanca en Cuba, pero tuvo que jugar desde Nueva York por teletipo debido a los problemas políticos de la época. Fischer viajó por segunda vez a Cuba en octubre de 1966 para la Olimpíada Mundial, y conoció a Fidel Castro, a quien obsequió un libro firmado y le solicitó conocer otras ciudades del país. Su carácter excéntrico comenzó a divulgarse en el ambiente. Exigía condiciones perfectas de luz, silencio absoluto, ausencia de cámaras fotográficos y TV y, sobre todo, grandes cantidades en premios. En 1966 y 1967 ganó casi todos los torneos en los que se presentó: Campeonato EE.UU., Copa Piatigorsky, Mónaco, Skopje. En Diciembre de 1967 se presentó en el Interzonal de Sousse (válido para la clasificatoria del Campeonato del Mundo). Jugó las tres primeras tres rondas. Comenzó a quejarse de la luz en la cuarta, y intentó echar a los fotógrafos en la sexta. Quiso aplazar la séptima partida por motivos religiosos como era su costumbre (Fischer se negaba a jugar durante el Sabbath, de viernes por la tarde a sábado por la tarde) pero al no concederle la petición se retiró del torneo. Perdió la posibilidad de clasificarse para la final del Campeonato del Mundo. En 1968 se retiró durante 18 meses para preparar su enfrentamiento contra los soviéticos. Regresó por petición de Henry Kissinger. Viejos amigos pintaron una imagen de un hombre solitario, que pasaba gran parte de su día en cuartos llenos de libros de ajedrez, naranjas y jarras de vitaminas, jugando ajedrez por su cuenta y leyendo revistas para mantenerse en contacto con la actividad que más amaba. En este año ganó el Torneo de Netanya, Israel. En 1970 venció a Petrosian 2-2-0 en el torneo URSS vs Resto del Mundo y ganó el Torneo de Ajedrez Rápido de Yugoslavia. También ganó en Zagreb y Buenos Aires. Entonces sucedió lo impensable: Pal Benko cedió su puesto para que Fischer ocupara su lugar. De modo que ganó el siguiente Interzonal, en Palma de Mallorca (15-7-1) y se clasificó para el Torneo de Candidatos. En agosto del 71 Bobby se definía así: "Soy un especialista. Juego al ajedrez. Eso es una cosa seria. Otra cosa no la sé, pero todo cuanto sé, lo domino a fondo. (...) Lo que necesito es mucho descanso y una buena iluminación. En especial, no soporto ningún ruido, pues me distraen en mi trabajo profesional de calcular y combinar. (...) Soy meramente un hombre, pero un hombre extraordinario. Mi mundo es el tablero blanco y negro del ajedrez. En mis jugadas hay que ver movimiento y al mismo tiempo arte; quien no consigue verlo me da lástima". Con 28 años, Fischer derrotó de forma apabullante en las clasifitorias de Candidatos a Mark Taimanov (6-0-0) y Bent Larsen (6-0-0). Su último obstáculo hacia la final era Petrosian, a quien venció en Buenos Aires 5-3-1 en septiembre de 1971. La final contra Spassky se celebraría en 1972.

El Encuentro del Siglo

El lugar de la sede, los premios y condiciones de juego, eran algunas de las berreras que había que saltar para que se diera lo que todos querían, pero Bobby no era fácil. En aquella oportunidad despidió a su representante porque nunca estuvo de acuerdo con algunas condiciones y renegó de algunos matices ya acordados y firmados. Pero el 11 de julio de 1972, Fischer y Spassky se sentaban ante el tablero en Reykjavik, Islandia. Spassky había contado con hasta el momento con la ayuda de todos los analistas y grandes jugadores soviéticos en su preparación. Fischer no contó con nadie, sólo consigo mismo. La guerra fría se congelaba en este encuentro. Fischer estuvo a punto de ser descalificado por llegar diez días tarde. No quiso estar presente en el sorteo inicial de colores. Los Rusos exigían su descalificación. Pero Petrosian quería jugar. La hegemonía soviética de 24 años no sospechaba que su rey comenzaría a tambalear por culpa de un joven solitario, extraño y brillante de tan solo 29 años de edad. El duelo contra Spasky en Reikiavik, a 24 partidas, fue un enfrentamiento dramático cuyo desarrollo mostró todos los rasgos fundamentales que caracterizaban la personalidad genial y compleja de Bobby Fischer. Se negaba a jugar en una silla, por respeto a la fe judía de Fischer, no se jugó ningún sábado, botó a las cámaras de TV. Fischer exigió que cuando se dirigiese a la sala de juego ¡todos los semáforos debían tener luz verde a su paso! Su solicitud fue aceptada y atendida por los organizadores del match. Spassky, defensor del título (había derrotado al campeón Tigran Petrosian) comenzó el duelo ganando las dos primeras partidas. Fischer ganó la tercera y a partir de ese momento dominó el duelo casi a su antojo.

Cuando logró una ventaja suficiente, empezaron a sucederse las tablas entre los dos contendientes y Fischer no volvió a ganar hasta cuando sólo le faltaba un punto, es decir una victoria, para coronarse como campeón del mundo.

En el camino hacia el triunfo final, ya con ventaja clara, Fischer tuvo un revés parcial curioso: Spassky logró tomarle la dama a Fischer, con lo que la partida estaba ya decidido. Pero Fischer no abandonó sino que siguió jugando, lo que fue interpretado por muchos como un truco psicológico, mezclado de desprecio hacia Spassky. Finalmente, derrotó a Spassky por 7-11-3 (12,5 vs 8,5) el 31 de agosto de 1972. Ganó 160.000 dólares además de algunos regalos por valor de casi 50.000 dólares más.

Partida 21

Blancas: Boris Spassky

Negras: Bobby Fischer

1. e4 c5, 2. Cf3 e6, 3. d4 cxd4, 4. Cxd4 a6, 5. Cc3 Cc6, 6. Ae3 Cf6, 7. Ad3 d5, 8. exd5 exd5, 9. O-O Ad6, 10. Cxc6 bxc6, 11. Ad4 O-O, 12. Df3 Ae6, 13. Tfe1 c5, 14. Axf6 Dxf6, 15. Dxf6 gxf6, 16. Tad1 Tfd8, 17. Ae2 Tab8, 18. b3 c4, 19. Cxd5 Axd5, 20. Txd5 Axh2+, 21. Rxh2 Txd5, 22. Axc4 Td2, 23. Axa6 Txc2, 24. Te2 Txe2, 25. Axe2 Td8, 26. a4 Td2, 27. Ac4 Ta2, 28. Rg3 Rf8, 29. Rf3 Re7, 30. g4 f5, 31. gxf5 f6, 32. Ag8 h6, 33. Rg3 Rd6, 34. Rf3 Ta1, 35. Rg2 Re5, 36. Ae6 Rf4, 37. Ad7 Tb1, 38. Ae6 Tb2, 39. Ac4 Ta2, 40. Ae6 h5, 41. Ad7 Blancas Abandonan

 

El viaje

"La gran pérdida para el ajedrez fue que Fischer nunca trató de regresar a ese mundo y que sus últimos 30 años estuvieran marcados por una vida muy extraña, con declaraciones políticamente inaceptables, en lugar de una contribución de ajedrez", dijo Kasparov.

Una vez le preguntaron quién era el mejor jugador del mundo: "Es agradable ser modesto, pero sería estúpido si no dijera la verdad. Es Fischer". El niño terrible del ajedrez comenzó resistir las presiones políticas. Llamó a una conferencia de prensa y escupió ante las cámaras sobre un documento del Gobierno de EEUU que le conminaba a no jugar con Spasski en Yugoslavia, con una bolsa de cinco millones de dólares. Pero quien le persuadió para disputar ese duelo no fue el dinero, sino una húngara de 19 años, Zita Rajcsanyi, de la que Fischer estuvo enamorado durante un par de años. Esa misma cantidad es la que le ofreció el dictador filipino Ferdinand Marcos por defender su título en 1975 contra la emergente estrella soviética Anatoli Kárpov. Pero, en su rebeldía extrema y su fidelidad a principios inamovibles, Fischer exigió que la FIDE aceptase sus condiciones. Propuso que se jugase al mejor de diez victorias, sin límite de partidas, los empates no contaban-, que hacían impredecible la duración del Mundial. La FIDE se negó, Fischer anunció que no se presentaría y por tanto fue destronado. Karpov fue nombrado nuevo campeón FIDE. Sólo en 1977 jugó contra un ordenador del MIT. A finales de los 70 el ajedrez comenzaba a «mover dinero», pero Fischer rechazó 250.000 dólares por jugar en el Caesar's Palace de Las Vegas y 3 millones por jugar en Filipinas. Desapareció de la vida pública.

Paranoia y soledad

En 1981 fue arrestado como sospechoso de un robo a un banco. Publicó Fui torturado en la cárcel de Pasadena bajo un seudónimo (Robert James). Al parecer su arresto se debió a que su descripción física coincidía con la del asaltante. En 1987 el gobierno de EEUU reconoció a Fischer como Campeón Mundial de Ajedrez y aunque fue originalmente aceptada, el Senado la detuvo y nunca llegó a ser oficial.

foto58.jpgEn 1992, Fischer regresó a la escena pública y dio una rueda de prensa. Acusaba al Gobierno de los EE.UU. de amenazarle si participaba en un torneo en Yugoslavia (violando resoluciones de la ONU). Delante de las cámaras, presentó la órden en papel y escupió sobre ella. Participó en el torneo. Jugando con el Reloj Fischer, ganó a Spassky 10-15-5 (17,5 vs 12,5) y recibió casi 4 millones de dólares (patrocinados por un banquero yugoslavo). Su acto en contra de la orden del Gobierno de EE.UU conllevaba una pena de hasta diez años de cárcel si volvía a su país natal. En 2000 Fischer viajó a las Filipinas con el GM Eugene Torre. También se cree que en esas fechas visitó Alemania, Hungría y Hong-Kong. Su retórica antiestadounidense se profundizó. Tas los atentados de Nueva York del 11 de septiembre de 2001, telefoneó a una emisora de radio filipina para exaltar "la maravillosa noticia" del ataque terrorista y volver a lanzar injurias contra los judíos.

Fue arrestado en julio de 2004 en el aeropuerto de Tokio-Narita cuando intentaba salir de Japón con un pasaporte estadounidense anulado.

Durante meses, las autoridades japonesas estuvieron estudiando su extradición a Estados Unidos. Fischer recibió entonces el apoyo de Spassky, quien reclamó poder compartir celda en el caso de que Fischer fuese encarcelado en su país. "Simplemente, déjennos jugar al ajedrez", dijo el campeón ruso.

Finalmente la intervención del gobierno islandés le permitió refugiarse en ese país nórdico, donde vivió discretamente hasta su muerte en Reikjavik. Si bien se desconoce oficialmente la causa de su deceso, trascendió que murió el 17 de enero de una insuficiencia renal.

"Simplemente, Fischer puede considerarse como el fundador del ajedrez profesional y su dominio, aunque fue por poco tiempo, hizo de él uno de los más grandes (jugadores) de todos los tiempos", declaró el ex campeón ruso de ajedrez, Garry Kasparov, a la televisión británica Skynews. Sin importarle las consecuencias de sus declaraciones respondió sobre sus medios de subsistencia, señalando que desde su encuentro con Borís Spassky en 1992 tenía "unos tres millones y medio de dólares en un banco suizo". "Mejor dicho, no lo tengo en dólares, sino en francos suizos y en lingotes de oro, pues odio todo lo estadounidense", se corrigió en seguida, fiel a su postura crítica hacia su país natal. Al mismo tiempo, afirmó que a fin de popularizar el Random y mejorar aún más su situación financiera, estaría dispuesto a medirse en esa modalidad con cualquier jugador de renombre, incluidos sus "bestias negras". "Si me ofrecen buen dinero, estoy dispuesto a jugar hasta un torneo oficial por el título de campeón del mundo. Con quien sea, hasta con los criminales. Si ven a Karpov o Kasparov, transmítanles mi propuesta", dijo a los periodistas rusos.

Lo que dicen de él:

³Bobby (Fischer) es una personalidad trágica. Me di cuenta de ello enseguida. Es honesto, de buena naturaleza y con un elevado sentido de la justicia, pero es una personalidad completamente antisocial. Es alguien que ha hecho prácticamente todo en contra de sí mismo², explicó en su día Spassky

Anatoly Karpov, campeón del mundo de 1975 a 1985:

"Fischer restauró la agudeza en el ajedrez, lo hizo más intransigente y llevó el aspecto competitivo al límite, porque luchaba hasta quedarse con los reyes desnudos" "Elevó el universalismo, exhibiendo una asombrosa técnica en la materialización de una ventaja, y un espléndido juego tanto combinativo como posicional. Pero lo más característico de él fue su talante competitivo que le llevaba a explotar cada posibilidad, hasta el último momento de la partida".

La opinión de Boris Spassky, campeón del mundo de 1969 a 1972: "Fischer es un jugador de gran talento; tiene interesantes ideas ajedrecísticas y su estilo se parece al de Capablanca. Posee un excelente conocimiento de la teoría de aperturas, pero no se siente tan a gusto en esquemas que le resultan desconocidos. Pero este defecto, lamentablemente, está presente, en mayor o menor grado, en casi todos nosotros" (Spassky, en el torneo de Santa Mónica de 1966) "Fischer siempre me ha producido una particular impresión por la integridad de su naturaleza. Tanto en el ajedrez como en la vida" "La fuerza de Bobby, entre otras cosas era que después de la apertura elaboraba minuciosamente un plan. Al mismo tiempo, jugaba como una computadora. Hay una especie de computerización en su juego" "Tengo una altísima opinión de él como jugador. Fischer era, por así decir, un creyente del ajedrez. Siempre buscaba la verdad en el tablero y nunca buscaba los efectos baratos" "Es muy difícil jugar contra Fischer, porque le plantea a su oponente tremendos problemas" "Tengo una alta consideración de Fischer, un maravilloso jugador. Sin él, el mundo del ajedrez sería mucho más aburrido" "A menudo me he encontrado con el gran maestro americano y hemos establecido una relación amistosa. He podido ver que Fischer ama el ajedrez de todo corazón."

"Por carácter, Fischer es espontáneo y orgulloso. Dice lo que piensa. Pero a este tipo de personas les resulta muy difícil vivir en una sociedad moderna, y me parece que Fischer se encuentra muy sólo. Ésta es una de sus tragedias..."

"Fischer siempre me impresionó de manera especial por la integridad de su carácter. Tanto en el ajedrez como en la vida, no aceptaba pactos" "Sus puntos débiles son un secreto" "Siempre fue todo un caballero, y nunca trató de distraer a sus oponentesŠ Bueno, sí lo hacía, pero con extraordinarias jugadas sobre el tablero"

La opinión de Tigran Petrosian, campeón del mundo de 1963 a 1969: "Fischer es un jugador absolutamente extraordinario. Rápidamente capta los problemas de una posición e inmediatamente los resuelve, armado con todas las nuevas ideas del ajedrez. Nada le sorprende. Tan pronto como logra la más mínima ventaja, comienza a jugar como una máquina" "Fischer juega al Blitz del mismo modo que en el ajedrez serio: con rapidez, confianza y prácticamente sin errores" (declaraciones de Petrosian, tras finalizar el torneo de partidas rápidas de Herceg Novi 1970, en el que Fischer arrasó con un espectacular resultado de 19 puntos sobre 22 partidas! El segundo clasificado, Mihail Tahl, quedó nada menos que a 4,5 puntos de Fischer!)

"Si tenía una pequeña ventaja, adiós. Luego era una máquina que no cometía errores"

"Las victorias de Fischer son un enigma para mí"

La opinión de Mikhail Botvinnik, campeón del mundo 1948 a 1963 *:

* Botvinnik perdió el título de campeón del mundo ante Smyslov (1957) y lo recuperó en el match-revancha del año siguiente. Volvió a perder el título ante Tahl (1960), y de nuevo lo recuperó en el match revancha de 1961, para perderlo definitivamente ante Petrosian (1963).

"Cuando hay muchas piezas en el tablero y son móviles, es la capacidad de cálculo lo que resulta decisivo. En este aspecto, Fischer es similar al Tahl de sus mejores tiempos. Pero Fischer combina este factor con una cierta precaución, excelente técnica, y una evaluación sobria de la posición, lo que lo hace comparable con Smyslov" "Fischer toma decisiones con rapidez y se orienta bien en una lucha complicada. También se distingue por su excelente técnica. Tiene una regla: consciente o inconscientemente, siempre actúa de forma racional ante el tablero. Fischer sólo entra en una variante arriesgada si la puede dominar" La opinión de Mihail Tahl, campeón del mundo de 1960 a 1961: "Creo que el rasgo más característico de Fischer es su capacidad técnica, que ha alcanzado el nivel de un autómata. En modo alguno puede permitirse que Fischer alcance una posición en la que tenga una ventaja 'gratis'. Fischer juega tales posiciones como ningún otro, con casi un 100% de garantía de convertir su ventaja en victoria" "Es difícil jugar contra la teoría de Einstein" (Tahl, tras ser derrotado por Fischer en Bled 1961)

"El punto fuerte de Fischer es su versatilidad. En su estilo se aprecia una constante búsqueda de la iniciativa y 'respeto por el material', armoniosamente combinados. Puede sacrificar material por ataque, pero también puede aceptar un sacrificio y asumir una defensa difícil... Fischer ha dominado el método psicológico de preparación, eligiendo de antemano la modalidad de combate." (Viktor Korchnoi)

"Fischer, que con su estatura, sus excentricidades y su adicción a los cómics fue el Howard Hughes del juego ciencia más que de la ciencia del juego, no jugaba ajedrez sino que practicaba continuos ejercicios de anulación de la personalidad del contrincante" (Guillermo Cabrera Infante)

Enero 16, 2008

Cuentas pendientes

Bajo rendimiento y deserción laboral y escolar, dolor, depresión, subida en los índices de consumo de alcohol y droga, son algunas de las consecuencias de la migración que desde hace varios años sufre Bolivia y miles de bolivianos.

Los graves problemas que deja el éxodo no se miden a corto plazo ni se ocultan a simple vista. El abandono, la desatención, el olvido son algunas de las secuelas que deja esta solución a la crisis económica que no para de crecer. ¿Esta desintegración social potencia a una fragmentación social? ¿No serán demasiados los riesgos que tomamos como país, sin antes intentar apostar otros caminos? Las nuevas generaciones sufren estos embates de frustraciones que los padres no pudieron argumentar en la fórmula del éxito que fueron a buscar.

A pesar del dinero que envían o ahorran a los que les va bien, las cuentas pendientes de los afectos marca a fuego la ausencia despiadada de todos los días. Los niños de hoy, jóvenes de hoy y hombres del futuro tienen la marca de formar parte de estas filas de la soledad.

Nadie vuelve como se fue. Ese impacto casi nunca es asimilable en las pequeñas almas que esperan en la desesperación, una mano salvadora que los desahogue de las profundidades de la angustia tórrida. Ni centros de asistencia, ni abogados, ni psicólogos, ni doctores, ni sustitutos, ni comadres, ni otra prótesis; nada de eso alcanza. "No quiero tu peluche, ni tu MP4, te quiero a vos, acá conmigo, porque todavía cuento con vos".

Enero 8, 2008

Ring Side

Todos estaban de acuerdo en que no se podía estar en desacuerdo, por eso se contuvieron las ganas de morderse y se arrimaron como palmeando a la suegra prometiendo amor eterno. Todo sea por la patria grande, todo sea por nosotros.

Nosotros que nos queremos tanto, debemos unirnos en el nombre de la paz, el alto y el ancho del territorio. (El poder tiene esas cosas). El escenario imponente estaba vigilado por millones de espectadores que desde sus casas discernían y analizaban las posibilidades del éxito o el fracaso.

Los que creían en un fiasco rieron por un rato, se extrañaron por otro, desistieron a sus ansias de ver sangre y por último el sueño les ganó a la maldad y los mandó a dormir antes de que den las 2:00. Los más ingenuos creyeron en el éxito y tuvieron la paciencia de las piedras o del agua que las perfora para irse a dormir los sueños de los justos con una sonrisa de tranquilidad y esperanza. Hubo amagues, punteos al aire cerca del mentón, uppercut de derecha y ganchos al hígado de parte del retador. Algunas manos zumbaban cerca del oído y rozaban feroces sobre las cabezas. Mientras el campeón asimilaba paciente el desgaste físico y la desintoxicación de las primeras horas del miedo escénico y el control mediático, la vibra del temblor de las alturas se combinaba con el rugido del pasado. La regla del cálculo no era de tres simple. Un matemático fungía de monje, un gallo cantaba tres veces y algunos invitados de piedra dejaban quemar sus machetes entre bocaditos y cafés. Los golpes colocados desde uno y otro flanco hicieron trastabillar más de una vez al dueño de la corona que miraba el reloj y de reojo al rincón sorprendido por la contundencia del rival y la estrepitosa andanada de golpes que no pedían permiso, ni alfombra roja. No era una pelea cualquiera, sin embargo el primer round de estudio sirvió para medir las onzas que se llevaban puestas en las manos. El local contestó como pudo y con mayor experiencia sobre el ring supo capear la tormenta y con más mañas que fuerzas le fue sacando el cuerpo a la lucha.

Buscó al árbitro, esquivó las agresiones y nunca entró en el juego inconveniente. Sabía que el combate (15 rounds) era largo y había que guardar energías.

El break dio un respiro a un episodio histórico. Varios pugilistas pensaron más en el ring side y en la tele que en el propio contenido viscoso y con los pies sobre la mesa. Con más o menos altura estuvieron durante un inicio extenuante. Los que parecían más terminaron siendo menos. Los dueños de casa se vieron acorralados y siguieron creando espacios con promesas de futuros combates. Mañana será otro día y las heridas de los golpes se irán difuminando con las luces de otras noches, de otras comisiones, de otros programas. ¿Quién ganó? lo sabremos en pocas horas o meses, o tal vez en el próximo recuento que dirimirá el principio de un combate civilizado con las reglas del juego más claras que explícitas.

Diciembre 13, 2007

PRENSA, PODER Y MIEDO EN BOLIVIA

Gestos, acciones y declaraciones son registrados a diario por cientos de medios en Bolivia. La tela política para cortar no es más que un  rodillo sin fin. Los intereses de cada medio se dejan ver, así como la miopía de quienes discuten y elucubren y perjuran sin razón ni piedad.

Hoy la credibilidad de los medios es golpeada a diario por propios y extraños, sin embargo la profesión deja la oportunidad de seguir en el camino más difícil y predregoso. Expuestos a todo. Los obreros de la información día a día registran, buscan, preguntan, se desgastan en el devenir cotidiano e infinito. Hoy los medios y los medio medios, todos en el mismo barro son injuriados, maltratados, endiosados y criticados sobre el paño.

Si los medios no están con el Gobierno son oligarcas. Si no están con la región son masistas y traidores. Si no apuestan a legitimar una línea ideológica política están fuera de juego y son carne de cañón de unos y  otros improvisados analistas y sabelotodos que abren la boca para no abrir su mente. Ellos y nosotros. ¡Viva la división! En esta gran confusión de roles y personajes, los medios y los medio-medios exhiben su producto.  Exponen su piel al sol en horario no permitido.

Los extremos se unen en la intolerancia y la insensatez. Y esconden sus garras en la confusión que ellos mismos provocan. Varios cuadros pasan por la retina tratando de armar una película esquizoide. Terratenientes en huelga de hambre. Impuestos a dedo haciéndose pasar por demócratas. Violentos en nombre de la paz. Intelectuales hablando de quién pone los muertos y amenazando con tomar el poder por la fuerza. Un Ejecutivo soberbio que desoye el mandato popular de las autonomías departamentales.
Una oposición que no asiste a su trabajo y luego se lamenta y acusa de ilegal lo que pudo evitar. Todos se acusan de racistas. El poder tiene escondrijos oscuros y nefastos llenos de maniobras. Todos calculan agazapados. Un pastiz cínico de convergencias vergonzosas y despiadadas. Y el miedo, siempre el miedo entre los dientes. Amenazas de militarización, chismes de estado de sitio, habladurías de que hay que abastecerse, todo a cargo de dirigentes de segunda línea reproducidos por medios irresponsables e incendiarios, que no hacen más que amedrentar y ahogar las esperanzas de convivencia pacífica de los ciudadanos, de la gente común, del pueblo, de todos.

Las diferencias en Bolivia son galopantes, abismales y siniestras. Algunos quieren conservarlas, y otros buscan reducirlas, en busca de justicia social.
Algunos quieren reconocer esas diferencias hasta cierto punto, hasta su conveniencias, hasta donde su religión se lo permita. Otros hasta la muerte.

Así llegamos a fin de año, con la incertidumbre ahorcándonos y la angustia de la impotencia por no saber lograr avanzar. No poder decirle a nuestros amigos que se fueron que vuelvan porque está todo bien. No contar con las razones suficientes para evitar las ganas de irse de nuestros hermanos indecisos y flotantes.

La profesión se vio durante el año muchas veces vapuleada. No solo en Bolivia, en Colombia, México, Inglaterra, Argentina, Estados Unidos, Sudáfrica, China, etc. etc. Pero en particular, de este corazón de Sudamérica, varios periodistas y reporteros gráficos han sido agredidos psicológica y físicamente, despojados de su material de trabajo, intimidados, perseguidos, amenazados e intervenidos en sus comunicaciones telefónicas.
Este brutal modo de actuación similar a las prácticas de las dictaduras militares de los años 70 se mezcla entre otras más sutiles y no menos perniciosas y perversas. Un modo cínico de ejercer la profesión y 'mantener la amistad' es trabajar con "apoyo crítico".  Es decir, pegarle pero no tanto. Un método utilizado en varios medios de otros países con total naturalidad sin que el consumidor se entere.

Es muy difícil hacer entender a los enviados del poder que la complicidad contamina el oficio del periodismo, que es libre e independiente por naturaleza y que sus intereses nunca son ni serán los mismos. Se trata de informar con la verdad más ajustada y cercana a la realidad con el objetivo de servir a la población en general sin discriminaciones. La relación prensa-poder siempre será tensa y poco placentera. El rol fiscalizador incomoda y quien se siente a gusto con el medio o se encandila con las luces del trono, es que se ha pasado de la línea y volver significará una renguera con pérdida de credibilidad difícil de recuperar.

La prensa es la pulga en la oreja, una incesante molestia para el poder que nunca quiere ser fiscalizado, que prefiere la palmadita en la espalda cuando le conviene y el insulto oprobioso ante las denuncias. Comprar conciencias, usar al tonto útil, será el propósito.

Por eso no es el rol del periodismo estar con uno u otro. No es rol del periodismo militar partidariamente. Hacemos política todo el tiempo, pero no partidaria y quien cree que el periodismo militante es la manera de ejercer esta profesión se equivoca, porque será utilizado y sólo creído por el lector que piensa como él. Y un medio no puede ocuparse de una parte de la sociedad, no puede mirar con un solo ojo, no puede mostrar un solo enfoque, no puede escuchar al que quiere, todo eso sería tan incompleto como falso.

No es el rol del periodismo defender eslogans, ni frases hechas, ni intereses personales que ese camuflan en lo colectivo.

Hiere ver hoy a algunos medios que se disfrazaron de un equipo defendiendo los intereses de uno y otro lado; duele ver la deformidad, la metamorfosis, el ruidoso miedo de la mentira.

Es en estos momentos de difícil coyuntura política, de compleja interpretación de la realidad nacional, este noble oficio saca a relucir su chapa verdadera, su brillo de lealtad ante el lector y la transmisión de la verdad (en su máximo acercamiento), condimentada con la honestidad y el equilibrio informativo.

La influencia de los medios es importante y la dimensión de sus errores viaja siempre más rápido que la de sus aciertos. Muchos políticos en palestra, usan y abusan de los medios poco precavidos. Nadie está a salvo de los medios que instrumentalizan los intereses económicos e ideológicos de un poder político o económico que les da insumos para su engorde. Hoy esta práctica violenta y obtusa no hace más que inflacionar los conflictos que no conducen más que a una balcanización de un país que siempre llega al borde y por suerte retrocede.

Diciembre 6, 2007

Un orgasmo

 

Dos monstruos de la canción hispanoamericana juntos no es la fórmula del exitismo, pero es una prueba de que juntos pueden crear un espectáculo y sin precedentes. Se trata de dos trovadores que a lo largo de varias décadas forjaron un tesoro de canciones y poemas sentidos por millones de hispanoparlantes.

En un escenario de elegante diseño y practicidad audiovisual y ante unas 25 mil almas se presentaron el miércoles 5 de diciembre en Córdoba, Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina.

Un espectáculo suelto, alegre y de generosidad creativa que aprendió a caminar en Zaragoza el 29 de junio del año que se acaba y que siguió por otros escenarios españoles y latinoamericanos.

Dos pájaros de un tiro, dos almas gemelas y de distintos estilos, dos voces en una pluma, la del decir de alto vuelo, la del sentir el orgasmo y el éxtasis que viborea los contornos de un mapa de canciones que desgranan la vida misma.

Las generaciones que se encuentran en el mismo verso, la sintonía de las vivencias de distintos públicos que se hermanan en el espacio. Nosotros y nosotros. Serrat y Sabina. Y aunque la canción sigue siendo la misma la noche se viste de magia y se estrella en la constelación de la fantasía.

Un catalán y un andaluz andan sueltos con los versos en la piel, y les sobra boca para cantarlos ante un  público fiel a sus andanzas.

Porque el Nano y el de Úbeda no dejan nada al azar, divierten con su alegría, contagian con su fiesta escénica y comparten la complicidad de las diferencias en una misma química.

Un rock and roll levanta el telón. Ocupen su localidad empalma con Hoy puede ser un gran día a dos voces y se desata la primer alegría con baile incluido. A los dos pájaros se le suma otro, el Negro Fontanarrosa, tres pájaros de un tiro que inmortaliza el arte sobre un escenario de ahora tres.

Desde el vamos se anticipa que las versiones van a actualizarse y enriquecerse con los arreglos de ambas bandas de músicos. La arrolladora energía y la variedad de recursos convencen al público de que la cosa va en serio.

Tu nombre me sabe a yerba a dúo y Algo personal interpretado en soledad por Serrat abren la posibilidad de que la simbiosis no será permanente. Serrat interpreta a Sabina en Y sin embargo. Las palmas, el coro y el contagio elevan la emoción. La voz de Sabina se agudiza y su fuerza interpretativa se cuelga en lo más alto de las plateas del Chateau Carreras. El dúo teje entre las estrellas y se encienden los fuegos en señal de himno.

Dos no es igual a uno más uno y la coherencia se vuelve plasticidad.

Las musas es el tema de conversación. La tertulia sobre qué son las musas para cada uno de ellos se histrionisa en un intercambio poético y altivo.

No hago otra cosa que pensar en ti en una versión erótica y de hilaridad, donde intercambian piropos y críticas, donde las musas se presentan de gala. ¿Quién me ha robado el mes de abril? y  Princesa levantan al público de sus asientos. Sabina sabe que también que puede con su energía mover de sus asientos a miles de seguidores. Sigue con Contigo (Amores que matan) y con cara de corticoides se pasea  por el escenario gigante dejándolo chiquito. Comparte con Serrat uno de los himnos de su obra. Quiero que mueras por mi, y morirme contigo si te matas, y matarme contigo si te mueres, porque el amor cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren, dice el público en un coro cerrado lleno de aplausos.

A la orilla de la chimenea desata otra tormenta en la voz de Serrat. Un tiro de gracia para llevar el show a lo más alto del concierto. Sabina se apropia del memorable tema de Juanito, Señora para catapultar la embriagante noche.

Vuelven juntos con Aquellas pequeñas cosas y siguen con Ruido. Sordidez, profundidad, electricidad.

El muerto vivo sacude el show para no caer en un pozo de nostalgia. Bailan y ríen como dos adolescentes que se juntan a grabar un disco entre amigos por primera vez. La alegría vuelve a tocar el cielo y rayar otro momento de felicidad espeluznante. No estaban muertos, seguían de parranda.

Pero Serrat queda solo y abre de un estiletazo el corazón del pasado con Pueblo blanco en una de las interpretaciones más descarnadas de la noche mostrando vigencia y fogosidad. Penélope desata otra fiesta y aparece Sabina para interpretar Lorena y  Con la frente marchita, Mediterráneo y siguieron los éxtasis. “me invitaron a hacer varios River con The Police, pero yo con la policía no quiero saber nada”, dijo Sabina y se despachó con 19 días y 500 noches. Luego los dos sentados en una mesa de bar y tomando agua, entregaron un clásico, Los locos bajitos, presentaron a los músicos de la banda, que son dos y Más de cien mentiras comenzó a hilvanar la despedida. Fiesta, Cantares, Pastillas para no soñar, Y Nos dieron las Diez, marcaban la medianoche de una inolvidable tertulia musical de alto nivel. Más de dos horas y media de música ininterrumpida que una docena de españoles derrochaban sobre las tablas mediterráneas de la ciudad de la docta. Se fueron, pero el público quería más y volvieron vestidos de piratas para cerrar con  La del pirata cojo y volvieron a volver para entregar uno de los himnos del catalán Para la libertad, de Miguel Hernández.

No bajaron, se fueron por las nubes, los dos pájaros que un tiro de la vida nos regaló en una noche primaveral y espléndida.

 

Noviembre 16, 2007

EL ORO Y EL BARRO

 

El racismo no es un problema de hoy ni de un lugar específico. Es humano y como tal se extiende y perdura lamentablemente por el planeta como el agua contaminada y el aire tóxico.

Hoy en Bolivia se mezcla con ideologías, intereses económicos, demandas sociales y tradiciones anquilosadas en los tiempos idos y venidos.

Cholo, indio, camba, imilla, negro, colla, guarayeco, chori, bárbaro, morao, k'ara, t'ara, karai, karayana, gringo, choco, cunumi, sucha (negro), llama (colla), etc. etc. riegan el cotidiano en un país que no se termina de rearticular y dice querer un futuro de mayor conciliación.

Todo un mundo de significantes se esconde detrás de cada adjetivo. Se nombra, se descarga, se cataloga, se significa, se ejecuta, se involucra y se dispone, se insulta, se contrapone, se dice y se calumnia. Detrás, en el fondo y alrededor de esa palabra se pueden ver, percibir y denotar discriminación, descalificación e intenciones políticas. Esta actitud violenta a la persona que la esgrime y a quien se siente agredida.

Las agresiones detestables a los asambleístas y a periodistas que trabajan en la cobertura de la Asamblea Constituyente, tienen un componente racial, social, ideológico y político. Todo se mezcla, mientras más oscuridad mejor, mientras más confusión,  más ganancia de pescadores.

La mujer de pollera, la indígena, la campesina, la empleada, la sirvienta (vaya nombre), no puede tener pisada en los espacios establecidos. Para algunos es una costumbre aunque sea una mala costumbre. Su piel morena, su aspecto originario, no condicen con los cánones importados y asimilados por las culturas dominantes de la región y su presencia en un gran centro comercial de escaleras eléctricas y luces de neón rechazan esa 'intromisión' a pesar de que la moda de ser 'auténticamente autóctono' y de reivindicar lo propio.

El ancestral problema del racismo sirvió al poder para justificar modelos, métodos y formas de conquistas. El ser superior, la sangre azul, el color Real, la blancura perfecta, valores inculcados por una cultura dominante y que desestructurarlos cuestan procesos internos no fáciles de asimilar.

El problema racial hoy sirve también para buscar reivindicaciones a cualquier precio. Aunque se pregona que la venganza no es moneda corriente, hay un resentimiento difícil de esconder. Más allá de las declaraciones y las confesiones, existen valores sociales establecidos, normas culturales que subyacen en el imaginario y en el inconsciente colectivo.

Toda manifestación racista, es condenable y perversa. Nadie es culpable, ni tampoco tiene porqué avergonzarnos del color de su piel;  ni blancos, ni negros, ni amarillos, ni verdes, ni marrones. Nada de eso te puede hacer diferente.
Lamentablemente la pigmentación ha sido utilizada como instrumento para reforzar, trasmitir y reproducir esas formas de poder. Es necesario no caer en la trampa a la que todos estamos expuestos. La lucha por el poder tiene medios, emisarios, mensajeros y mensajes. El racismo forma parte según el grado de exacerbación que tenga y que se exponga. Hoy es parte del discurso. Nunca el fin justifica los medios. Hoy el oro y el barro se mezclan para oscurecer la luz de esta pantalla que por momentos nos pierde en la ignorancia.

Octubre 5, 2007

El CHE HOY

 

Para cualquier joven del mundo que comienza a ver la decadencia del
imperio, que coincide en cuestionar sistemas macabros, corruptos y perversos, a quienes lo sensibilizan los índices de pobreza, de desnutrición y los moldes de salvación a costa de los demás, para ellos, decía, el Che es una puerta, un descubrimiento, un llamador. Primero una interrogante y después un ideal.
 
Era fácil hace unas décadas coincidir con un hombre tan directo, claro
y dispuesto a cambiar el mundo. Era posible, él era la prueba hecha
carne.
 
Un médico con asma, un guerrillero de verba y verbo. Escritor de su
 propia lucha. Alguien que deja a los suyos para ayudar a otros. La idea no valía sino era hecho. Todas paradojas de un personaje que no termina de morir ni de crecer.
 
El Che hoy no tiene nada que ver con el que fue. Es obvio.
A Ernesto Guevara de la Serna (1928-1967) lo asesinaron cuando tenía
39 años de edad. Hoy el guerrillero argentino-cubano tendría 79 años y seguramente no sería el Che que figura en el imaginario colectivo de 2007.
 
Su imagen sigue recorriendo el mundo en los escenarios sociales, políticos, deportivos y culturales. Ésa, la que fuera tomada por el fotógrafo cubano Alberto Díaz Gutiérrez alias "Korda" (1928-2001) el 5 de marzo de 1960 en La Habana, cuando al recorrer en el visor de su cámara se asustó al ver esa estampa tan fuerte, disparó.
Esa imagen recorrió el mundo y se plasmó en miles de paredes, banderas, pinturas, afiches, telas y réplicas como un símbolo de cambio.
 
El Che hoy es un producto marketinero. Su foto se sienta al lado de la de mickey mouse o el hombre araña. Esta mercantilización de su imagen contradice sus principios. Desde hace décadas es moneda cubana de poco monto para que esté en manos de todos los cubanos.
 
En Argentina y Cuba el Che se discute casi nada y en Bolivia todavía es
 controversial.
 
Hoy ante la escasez, se valida su lucha en decenas de idiomas.
Hoy se puede cuestionar su método de lucha, su llegada a Bolivia, su
ideología, pero no su importancia en la vida política latinoamericana.
 
Hoy tal vez el Che también se molestaría por el traslado de sus restos
 Óseos, desenterrados de una fosa común en el viejo aeropuerto de Vallegrande.
 Decía que sus huesos debían quedar donde le tocaba caer. Pero el mundo gira y los escenarios cambian de luces, de tamaño, de actores y de sitios.
 
Hoy el Che no sería el Che que es, una figura para muchos inalcanzable, indecible, con sentimientos contradictorios. Como el propio mito.
 
Hoy el Che es una vieja medalla, aquel resplandor.
La excusa de la ilusión. Una respuesta. Una reliquia.
Una figura controversial, una marca, un valor de cambio y de uso.
Una silla política, un estandarte tatuado. Un ícono universal.
 
Y para usted, ¿qué significa el Che hoy?

Septiembre 28, 2007

LAS VENAS ABIERTAS DE LA JUSTICIA

 

El linchamiento es una acción cobarde, cruenta, sanguinaria.
La justicia por mano propia corre el velo del descreimiento de la justicia y las instituciones, y escupe el fuego del odio y la frustración de los ejecutores. Las víctimas son los victimarios, frustrados energúmenos que eyaculan la impotencia de sus días grises y precarios.

El jueves 27 de septiembre fue el último día David Coronado Loayza (23). También fue una de las peores noches para José Luis Villagomez (19) que agoniza en un nosocomio cruceño tras la feroz golpiza de jóvenes vecinos tras el atraco producido por cuatro muchachotes en un colegio del barrio José Gil Reyes, una zona de clase media de la capital oriental.

Todo había comenzado en el tajo del día cuando se abre la noche. En un automóvil de mala muerte cuatro individuos acosaron a la salida del colegio a varios estudiantes robándoles sus celulares y otras pertenencias. Dos de ellos se dieron a la fuga y los otros dos no lograron subir al vehículo. Trataron de huir, primero en calma y luego tras la alerta de los amigos de las víctimas, los vecinos, los curiosos y los desentendidos del tema comenzaron a sumarse a la caravana de la persecución.

David y José salieron mostrando calma hacia distintas direcciones sin decirse adiós. Luego aceleraron el paso intentando huir de la turba que comenzó a enardecerse. Uno de ellos percutió su revolver desvencijado para ahuyentar a las fieras ocasionando una herida en la cabeza de una joven madre que sostenía a su bebé recién nacido. Incluso ella, goteando sangre emprendió la búsqueda ahora desenfrenada.

Jóvenes y vecinos les cerraron el paso y una lluvia de golpes inundó de dolor su cuerpo tembleque. De a poco a David Coronado le fueron rompiendo la vida a golpes y desmarañarle sus latidos a jirones hasta dejarlo mortalmente desnudo. Como en Fuenteovejuna, nadie fue, todos fueron, no hay culpables, todos lo son.

Otro linchamiento en Bolivia, uno más en Santa Cruz de la Sierra, el primero del año. El departamento de mayor pujanza, mayor desarrollo económico del país y todo lo que se cuela y no entra en el tren del bienestar. No es un barrio marginal, pero cansados de la delincuencia y la falta de atención, los vecinos encontraron el momento de vengar de todas las que sufrieron.

Duele el desamparo, la injusticia y el hastío, pero también duele la justificación de la justicia por mano propia, la amnesia de las autoridades y la minimización de la Policía. Duele el quiebre procaz de poderes entre el departamento y el Gobierno que no coordinan acciones para evitar esto y miles de actos delincuenciales más que a diario lastima a la ciudad. Duele la impotencia, el grito sordo y la voz enmudecida de la pobreza, el mal profundo en que se ahoga este pueblo.
 

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Perfil

Roberto Lorenzo Dotti nació alguna vez en el centro de la Argentina. Es hincha de San Lorenzo de Almagro. Su padre lo llevaba a ver boxeo de chico y así se hizo fana de Juan Domingo Martillo Roldán, de quien hoy está escribiendo un libro. Tuvo algunas bandas de rock y cantó la Misa criolla en el 'Chopin' de Varsovia, donde se perdió en medio de la nieve y la noche. Disputa con su mujer la potestad de los colores azulgranas y auriazules entre sus hijos. Dos perras y cuatro gatos le requieren sonoramente el alimento cotidiano. Desde hace 13 años es periodista en Santa Cruz de la Sierra. El gusto por la escritura y las ganas de decir lo traen hoy a tu pantalla para que le respondas, le sugieras, lo critiques o simplemente leas sus pensamientos sobre este 2007 que nos ha tocado vivir y aguantar hasta el año que viene.