El expresidente Jorge Tuto Quiroga afirmó que el gobierno del presidente Rodrigo Paz actúa con “legalidad intermitente” en medio de la crisis por los bloqueos y exigió al mandatario asumir su responsabilidad para devolver la transitabilidad, la normalidad y la libertad de circulación a millones de bolivianos.
“Un estado de derecho no se puede sostener sobre la legalidad intermitente”, afirmó Quiroga en una rueda en la que cuestionó los avances y retrocesos del Ejecutivo frente a las órdenes de aprehensión contra dirigentes movilizados; el arresto y posterior liberación de Vicente Salazar, líder de los campesinos Túpac Katari que dirige el cerco contra La Paz y El Alto en el contexto de 42 días de conflicto.
Quiroga sostuvo que el país vive una situación de “asedio” y “secuestro”, particularmente en La Paz, El Alto y Cochabamba, donde los bloqueos provocaron desabastecimiento, encarecimiento de alimentos, filas por combustible, suspensión de clases presenciales y dificultades para el traslado de pacientes.
También mencionó los problemas en las carreteras con los choferes del transporte internacional y la muerte de cuatro personas, dos de ellas efectivos de la Armada, durante una operación en el lago Titicaca que pretendía evacuar a personas afectadas por los bloqueos.
“Entiendo su angustia y me duele que estemos cumpliendo seis semanas, 42 días de estar bajo asedio y prácticamente secuestrados”, señaló el exmandatario.Expresó así su solidaridad con gremiales, transportistas, estudiantes, pacientes y familias afectadas por la crisis.
El expresidente también rechazó que desde el Gobierno se lo acuse de presionar por un estado de sitio o un estado de excepción. Aseguró que fue el propio Paz quien pidió apoyo político y legislativo para avanzar en la abrogación de la denominada 'ley Copa' y luego en la aprobación de la nueva norma que regula los estados de excepción que habilita al Ejecutivo a tomar esa determinación.
“Usted pidió. Si no tiene la hidalguía de reconocerlo, qué pena”, afirmó Quiroga, en alusión al presidente. Según dijo, la bancada de Libre respaldó esas iniciativas “por la democracia” y por la población afectada, no por respaldo al Gobierno.
Quiroga insistió en que un estado de excepción no debe ser entendido solo como un decreto, sino como un operativo que requiere cohesión interna en el gabinete, en las Fuerzas Armadas y en la Policía. Sin embargo, acusó al Ejecutivo de dilatar decisiones y de intentar trasladar a otros actores el costo político de sus propias determinaciones.
“Gobiernen, devuélvanle a Bolivia transitabilidad, normalidad. La libertad de millones de bolivianos vale más que el bloqueo de unos cuantos”, reclamó.
El exmandatario también cuestionó el manejo de las órdenes de aprehensión contra dirigentes vinculados a las movilizaciones. Dijo que el Gobierno aplica la ley de manera selectiva y que esa conducta debilita al Estado de derecho y desmoraliza a policías y militares que participan en operativos de desbloqueo.
Como ejemplo, mencionó el caso del dirigente campesino Vicente Salazar, quien fue conducido por la Policía durante la marcha del miércoles en La Paz y luego fue liberado, después de que autoridades señalaran que no existía una orden de aprehensión vigente en su contra.
“Orden de aprehensión, para unos sí, para otros no. Ayer en la tarde valía, a la media hora ya no valía otra vez”, cuestionó.
Quiroga también vinculó la crisis con el rol del expresidente Evo Morales, a quien acusó de presionar al Gobierno desde el Chapare y de intentar imponer la continuidad del modelo del MAS. En ese marco, pidió al presidente Paz definir si mantendrá la agenda de cambio que, según dijo, fue votada en las elecciones de 2025 o si cederá ante los sectores movilizados.
“El Gobierno tiene que escoger”, afirmó.