A menos de una semana del inicio de las vacaciones de invierno, el pedagogo Álvaro Puente considera que este periodo de receso escolar debe destinarse al descanso, el juego y la convivencia familiar. Además, cuestionó el actual modelo educativo del país y planteó reformas en la formación y selección de maestros.
Con el inicio de la vacación invernal previsto para el 6 de julio, vuelve el debate sobre si los estudiantes deben recibir tareas escolares durante el receso. Mientras el Ministerio de Educación prohíbe asignar actividades académicas, Puente respaldó esta medida y sostuvo que las vacaciones deben representar un verdadero espacio de descanso para los niños.
Se debe priorizar el descanso
"No solo no es necesario, no es bueno dar tareas. Es vacación, es descanso, es cambiar de actividad. La infancia es más de descubrir el mundo, de jugar, de estar en mil cosas y tenemos a los niños en un ritmo duro, de horarios molestos, de madrugar, de estudiar todos los días. Conviene un descanso breve, de olvidarse de las madrugadas, de olvidarse del estudio (...) Tiene que tener actividades, pero de otra clase. Lo ideal es que tenga actividades sociales, que juegue con otros, que tenga un paseo, una excursión, una aventura, trepar un cerro, lo que sea", indicó el especialista al ser consultado sobre si los estudiantes deben tener tareas durante las vacaciones.
Puente explicó que el receso escolar no implica permanecer inactivo, sino sustituir las obligaciones académicas por experiencias que fortalezcan el desarrollo social y emocional de los estudiantes. Asimismo, rechazó la idea de que las tareas sean necesarias para evitar que los alumnos olviden lo aprendido.
"No se pierde lo aprendido"
"Es mentira que se pierde lo aprendido. No importa lo que se aprende de memoria, sino lo que se ha descubierto en el colegio, en la escuela. Eso no se pierde. Si el chico ha descubierto algo, ha aprendido algo, se queda (...) Se trata en este tiempo de olvidarse, de descansar, para que vuelva con ilusión a lo positivo que tiene la escuela, a lo hermoso que tiene la escuela, que tiene mucho de convivencia, pero tiene mucho de satisfacer esa curiosidad de los niños", explicó.
Entre las actividades que recomendó durante las vacaciones mencionó paseos, excursiones al aire libre, deportes, teatro, descubrir nuevos lugares o practicar alguna actividad de interés para el estudiante, como aprender a nadar. Sin embargo, enfatizó que estas deben asumirse como espacios de recreación y no como nuevas obligaciones.
Actividades al aire libre y grupales
"Tiene que tener un aire, sobre todo, lo más importante son las actividades sociales, el estar con otros, el compartir con otros, el no estar con su celular todo el día. Los paseos suponen un abrirse y un descubrir al otro, a los otros, a que él es parte de un grupo humano. Eso es precioso, eso es invalorable para un niño. Por eso las actividades sociales son las mejores", añadió.
El pedagogo señaló que este tiempo también puede aprovecharse para compartir con amigos del barrio, primos, familiares, participar en grupos culturales o realizar actividades comunitarias. En cuanto a la lectura, sostuvo que, si el estudiante disfruta leer, debe hacerlo por iniciativa propia y con libros de su interés, no por una obligación escolar.
"Tienen que estar ahora descansando de la actividad pedagógica, olvidarse de tareas, no hacerle leer por tarea. Si le gusta leer una novela que la lea, pero no es que lea un libro que le han encomendado en el colegio. Déjenlos en paz, déjenlos descansar. Los llenamos de tareas que no sirven y en vacación olvidémonos de esa costumbre mala que tenemos", manifestó.
Incluso quienes tienen dificultades de aprendizaje deben descansar
Respecto a los estudiantes con dificultades académicas, el pedagogo aseguró que son precisamente quienes más necesitan un descanso de la rutina y de las exigencias escolares para recuperar energías antes del retorno a clases.
"Al chico que le va mal en la escuela, el que necesita recuperación (...) ese chico que sufre en la escuela necesita más que los otros descansar de la escuela. Descansar para que tenga más fuerzas después. No porque le vaya mal no tiene derecho ni a descanso, al contrario, él necesita más que los otros ese descanso y un apoyo más constante, el chico que necesita refuerzo es que no tiene el apoyo suficiente para estar nivelado", indicó.
Asimismo, remarcó que, en muchos casos, las dificultades académicas están relacionadas con la falta de apoyo en el entorno familiar y escolar. Como ejemplo, recordó una experiencia en un internado rural de San Javier, donde el acompañamiento permanente en las tareas permitió mejorar significativamente el rendimiento de estudiantes indígenas.
Mira la entrevista completa al pedagogo en el programa A Primera Hora, de EL DEBER, conducido por las periodistas Iraís Alarcón y Arianne Franco: