Esta es la historia de Azucena, La Ecuatoriana, una hermosa doncella que llegó a la ciudad de los arenales de la mano de un empresario que le había prometido éxito como cantante.
Ante la frustración y la constatación de las falsas promesas, la joven se dedicó a ejercer el oficio más viejo del mundo en un piringundin llamado La cueva del Ratón. Y fue precisamente allí donde la conocí, ella apoyada en la barra, yo apoyado en mi estupidez adolescente y remojado con algún vino de mala muerte.
La vi y me enamoré, así nomás. Era la mujer de mi vida, entre cliente y cliente ella solía cantar un tango, y yo asistía de manera diaria sólo para deleitarme con su voz. Regresaba todas las noches sin animarme a contratar sus servicios, era feliz solo escuchándola cantar.
Después de dos semanas, ante la mirada desconfiada de la matrona del lugar decidí acercarme a La Ecuatoriana. Como todo galán que se precie, decidí entrar atacando sin temor a las bajas y con la decisión de no dejar prisioneros.
Ella terminaba de cantar, mientras se limpiaba la transpiración del labio superior, me acerque y le dispare:
- Anoche te soñé de a pétalos rosa mía
- Para usted son tres mil -respondió sin inmutarse-
Sin darme por vencido, porque triste es la guerra que no tiene percances, me envalentoné y continué con la prosa inspirada:
- Ojos andaluces, sin ti mi vida no tiene sentido y mis sentidos no tienen vida -esto dicho imitando el temblor de voz de Sandro, El Gitano-- Entonces son cuatro mil y decídase que no tengo toda la noche. –me susurró mientras exhalaba una bocanada de tabaco
Ante tal firmeza y convicción, propia sólo de las grandes mujeres, guarde el orgullo, la prosa, mis aires de seductor y por supuesto, pague.
No voy a contarles los pormenores de la experiencia, eso se lo dejamos a los galanes de poca monta, solo les diré que pese al gran servicio el verla vestirse lentamente, prenda a prenda no tenía precio. Por un momento sentí que la estaba estafando.
Y fue así como la empecé a visitar todos los días, siempre pagando los cuatro mil. En poco tiempo termine con mis ahorros, vendí la bicicleta con la bocina y hasta con el broche para sujetar el pantalón, la guitarra, la colección de figuritas, le enseñe a caminar a mi hermano menor y posteriormente también vendí el andador. Todo el tiempo pensaba en ella, vistiéndose, prenda a prenda, canción a canción.
-Estás muy flaco, tendrías que dejar de venir tan seguido -me dijo la dueña del lugar un poco preocupada-
Todas mis visitas eran iguales, Azucena, cobraba, entraba a la habitación tomándome de la mano y salía a la hora sin el menor gesto de afecto, no parecían servir mis promesas de amor, mis palabras febriles, mi llanto.
Una noche llegué y la dueña me informó que La Ecuatoriana sólo cantaría esa velada porque estaba muy cansada, entonces me arrime a la barra y escuche todo su repertorio, tangos desgarrados y alguna que otra rumbita melancólica, de pronto Azucena se acercó, me tomo de la mano y me llevo a la habitación.
-Me dijeron que hoy no trabajabas -le dije confundido-
-Hoy no vas a pagar, lo que queda de la noche seré tuya -me dijo mientras se deslizaba suavemente hacia la habitación.
Entramos al cuarto de paredes de adobe y techo de paja, nos recostamos, me dijo que estaba muy triste, entonces la abrace, no hicieron falta las palabras, ella se estaba despidiendo. Cuando desperté ya no estaba; en la mesita de luz había dejado cuatro billetes de a mil y una rosa.
Esa mañana regrese a casa a la hora en la que las vecinas barren las veredas y en el camino me prometí nunca más ir a ese tipo de lugares, llegué a casa y entre llanto y llanto escribí algo así…
De un viejo barrio de Quito
de muros altos y paredes gastadas
salió esta flor
Tiene los ojos negros
la sonrisa cautiva
piel de durazno en la voz,
siempre abraza, nunca besa
Cintura caliente
tenés el alma extraña, extraña de tanto extrañar
fuiste casi mía, cien y más veces
precoz y temeraria
mi dama de honor,
ciertos gorriones solo se enamoran del viento
No sirvieron mil tesoros
llegaba diciembre, nunca dijiste adiós
he recorrido el mundo
cada puerto, cada valle
pido pistas, sólo consigo algún rumor
¡señoras, señores!
¿no la han visto?
tiene los ojos negros
la sonrisa cautiva,
piel de durazno en la voz.
Comentarios (20)
Pienso que hay muchos hombres que han pasado por algo similar, aveces se enamoran de mujeres que no deberian enamorarse, pero parece que les resulta mas interesante.
siga adelante con la historia...
Publicado por miguel a. | Mayo 2, 2007 8:48 PM
Publicado el Mayo 2, 2007 20:48
Esta ves me quede mudo... muy bueno!!!, escribes exelente, felicidades
Publicado por Amanecer Tedesqui | Mayo 2, 2007 9:21 PM
Publicado el Mayo 2, 2007 21:21
Hola amigo calixto , esta pagina de tu vida parece que fue triste para ti , pero tambien debo decir que esa mujer es el comun denominador que le pasa a los hombres cuando perdemos la razon por la doncellas pero a la vez es la maestra para las proximas azucenas que se nos atraviecen en nuestro camino se que ella fue la mejor pero como digo no sera unica de la vida ... espero querido amigo que te hayas recuperado por que el hecho de enamorarse de ese tipo de mujeres no ha llegado para mi pero se el dolor que sentiste ... o Tal vez ella se Burlo de ti y quizo pagar por todo lo que hiciste por ella , el destino te llevo a Ecuador y que pena... hasta la proxima Calixto Espero saber Si azucena a parte de dejarte en la habitacion no te dejo alguna enfermedad beneriaªªª .. hasta la proxima
Publicado por Kamazutra | Mayo 3, 2007 12:40 AM
Publicado el Mayo 3, 2007 00:40
muy buena ,, muy buena ..
es la historia que en el fondo aunque a veces con diferente forma y diferente resultado hemos vivido casi todos los hombres. , un amor imposible , un deseo platonico y sobre todo un amor sin maldad, amor no siempre comprendido.
hasta la proxima.
Publicado por suchanga | Mayo 3, 2007 1:58 AM
Publicado el Mayo 3, 2007 01:58
No solo del tipo de mujeres mencionadas,
son de las que nos enamoramos
cuando somos mozuelos,
y en amores erramos,
sin embargo soñamos,
con vivir nuevos encantos
con aquellas azucenas,
que a nuestra vida van llegando.
Publicado por teipsum | Mayo 3, 2007 10:15 AM
Publicado el Mayo 3, 2007 10:15
hola esta de muerte, bueno y sobrio hay complicidad risas y tristesa sigan asi es bueno distraido y fura de lo normal.
Publicado por jose | Mayo 3, 2007 2:30 PM
Publicado el Mayo 3, 2007 14:30
nunca más la encontraste¿? ni siquiera en tus letras¿?
Publicado por Libertad | Mayo 3, 2007 2:55 PM
Publicado el Mayo 3, 2007 14:55
Que buen arguemento reflejas en cada palabra las cosas q pasan en vidas de algunas personas q leemos esto, Muchas felicidades me quede pensando y si tiene un gran significado..sigue adelante
Publicado por JCarLiToS | Mayo 3, 2007 4:38 PM
Publicado el Mayo 3, 2007 16:38
Una recomendacion, :S cambiar de diseño del blog. Es poco atrayente. T_T.
Sinceramente no te invita a leer tan buenos relatos.
Saludos!!!! =D
Publicado por joup | Mayo 3, 2007 6:04 PM
Publicado el Mayo 3, 2007 18:04
En algun lugar te he leìdo antes, ese estilo me es familiar...quien eres? o al menos tu edad? para confirmar mi sospecha.
Publicado por Fernanda | Mayo 3, 2007 6:15 PM
Publicado el Mayo 3, 2007 18:15
Muy bueno, realmente me gusto leer esto, sigue asi deleitandonos con tus palabras...
Publicado por XPresion | Mayo 4, 2007 10:07 AM
Publicado el Mayo 4, 2007 10:07
Muy bien escrito y con una profunda melancolía, hermosos de verdad.
Publicado por Silvia | Mayo 4, 2007 11:20 AM
Publicado el Mayo 4, 2007 11:20
Calixto,
Como la última vez,
Con alto tinte de poeta y dramaturgo a la vez,
Quien quiere reflejar una herida de alguna vez.
Cuanto más valiosa cuando se trata de un extracto de vida,
Que identifica a jovenzuelos y adultos que no olvidan,
Como, el platónico amor estuvo de ida.
Que historia y común denominador,
Cuado se pierde un amor.
Un seguidor,
Julio Cesar.
Publicado por Julio Cesar | Mayo 4, 2007 11:48 AM
Publicado el Mayo 4, 2007 11:48
Me gusto, buena la historia
saludos desde España.
PD
Calixto, creo que el diseño del blog esta bastante claro
Publicado por solYsombra | Mayo 4, 2007 1:11 PM
Publicado el Mayo 4, 2007 13:11
Un poco triste la verdad ..y pensar que hay tantas mujeres que se dedican al viejo oficio.
Esperemos que la próxima historia sea más emotiva.
Saludos!
Publicado por Jessica | Mayo 7, 2007 12:14 PM
Publicado el Mayo 7, 2007 12:14
Me encantó al extremo el relato. El amor adolescente puede ser tan puro, aunque la destinataria no sea una doncella de cuento dehadas.
Saludos, Calixto.
Publicado por Vania B. | Mayo 7, 2007 5:36 PM
Publicado el Mayo 7, 2007 17:36
Hola Calixto...
Muy linda tu historia, llegue a ella por casualidad porque comparto el mismo nombre y pais de tú Azucena... Sólo que yo soy de Guayaquil. Espero que tu próxima historia, sea mas emotiva.
Muchos exitos
Publicado por Azucena | Mayo 21, 2007 11:13 AM
Publicado el Mayo 21, 2007 11:13
Que belleza! la verdad que hace mucho tiempo no disfrutaba de una lectura.
Publicado por Alejandro | Julio 3, 2007 3:45 AM
Publicado el Julio 3, 2007 03:45
me encanto es muy buena tu historia te felicito
Publicado por romina | Julio 14, 2007 7:20 PM
Publicado el Julio 14, 2007 19:20
calixto: Que bonito escribes. Me encantó tu relato, aunque un poco triste asi es la vida. No desanimes y sigue la busqueda del verdadero amor. Todos tenemos en alguna parte del mundo a nuestra otra mitad. Aunque a veces tarde mucho en llegar. Piensa que no son malas experiencias, si no que la vida te esta preparando para cuando llegue el verdadero amor puedas aceptarlo y apreciarlo mas....SUERTE!!
Publicado por yadiraluz | Septiembre 2, 2007 9:45 PM
Publicado el Septiembre 2, 2007 21:45