La Paz vive un panorama distinto luego de más de 50 días de bloqueos que afectaron el abastecimiento de productos de la canasta familiar y provocaron un incremento de hasta cuatro veces en los precios de alimentos básicos. En el tercer día del estado de excepción, los principales centros de abasto de la sede de gobierno volvieron a mostrar una imagen de normalidad, con puestos repletos de productos y una notable reducción en los costos.
Uno de los casos más representativos es el del pollo, ya que durante los momentos más críticos de los bloqueos, las familias llegaron a adquirir este producto hasta en 140 bolivianos la unidad, sin control de peso y en medio de una creciente preocupación por la escasez; sin embargo, este lunes las agencias de venta de la zona Garita de Lima de La Paz ofertan el kilo entre 19 y 22 bolivianos.
La situación también mejoró para otros alimentos de alta demanda, en los centros de abasto como la zona Rodríguez en La Paz y Villa Dolores en El Alto. El tomate, que durante el periodo de desabastecimiento alcanzó los Bs 14 la libra, ahora se comercializa entre 3 y 4 bolivianos.
De igual forma, la zanahoria registró una fuerte caída en su valor, mientras en los días más difíciles de los bloqueos la cuarta arroba llegó a costar Bs 40, actualmente se encuentra alrededor de 10 bolivianos. El nabo experimenta un comportamiento similar, consolidando una tendencia de reducción de precios en varios productos agrícolas.
En los mercados también se observa una amplia oferta de verduras y hortalizas. Los puestos lucen abastecidos con apio, acelga, lechuga, habas y otros productos que habían comenzado a escasear debido a las dificultades para el transporte desde las zonas productoras.
La recuperación del suministro alcanza también al sector pesquero, en inmediaciones del Cementerio General se evidenció nuevamente la presencia de pescado proveniente del Lago Titicaca, un producto que estuvo ausente por varios días debido a las rutas bloqueadas.
La libra de trucha se comercializa actualmente entre 11 y 20 bolivianos. La ciudadanía espera también el pronto abastecimiento de leche y sus derivados.
La reapertura de las rutas permitió el ingreso de productos que se encontraba varados en las distintas regiones del país. La abundancia de alimentos en los mercados constituye una señal positiva para miles de familias que durante semanas enfrentaron escasez y elevados costos en productos esenciales.