Febrero 6, 2008

TRISTE FINAL

Estimados lectores, lamentamos utilizar el espacio del Sr. Flores del Castillo para tan mala noticia, Calixto ha fallecido en las primeras horas de la mañana. Tal vez fue por ser fiel a su costumbre de vivir siempre al máximo, más todavía en los carnavales, tal vez porque el corazón le hizo una mala jugada, o tal vez simplemente porque era su momento.

Aprovechamos también para expresar desde eldeber.com.bo nuestra más profunda condolencia a su pequeña pero noble familia. También aprovechamos para decirles que los restos mortales serán velados en la calle Libertad 972 y posteriormente cremados y esparcidos por la ciudad que tanto amó.


Calixto, vaya usted al cielo o al infierno, sepa que se lleva todo nuestro cariño

Sus amigos

Enero 14, 2008

LA VIEJA QUE ME ACUSO DE PERSONAJE

 

Anoche recibí un correo, esos correos sucios, dañinos, esos correos que nunca se deberían de escribir, pero bueno, hay gente que cree que exaltando la realidad ajena podrá apaciguar una vida de pesadillas propia.

Sr. Calixto

Le escribo para decirle que sus historias me ofenden como mujer, sus historias no son creíbles, y su falsa sensibilidad sólo intenta ocultar su inoperancia para retener a mujer alguna. Pero hay algo más, algo peor y tal vez usted no lo sepa, Calixto Flores del Castillo no es quien piensa, ni siquiera es, es usted un personaje, sí, un personaje que debe salir de quien sabe que resfriado cerebro, por lo tanto no existe, no es, y claro, quien no existe no vive. Por favor téngalo en cuenta antes de relatar sus aventuras.

Doña Marta Inés

Fue así que esta señora, por llamarla de alguna manera echó un balde de agua fría sobre mi existencia, la duda creció a tal punto que no pude pegar un ojo en toda la noche.

Las preguntas lógicas ante tal revelación no se hicieron esperar. Mi vida, mis recuerdos, mis anhelos, mis tristezas ¿son mías o de otro? si alguien guiona mi vida ¿por qué no la hace más alegre? La persona que me escribe ¿sabe que me hace daño? ¿quién es ese puñetero que me maneja como a un títere?

Las preguntas se sucedieron de manera constante, de a momentos algunas cosas tenían sentido, de a momentos todo era una ridiculez. No encontraba la forma de probar que yo era precisamente yo, Calixto. Si todo lo que yo hago alguien lo escribe ¿cómo le da el tiempo? Yo vivo las veinticuatro otras, es algo imposible.

Tenía hambre y me dirigí a la heladera cuando me vino la duda, ¿tengo hambre o quien me escribe ordena que tenga hambre? Intenté despistarlo y fui al baño.

Me miré al espejo para ver si era yo, y efectivamente, era yo. Quise desorientar al posible escriba realizando una maniobra que jamás haría. Puse la mente en blanco y de golpe ¡zas! Me di un tremendo bofetón a velocidad luz. Luego sonreí, era incapaz que alguien hubiese podido escribir esa acción tan rápido y fuera de guión, pese al dolor en el rostro quedé un poco más tranquilo pero la duda persistía, entonces me pareció propicio utilizar este canal para aclarar algunas cosas a mi posible escriba.

Sr. Yepeto

Sepa usted que yo no soy ningún Pinocho, sepa usted que si esta aburrido es mejor que se dedique a vivir su vida, salga, tome aire, relaciónese con la gente, lastímese, llore, ría, sienta el viento con polvo de nuestra ciudad, llame a esa señorita que lo tiene tonto hace meses, déle la oportunidad que le de un no. Desé la oportunidad que le de un tal vez.

No sienta por mí, yo puedo sentir sólo, sienta por usted, no reniegue de nuestra sociedad, combátala y para hacerlo primero infíltrese, vera que no es tan superflua como parece, vera que pese a ser un pueblo metido en una ciudad hay gente despierta y visionaria. Si usted no me cree le puedo sugerir un par de amigos, algunas amigas ingeniosas y lo puedo también dotar con frases efectivas para lograr el interés de las mujeres.

Quien sabe, tal vez algún día usted y yo podremos salir a tomar una copas, hablar de nuestros logros y de nuestras frustraciones, pero para ello primero tiene usted de que tener algo para contar.

Ya sabe, hágame caso, tome mis consejos y después podremos conversar, la invitación sigue abierta, yo pagaré la primera ronda.

Atte.
Calixto Flores del Castillo, su amigo


Postdata, que nunca se creyó toda esta historia pero de todas maneras hace su aparición y dice:

Si bien se que no soy un personaje, pero en el remoto caso de serlo y de ser usted quien me escribe le rogaría que en las próximas historias Calixto seduzca a una de las hijas de la vieja chismosa de Marta Inés.  Gracias

Diciembre 17, 2007

UNA CURSI CARTA DE AMOR

Me encontraba sentado en un café, rascándome la entrepierna mientras algunos intelectuales de la mesa de al lado intentaban resolver el hambre mundial entre capuchino y capuchino. Fue allí que lo vi, estaba sólo, perdido, con la mirada en el aire acondicionado, de pronto beso un papel que tenía entre sus manos y lo rompió muy despacio, luego se levantó, observo alrededor con una tristeza infinita, pensé que se iba a desvanecer en ese mismo instante, pero no, junto fuerzas y salió del lugar.

Como las chicas que estaban en la mesa solucionando la hambruna mundial fumaban demasiado para mi gusto decidí acatar mi curiosidad y en un movimiento agil salté a la mesa donde estaban los restos del escrito, los tomé y volví a mi lugar a reconstruir el documento.

Eran restos de papel blanco, estaban escritos con tinta negra, letras temblorosas, con palabras a veces muy juntas y otras muy separadas, a veces con trazo casi imperceptibles y otras veces casi perforando el papel denotando la fuerza con la que fueron escritas.

Pedí otra copa de vino y me encaucé a la inmoral tarea de reconstruir el manuscrito. Luego de tres copas y habiendo logrado dos veces la paz mundial los de la mesa de al lado terminé mi gesta.

Leámoslo juntos por favor.


Para vos, Valeria

Siempre me dijiste que no hago las cosas a tiempo, siempre me dijiste que no demostraba mis sentimientos, que sabías muy poco de mí, que te ocultaba mi ser. Tal vez por eso te escribo estas líneas, aunque dándote la razón las escribo tarde, cuando ya no estás, cuando nos separa un mar, dos rios y mil lluvias y lo más probable es que nunca te llegue esta declaración.

Si te tuviese que contar, te diría que…

he desvestido a muchas  mujeres, pero he  vuelto a vestir a una sola
prenda a prenda, caricia a caricia, canción a canción

he probado todo lo que no hay que probar
y me deshice de todo, menos  de lo  más despreciable,
el rencor

Si te tuviese que contar, te diría que…

he escuchado todo tipo de blasfemias en mi contra
pero si me quieren lastimar, solo tienen que nombrar a alguien en el momento exacto

he leído cantidades de libros, magistrales, monumentales, mediocres
pero lo que mas me conmovió fue una pintada  callejera en San Telmo
“Carla  perdóname y volvé, no te das cuenta que te amo (Juan)

Si te tuviese que contar, te diría que…

he recorrido cientos de calles, ciudades, países y fondas
antros de mala muerte con buena gente, y elegantes recepciones con gente de la otra
pero solo recuerdo con cariño aquellos donde que me extendieron la mano con una sonrisa sincera

que es cierta la frase que dice “todo lo que hacemos los hombres en la vida tiene como
único objetivo, conciente o inconsciente, el seducir a una mujer” pero también es cierto
que siempre me creyeron virtuoso las mujeres que menos me interesaron

Si te tuviese que contar, te diría que…

me gusta el chocolate, Borges ,los ravioles, el olor a gasolina,
las secretarias gordas y viejas que se mueven como bellas gacelas
los frenillos de la niña que me ofreció el primer beso y la bofetada que me dieron el viernes

odio el cine francés, las medias blancas, las corbatas, a Borges, el tabaco, escribir, los militares y la tristeza en el fondo de los ojos de las mujeres cuando estas se obligan a dejar de ser niñas

Si te tuviese que contar, te diría que…

tengo predilección por  damas desnudas, el sexo, los besos desaforados, la sensualidad de las bragas, pero a pesar de las criticas no hay nada mejor que un abrazo muto con la persona deseada

llevo en mi neceser una gastritis crónica, principios de ulcera
mal humor matinal y  una timidez disfrazada de arrojo

Si te tuviese que contar, te diría que…

la mejor gente que tuve la conocí en la calle
los niños más dulces que vi suelen andar descalzos vendiendo su desgracia
y los mejores consejos me los dio un desconocido en la barra de un bar

alguna vez perdía una compañera, lloré, rogué, caí, perdí la dignidad
y terminé en un hospital donde enfermeras necias no comprendían mí estupidez
hoy, después de mucho tiempo, ese tallo ya no tiene espinas y esos pétalos no tienen olor

Si te tuviese que contar, te diría que…

Fue allí que dejé de leer, no por lo burdo de la carta, sepámoslo, toda carta de amor escrita con el corazón es burda, cursi, febril pero hermosa a la vez. No era necesario tomar más del dolor ajeno, más cuando ya sentía la pena como propia.

Salí a la calle a tomar aire, a recorrer la ciudad, a pensar cuantas veces yo también dije las cosas tarde, cuantas veces nos escondemos en nuestras murallas y terminamos muriendo sitiados, quien sabe, con un poco de suerte caminando por las calles uno de estos días encuentre al joven y sin decirle el porque le dé un fuerte abrazo.


Atte.
Calixto

Noviembre 22, 2007

LA ARGENTINITA QUE ME DIJO BURDO Y SIMPLON

 

La primera vez que la vi salía del consulado argentino, paso de gacela, dulce y radiante,  la mañana siguiente me imaginé preparándole el desayuno. La segunda vez se encontraba en un café frente a la plaza principal, llevaba una bincha blanca, le sonreí y dio vuelta la cara. La ultima fue hace poco, se encontraba fumando en la puerta de un bar.


YO
Buenas noches, usted no me conoce pero yo la vengo soñando hace mares. Soy Calixto Flores ¿cuál  su nombre?

ELLA
-Tenga cuidado, que sus sueños no hagan olas, haber si moja la cama. Me llamo María y no me moleste a menos que pueda sorprenderme y sacarme de esta monotonía.

Me percaté que era ágil para las respuestas, y una mujer que me rechaza con inteligencia bien merece otro intento. Enrollándome el bigote como señal de aristocracia insistí esta vez con algunos versos robados.

YO
Más que aire
Más que agua
Más que labios
Ligera ligera
Tu cuerpo es la huella de tu cuerpo

ELLA
-Octavio Paz      -respondió con desidia

YO
Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tu los conoces bien son besos míos
inventados por mi, para tu boca.

ELLA
-La Mistral  -sonrió por primera vez

YO
Yo dejaré desde aquí
de ofenderos más hablando,
porque mi morir callando
os ha de hablar por mí.

ELLA
-Garcilaso de la Vega –susurró somnolienta

A estas alturas me había demostrado que más que linda y arrogante era culta o algo peor todavía, era las tres cosas. Decidí dejar a mis autores preferidos e inspirado por la noche la embestí con algunos versos propios.

YO
Cuando acople el micrófono de tu cantante favorito
y en tu espejo seas más que sólo vos
cuando un montón de mentiras ya no sean una verdad
cuando te canses de amores baratos, de promesas incumplidas
y miles de palomas de la paz no sean más que una triste plaga
cuando tu dios caiga en el  más humano de los actos y se equivoque
y tu almohada te pida explicaciones,
cuando ese lunar este solo y ese medio abrazo necesite compañía
cuando ese televisor, cien canales, sean pura fantasía
allí estarán mi manos, siempre tuyas, siempre mías.

ELLA
- La verdad no conozco al autor de estos últimos, pero por lo burdo y simplón creo que no me perdí nada. Usted todavía no me ha sorprendido.


Y nooo, yo, ósea Calixto, también tengo mi orgullo y si la argentinita quería sorpresas, sorpresas iba a tener. Fue allí que utilicé mi estrategia mejor guardada, la más delicada, la más seductora, el terror de las niñas difíciles, el punto final a una conversación mal habida.
Me acerqué, puse carita de yo no fui y de sorpresa le tome el rostro con ambas manos y le chanté un beso que ni vio venir. Los primeros minutos se resistió, pataletas y manotazos, pero al final se fue calmando, o se fue quedando sin aire, en realidad no estoy seguro. La cuestión es que después de un momento la solté. Me miró confundida para luego besarme con tanta pasión que llegó a ablandarme un molar con su lengua. Luego se desprendió y abrazo de por medio.

ELLA
- Calixto usted me ha sorprendido, larguémonos de aquí.  Esta noche soy suya, haga me mí lo que quiera

YO
- Lo que quiera es mucho, empecemos de a poco.

El partido ya estaba ganando, la proeza cumplida, sólo quedaba disparar desde el punto del penal a una portería sin arquero, pero no, a Calixto todavía le rondaba por la cabeza eso de ‘burdo y simplón’. No era suficiente la victoria, quise golear, llevarla hasta la sumisión.

YO
- Antes que nada quiero decirle algo

ELLA
- Dígame lo que que guste

YO
- M-A-R-Í-A

Sólo eso, esas cinco letras pronunciadas como nunca antes las escucho de un ningún hombre, letra por letra, pétalo a pétalo, tres vocales, dos consonantes, pasión. Quedó desnuda sin perder una sola prenda, mirándome angustiada, temblando al ver en mis ojos, sus sueños, su fragilidad, supo que era mía, ya no había cascaron, no había secretos, cundió el miedo, fue allí cuando retrocedió dos pasos, bajo la mirada, junto algunos retazos de orgullo y con sus pies de niña salió corriendo.

Y fue así, esa noche logré mi impúdico y estúpido objetivo, gano la soberbia, perdió el amor, nunca volví a ver la argentinita.
De esta historia han pasado ya algunos días y todavía me imagino preparándole el desayuno todas las mañanas.

 

Atte.
Calixto Flores del Castillo


Posdata. Que parada en una esquinita de noviembre, con los hombros encogidos bajo la lluvia y con la voz entrecortada dice:

-María, tenía usted razón, el autor era burdo y simplón, a veces pasa.

 

 

Noviembre 9, 2007

UNA CUESTION DE PRINCIPIOS

A Calixto Flores no le agradan los cochalas, Calixto Flores desconfía a los benianos, le gustan las tarijeñas pero duda de los tarijeños, mira de reojo a los orureños, a algunos paceños se las tiene jurada, puff  ni hablar de los potosinos y chuquisaqueños, de los pandeños conoce muy poco. Calixto Flores del Castillo ama Santa Cruz de la Sierra, el arenal, el carnaval, su lluvia, su viento y el cariño y esfuerzo de su gente.

Por eso, hoy, en medio de tantos conflictos, parado frente a la catedral, mi catedral, comiendo un cuñape, mirando a una pelada, tomando mocochinchi, me paro contra el viento y les digo:
Calixto Flores del Castillo es, ante todo, BOLIVIANO.

 

 

Octubre 17, 2007

HUSMEANDO LOS PERIODICOS

Ayer una dama me dijo que no, bueno en realidad me dijo que sí, pero sus ojos me dieron un tal vez. Los hombres de mi barrio bien podemos soportar un amor fugaz, pero un amor dubitativo, un amor a medias, ese preferimos dejarlo pasar.

Por tal motivo decidí intentar olvidar las penas y me levanté bien temprano, fui a desayunar a Mario Higado y antes de regresar a casa compré todos los diarios con la intención de sumergirme en la vorágine informativa.

 


Resumen de noticias


El Gobierno acusa a la oposición de oponerse a lo que nunca se había opuesto. La oposición acusa al Gobierno de realizar actos que nunca se habían realizado en gestiones anteriores. Bolivianos acusan a bolivianos de acusarse entre ellos y no hacer nada por el país.

Una joven montereña es la nueva miss no se que, es muy linda, morena, buenos pechos, un aro en el ombligo y una sonrisa con la que casi disimula la estupidez adolescente,

Encontraron otro chino muerto en la urbe, una puñalada en el abdomen y un empleado bajo sospecha (no es muy sano ser chino en esta ciudad).

La selección nacional de fútbol se prepara para un nuevo desafío, se encuentran concentrados, concentrados en las primas, los premios y los sueldos que obtendrán si son derrotados con un resultado menos que humillante.

El Papa Benedicto XVI lanza las nuevas directivas de la iglesia (ser buenos, amar al prójimo, no odiar, etc ¿no lo habían dicho antes?), noticias, noticias y más noticias, las leí, las volví a leer pero no contaron nada.

Mientras tanto, en la plaza 24 de septiembre  Juancito, un adolescente, esperaba a Carlos su amigo y vio pasar a Claudia, una compañerita, de la mano de otro joven, hace ocho meses que buscaba el momento ideal para declararle su amor, hoy es tarde, Claudia y su acompañante se veían muy acaramelados
Le temblaron las piernas, se le aceleró el corazón y sintió que este mundo es una verdadera mierda, este no va a ser un buen día para el.
¿Cómo le decimos a Juancito lo importante de las noticias de hoy?
 
A las 14.35, en la maternidad Eva Perón, nació Romina, una beba hermosa, peso tres kilos y medio, no es la primera beba del año, ni la más liviana, ni la más pesada, no tiene dos cabezas, cuenta con las extremidades justas, en fin, Rominita no es noticia. Pero quien se lo hace entender a Estela, la mamá, si solo con ver sus ojos después del parto, esa mezcla de confusión y felicidad nos dimos cuenta que no habría momento más importante en su existencia. No le importa ser madre soltera, no le importa el saber que tendrá que pelear como una leona toda la vida, Estela nunca volverá a estar sola.
 
Estaba por anochecer cuando Ezequiel dio vuelta a la esquina, casi no lo distingue, pero allí estaba, lleno de barro, flaco y hambriento, se acercó y se reconocieron, corrieron el uno hacia el otro hasta impactar, Ezequiel lo abrazó con todas sus fuerzas, después de cuatro días encontró a Balin, su perro perdido, hace cuatro días que Balin no estaba en casa y también hace cuatro días que Ezequiel no duerme por la pena y lo busca día y noche. Son compañeros inseparables desde hace años, Balin no sabe traer el diario, a veces ensucia dentro de la casa, pero juega al fútbol  como un cuatro impasable  y se vuelve loco de alegría cuando Ezequiel llega de la escuela. Hoy dormirán en la misma habitación, como siempre.
 
Doña Lila preparó la cena otra vez, sirve dos platos de sopa lentamente en una la mesa para seis, se dirige hasta la sala y desprende a Don Pepe del viejo televisor, se sientan en la gran mesa, respetan los lugares de los cuatro hijos que por diversas fatalidades no continúan en esta vida, tienen la cara arrugada como un puño, vestigio de los años y las tragedias, no hablan, comen mecánicamente y escuchan la radio de la cocina muy bajita. Hoy es su aniversario de bodas, terminan de cenar sin palabra alguna, solos, demasiados solos, en la radio suena un tanguito y de pronto Don Pepe se pone de pie, se enfunda en su postura más gallarda, acomoda su gastada guayabera y la invita a bailar.
 
La noche esta por terminar y Verónica esta más nerviosa que nunca, es el día, Sergio le había puesto el ultimátum hace semanas, ella lo ama, el dice lo mismo, todas las amigas lo hicieron y siente la presión en la frente. Finalmente la hermana pequeña se duerme, los padres han salido y el joven entra por la puerta acordada.
Un par de besos fogosos, se desvisten de manera torpe, siente su piel sobre la suya, tiembla pero no se resiste, se deja llevar, a Sergio le brillan los ojos y embiste una y otra vez, Verónica se muerde los labios para no gritar, el le repite que la ama, que la respeta y de pronto ella siente un torrente en su interior. Sergio se viste de prisa, inventa una emergencia y parte a contar la proeza a los amigos.
Verónica levanta las sabanas, se mira al espejo, esta consumada pero no se siente más mujer. Ya no hay presión en la frente, Verónica no esta feliz.


Mañana a primera hora tendremos más titulares, más noticias, pero ninguna historia


Calixto


Posdata. Que sonrojada y nerviosa como niño luego de una travesura les dice:

Mis desangelados lectores, disculpen este post, pero no todo en la vida son intentos de risueñas conquistas, no todos son éxitos y no todos son fracasos, afortunadamente.

Octubre 8, 2007

DOMINGO DE FARRA EN EL PIRAI

Era una tarde enmarcada en un caluroso sábado, había cobrado unas diligencias, tenía puesta mi mejor guayabera y decidí probar suerte en las cabañas del Piraí. Pasé a buscar al rengo Gómez, nunca está demás contar con un aparceiro y si no es muy agraciado mucho mejor, la competencia sana sólo es buena para los deportes.

Llegamos temprano a la cabaña El Romance, sonaba la banda, sonaban los mosquitos. Calixto Flores estaba en ambiente.

Iniciamos la diversión jugando a los dados con el rengo Gómez, al poco tiempo íbamos por la segunda canastilla de Ducal y yo venia perdiendo tres manos seguidas. Fue allí que observe a una morena alajita que me sonreía desde el mostrador. Manejé la situación con indiferencia pero grite bajo con fuerza con la intención que la muchacha perciba mi varonil voz y volqué el cubilete de manera enérgica.

Otra vez perdí. Fue cuando mi vejiga y yo aprovechamos para acceder al baño, al volver nos acercamos a la dama.

- ¿Cómo le va? Si no fuera mucha impertinencia la invito a sentarse con nosotros.
- Esta bien, pero sólo por un momento, espero a alguien
- Dichoso de él.

Sorprendí a Gómez contando el dinero ganado cuando nos acercamos a la mesa. Se llamaba María y recién llegaba de Concepción o por lo menos eso nos dijo.

El resto de la tarde transcurrió entre risas, dados y banda, María me sonreía, en un momento dado le rocé su morena pierna con mi pantalón de lino, pobre angelito, se sonrojó.

A esas alturas ya me había percatado que el rengo Gómez venia haciendo trampa, por eso ganaba siempre, pero no quise empañar el momento. Mi único interés era María.
Aproveché que mi aparceiro se levantó por un momento e invité a la dama a la ribera del río con el fin de tomar aire fresco. Ella accedió.

Caminamos por la arena tomados de la mano y una vez distanciados del gentío y envalentonado por las cervezas le dije:

- María si no la beso en este momento mis labios se derretirán hasta ser espuma
- Pero no sea exagerado hombre –dijo y me pegó un beso que casi quedo sin respiración-

No se si fue el río, la cerveza, sus labios, el aroma de su pelo, pero tan sólo recordar aquel momento se dibuja en mi rostro una leve e idiota sonrisa.

- María usted no es de Concepción, usted es la concepción.
- No se que me quiso decir, pero vamos a la arboleda

Acepté, fuimos donde se inicia el monte. Entre arrumacos y manoseos me derretí y le ofrecí todo por perpetuar el momento.

- Pídame lo que quiere reina, que desde hoy seré su esclavo.

Fue allí cuando Maria sacó de su pequeño bolso una 22 corta y me dijo:

- A eso voy, déme su billetera, su reloj, su guayabera y sus pantalones.
- ¿Y mis besos?
- Por favor, basta de cursilerías

No fue necesario pedirle que aclarará nada, ella estaba decidida y un verdadero hombre no pide suplicas cuando se sabe perdido.

Lentamente accedí a su pedido, ella junto mis pertenencias y como animal del monte se perdió entre la vegetación. No la vi más.

Regrese en paños menores a la cabaña, mi aparceiro tampoco se encontraba. Un micrero generoso aceptó acercarme al centro a cambio de nada.

En unas semanas me recuperé de la traumática experiencia y salí a visitar a la muchachada del barrio, me preguntaron donde había estado los últimos días, me informaron que el fin de semana teníamos campeonato de ajedrez y que el rengo Gómez partió a visitar a unos familiares a Concepción.


Fin.



Posdata 1. Que por no ignorar que en cada derrota siempre hay una victoria y que en cada beso mentiroso siempre hay algo de verdad se yergue imperturbable y orinando contra el viento dice:
- María, si alguna vez lee esto sepa que la estaré esperando en la orilla del Piraí, llevaré mis posesiones más preciadas, todo a cambio de sus labios. No traiga pistola, no hace falta.

Posdata 2. Con menos prosa y más convicción
- Rengo Gómez, cuando te encuentre, te mato.
 




Septiembre 19, 2007

JUAN AMORES, EL ACORDEONISTA DEL SIETE CALLES

Les cuento, tengo en casa una radio muy vieja, obsequio de una abuela y no funciona muy bien, en cualquier sintonía se escucha la misma emisora, que tampoco conozco el nombre ya que no tiene locutor, ni pasan publicidad, la misma se enciende cuando quiere y sólo se escucha música, buena música.

Un amigo muy religioso me recomendó que me deshaga del artefacto porque al parecer estaría maldito (el sintonizador claro, no mi amigo), otro conocido menos religioso pero más divertido me aconsejo cuidar la reliquia ya que por la música que pasaba el mismo era algo divino, no muy común en la radiofonía actual.

Anoche me desperté y mi radio estaba de lo más triste emitiendo El Acordeonista de la querida Edith Piaf. Fue allí que se me ocurrió contarles la historia de un personaje muy singular del barrio,  Juan Amores.

Juan Amores fue maestro, o lo es, porque los maestros dejan de enseñar pero nunca de educar. Dictaba clases de música, más precisamente de acordeón en el Nacional Florida. Su madre era un mujer excesivamente chismosa oriunda de Roboré y el padre un notario de familia italiana muy reconocido en la zona del Siete Calles.

Tal vez por sus  orígenes o simplemente porque se sintió ofendido cuando una ex corteja suya le dijo a unos amigos en presencia suya que jamás había tenido nada con el, fue que Juan decidió tomar una tarea que abarcaría toda su vida.

Desde entonces Juan Amores se encarga de anotar todos los amoríos que existen en el barrio, tiene un registro exacto de los coqueteos, cortejeos y noviazgos. Una vez que una relación llega al matrimonio los borra de su lista ya que sabe que esa es función del registro civil.

Ha tomado esta labor como una misión divina, dicen en el barrio que tiene unas tres habitaciones llenas de expedientes, como es un hombre discreto nunca los difunde. Lo he encontrado alguna tardecita en la plazuela Colón, atento a miradas de jóvenes y adultos, cualquier sonrisa es registrada, muere de alegría cuando escucha el aleteo de cupido entre los enamorados. Pareciese que fuese él quien consigue la conquista, quien besa con  labios temblorosos, quien por un momento es inmortal.

Ha llegado a las personificaciones más extremas para conseguir información. Dicen que se suele disfrazar de evangelista y va casa por casa y en vez de Biblia lleva su libreta de apuntes,  también lo han visto como acomodador de cine, lustrabotas, mesero de heladerías, florista y vendedor de chicles de menta.


Juan Amores nunca claudicó, excepto por un momento, cuando llegaron las hermanas Romero al barrio, eran dos jóvenes vallegrandinas que vendían telas. Lo tuvieron anotando sonrisas y coqueteos 15 horas diarias por una semana hasta que le dio un golpe de calor que lo mandó al hospital. Al parecer las hermanas Romero eran, como decirlo, muy enamoradizas.

Una vez lo encontré pasado de copas en el Club Social, le comenté, con mucho respeto claro, que su labor podría ser considerada como una intromisión a la intimidad. El me respondió que no era así, que sólo buscaba mantener un registro del romance en su etapa más pura, que jamás buscó ni buscará detalles íntimos de una relación, que sus documentos son secretos y que en un país donde hay registro de las personas, de los automotores, de los negocios, de las defunciones, el suyo era lo más humano que podía existir.

Cuando pensé que había terminado se levantó y me gritó que no lo molestase más porque gracias a Calixto Flores había  gastado una fortuna en tinta y papel y que me retire porque me iba a partir la cabeza con la jarra de vino.

La verdad no se si su argumentación era sólida, lo único que me quedó claro es que por más nobles que fuesen sus intenciones, Juan Amores era muy mal borracho.

Contada la historia me retiro, no sin antes recomendarles que si tienen o tuvieron alguna vez un romance por el Siete Calles, no es conveniente negárselo como tampoco mentir comentando que cortejaron a tal dama o tal caballero si los mismos jamás los miraron. Sepan lectoras y lectores, Juan Amores tiene todo registrado, por desgracia.

En caso de dudas sobre el relato pueden acercarse esta noche a la plazuela Colón, si tienen suerte y clausuran los karaokes cercanos podrán escuchar el acordeón de don Juan.


Un abrazo, un beso y mil cariños
Calixto

Septiembre 12, 2007

A FALTA DE PALABRAS, MUSICA

Esta mañana me senté en el escritorio, tenía algo pendiente para contarles. Tomé la pluma e inicié el relato pero rápidamente me percaté que las palabras no salían, que se miraban con desconfianza como no queriéndose juntar, frías, inertes, no había seducción entre ellas, por lo tanto decidí no escribir la aventura adeudada.

Tal vez era el día, tal vez era que me volví a levantar sólo, tal vez era el humo que inunda la ciudad, tal vez eran tantos talveces que ni siquiera llegaban a formar un porque. Ante el hastió y la batalla perdida contra la desafiante hoja en blanco prendí la lectora de cidis, desempolve un disquito del flaco de Úbeda, Diario de un Peatón, cd 2, tema 3, Play.

De golpe me encontré bailando, de golpe me calcé los mocasines y salí a la calle, doble en la esquina y me lustre los zapatos en la plazuela Colón.  Y ya estoy caminando por el Siete Calles, punta y taco, punta y taco, dos a la derecha y uno a la izquierda, muevo caderas. Camino y bailo, no importa lo que dicen a mi paso, nunca van a hablar bien.

Recorro el mercado y pienso que esta noche voy a la Pequeña Cuba, cintura aceitada, mocasines lustrados, ron y rumba, no puedo fallar.

Bueno los dejo, tengo que seguir practicando… punta y taco, punta y taco.

Atte. Calixto.

Por las dudas aquí queda el tema de Sabina, en una de esas los alegra también y nos encontramos bailando todos por las veredas de la ciudad.

Septiembre 3, 2007

LA NOCHE QUE QUISE SER FAMOSO

Estimados lectores, les comento que desde que comencé a publicar mis historias he recibido muchas invitaciones para citas con damas y algún que otro caballero, además de mensajes que me han hecho sonrojar en demasía.

Sumado esto a los comentarios de los jóvenes que manejan la web de EL DEBER que me informan que es normal porque ahora soy famoso o soy “IN” como dicen ellos. Por tal motivo decidí tomar algunas acciones de las que se desprendió la siguiente aventura.

Era sábado por la mañana, yo me encontraba almidonando mis calzoncillos largos cuando un joven llama a la puerta y me entrega una invitación para el aniversario de un boliche de moda, tenía mi nombre escrito con letras doradas, es cierto, ahora soy IN.

No lo pensé, era mi noche,  tenía que aprovechar la fama y hacerme de una conquista.

Llegué a las doce en punto, siempre es bueno llegar tarde pero fallé. El lugar estaba casi vacío, tuve que esperar un buen rato hasta que la disco se convirtió en un hervidero. Pun pun pun, las caderas se movían, esperé en vano un paso doble, un taquirari, un tanguito, una cumbia colombiana, ni los mariachis aparecieron, la verdad me sentí un poco perdido.

Se me acerca un mozo:
- Que va a tomar
- Un güisqui con hielo por favor
- Con revul o sin revul
-  Sin revul joven, deje que lo revuelvo yo con el dedo meñique
- Como quiera, son treinta bolivianos
- Entonces tráigame un agua mineral
- El agua cuesta lo mismo
- Mejor déme dos güisquis

Fueron en vano algunos intentos, me costaba confraternizar, por suerte se me acercó un conocido fotógrafo y me presentó a algunas modelos. No fue más, yo entré en batalla.

-Como le va princesa, soy Calixto Flores del Castillo, dígame que es usted de aquí y quemó el pasaporte, mis maletas y mi pasado.
- Ajaaa  digamó que nombre raro nooo, digamó, ¿tené movilidad?

Hasta yo tengo mis límites. Descarté a la joven y me acerqué a su compañera, falda turquesa, ojos verdes, fumaba nerviosa como chino durante un control de la alcaldía en su polleria.
 
- Toda una vida buscándola,  he recorrido calles, plazas, zaguanes de mala muerte, por fin la he encontrado ¿cuál es su nombre bella dama?
- Me llamo Karla con K y no me encuentra  porque cuando no trabajo estoy en la U, yo no soy ninguna opa, con permiso, debo retirarme.

Y fueron pasando las señoritas, ellas muy bonitas, yo muy desafortunado, al parecer lo de la fama es puro cuento.

La noche no daba para más y decidí retirarme a comer algo a mi centro gastronómico favorito, Los Agachau. El majadito no demoró casi nada, estaba limpiando el plato con la yuca cuando llegaron unos mariachis a cenar o desayunar. Se armó la fiesta.

El sol comenzó a bombardearnos cuando yo cantaba El Rey arriba de una mesa, fue allí que escuché a la joven que atendía:

- Es usted muy simpático, pero me va a romper la mesa.
- Lo único que quisiese romper es su corazón.  
- El corazón complicado, pruebe primero con el vestido.

Al despertar recordé que se llamaba Maria, no se si iba a la U, pero con la A, la E, la I y la O no había quien le ganase, se portó como una reina pero advirtió que no esperase un descuento cuando regrese a su negocio.


Fin de la historia.

Analizando la experiencia he llegado a la decisión de que por más que me encandilen las luces de la popularidad,  intenten que pose con el torso desnudo en revistas socialeras y me halaguen con invitaciones vips, Calixto se quedará en los arrabales.

Espero que no se tome esto como el gesto de un cobarde que va por la fácil, sepamos siempre que es sencillo hacerse de alguna conquista alardeando bienes en algunos lugares donde los bienes son lo más preciado, pero ganarse los favores de una joven cantando El Rey parado arriba de una mesa en Los Agachau con los mariachis de fondo.

Para eso, para eso hay que ser muy seductor.

Un abrazo, un beso y mil cariños
Calixto.

 

El rey
 
Yo sé bien que estoy afuera
Pero el día en que yo me muera
Sé que tendrás que llorar.
Llorar y llorar.
Dirás que no me quisiste
Pero vas a estar muy triste
Y así te vas a quedar.

con dinero y sin dinero hago siempre lo que quiero,
Y mi palabra es la ley, no tengo trono ni reina
Ni nadie quien me comprenda... Pero sigo siendo El Rey.
Y yo sigo siendo El Rey, El Rey sigo siendo yo..

Una piedra en el camino
Me enseñó que mi destino
Era rodar y rodar
Rodar y rodar
Después me dijo un arriero
Que no hay que llegar primero
Sino hay que saber llegar.
Con dinero y sin dinero hago siempre lo que quiero,
Y mi palabra es la ley no tengo trono ni reina
ni nadie quien me comprenda pero sigo siendo El Rey.
Y yo sigo siendo El Rey, El Rey sigo siendo yo...