Los bloqueos y cercos que mantienen aislada a la ciudad de La Paz desde principios de mayo están dejando una factura cada vez más pesada para el sector turístico. La Cámara Hotelera de La Paz reportó que las pérdidas acumuladas ya alcanzan los Bs 1.150 millones, mientras crece la preocupación por el daño que la crisis está causando a la imagen internacional de uno de los principales destinos turísticos de Bolivia.
La presidenta de la entidad, Helga Cisneros, informó que el sector pierde alrededor de Bs 67 millones por día debido a la cancelación de reservas, la reducción de visitantes y la paralización de actividades vinculadas al turismo.
“El sector turístico está bastante golpeado. El sector hotelero se ve muy afectado por las cancelaciones de los turistas que se van sumando día a día. Si hablamos de cifras, estamos perdiendo 67 millones de bolivianos por día y vamos sumando una pérdida de 1.150 millones de bolivianos, con una proyección de 6.200 cancelaciones hasta fin de año”, señaló.
Sin embargo, la preocupación de los empresarios va más allá de los números. La crisis también amenaza con erosionar la reputación de La Paz como puerta de entrada a la cultura andina y destino obligado para miles de viajeros extranjeros que cada año recorren sus calles históricas, mercados tradicionales y atractivos patrimoniales.
“Como destino turístico tenemos una imagen internacional bastante afectada. Se debe dar una pronta solución; no podemos seguir dilatando más tiempo el conflicto que está pasando en La Paz”, advirtió Cisneros.
El reconocido youtuber Luisito Comunica vistó la calle de las Brujas; hoy esa actividad no se puede realizar por los bloqueos
El impacto resulta especialmente delicado porque coincide con el inicio del verano boreal, período en el que miles de turistas de Europa, Norteamérica y otras regiones comienzan sus vacaciones y planifican viajes a Sudamérica. Para muchos operadores internacionales, la prolongada conflictividad proyecta una imagen de inestabilidad que puede llevar a descartar a Bolivia de sus itinerarios.
Las consecuencias ya se perciben en algunos de los espacios más representativos de la identidad paceña. Lugares como la calle Sagárnaga, la calle Linares, la histórica calle Jaén, la Plaza Murillo y la tradicional Calle de las Brujas, famosa por sus rituales ancestrales, amuletos y expresiones de la cosmovisión andina, muestran una notoria disminución de visitantes.
Comerciantes, guías turísticos y hoteleros coinciden en que la ausencia de turistas extranjeros es evidente. Muchos de los viajeros que quedaron atrapados por los bloqueos debieron caminar varios kilómetros para continuar sus recorridos o llegar a aeropuertos y terminales, una experiencia que, según testimonios recogidos por el sector, les dejó una percepción negativa del país.
La Cámara Hotelera teme que el efecto de la crisis se prolongue incluso después de que se levanten las medidas de presión. Recuperar la confianza de los mercados internacionales, reconstruir la imagen de La Paz y volver a posicionar a la ciudad como un destino seguro podría tomar meses, en un momento en que el turismo se perfilaba como una de las actividades llamadas a dinamizar la economía regional.