Caranavi, Río Abajo, Carreras, Konani, Senkata o Río Seco, los reportes desde estos puntos de bloqueo cambian con el paso de las horas, en la mañana se vieron videos del abandono de los lugares; para mediodía se vuelven a cerrar las vías; pero en la tarde ya no hay nadie y se levantó el bloqueo, así transcurrió este jueves.
En Caranavi los interculturales cerraron desde el martes la carretera al norte de La Paz y el país; para el miércoles dejaron el lugar y los camiones pasaron. Este jueves volvieron los bloqueadores, pero los dirigentes mineros de Ferreco, que operan en esa zona, llegaron para convencer a los campesinos y la vía quedó despejada nuevamente.
Los pobladores de Río Abajo enviaron videos sobre la reunión de los campesinos y estos dijeron que se determinó dejar de enviar las verduras que producen hacia mercados de La Paz; sin embargo, en horas de la tarde fueron los choferes los que bloqueaban porque no llegó combustible. Lo propio sucedía en Carreras, que es un poblado más abajo.
En Konani (foto), a 268 kilómetros de La Paz, los campesinos, que habían determinado reforzar los puntos de bloqueo ya no llegaron y el viajero que envió su video dijo que había más piedras que bloqueadores, pues la carretera lucía desierta y solo las rocas desparramadas estaban sobre la vía. Incluso los promontorios de tierra que fueron colocados habían desaparecido.
En Senkata, donde se encuentra la planta de YPFB y considerado ‘punto estratégico’ de los bloqueadores, ya estaba totalmente despejado, no había los virulentos grupos que realizaron un ‘cabildo’ el miércoles y prometieron masificar los bloqueos.
En Río Seco, los bloqueadores aparecen esporádicamente y solamente se conserva la carretera a Desaguadero como bloqueada, el camino a Copacabana fue despejado por la fuerza de los vecinos y los transportistas.