La Encargada de Negocios de Estados Unidos en Bolivia, Debra Hevia, se despidió oficialmente del país mediante un emotivo mensaje difundido en las redes sociales de la Embajada estadounidense, poniendo fin a casi tres años de misión diplomática en una etapa marcada por la transición política boliviana y el reinicio de las relaciones bilaterales tras la llegada de Rodrigo Paz a la Presidencia en 2025.
Su gestión fue considerada clave en el proceso de acercamiento entre ambos países luego de años de tensiones y relaciones limitadas.
“Después de casi tres años al frente de la Embajada de los Estados Unidos en La Paz, ha llegado el momento de despedirme, y no es una tarea fácil. Bolivia ocupa un lugar muy especial en mi corazón”, expresó Hevia al inicio de un video en el que repasó algunos de los momentos más significativos de su permanencia en el país.
La diplomática destacó que tuvo la oportunidad de recorrer gran parte del territorio boliviano, conocer sus culturas y estrechar vínculos con diversos sectores de la sociedad. Asimismo, calificó como uno de los mayores honores de su vida representar a Estados Unidos en Bolivia durante un periodo de importantes transformaciones políticas y diplomáticas.
Durante su mensaje recordó que ambas naciones conmemoraron más de 175 años de amistad y participaron de las celebraciones por el Bicentenario boliviano, hitos que, según afirmó, permitieron reafirmar valores compartidos como la democracia, la libertad y la justicia.
Hevia también resaltó la importancia de la participación ciudadana en la construcción democrática. “La democracia nunca ha sido una obra terminada, ni en los Estados Unidos ni en ningún lugar del mundo. Es una tarea permanente que exige compromiso de cada generación”, señaló, al tiempo de destacar el trabajo de jóvenes, emprendedores y estudiantes que fortalecen los lazos entre ambos pueblos mediante programas de intercambio y cooperación.
“Me voy con el corazón lleno y con la certeza de que el futuro de Bolivia será tan brillante como la capacidad de su gente para trabajar unida”, afirmó al cerrar su despedida.
Tras su salida, la representación diplomática estadounidense será asumida por Erik Martini. El diplomático de carrera cuenta con una amplia trayectoria dentro del Servicio Exterior de Estados Unidos y ha ocupado funciones en diversas misiones alrededor del mundo. Antes de su designación para Bolivia desempeñó cargos vinculados a asuntos políticos, económicos y de seguridad regional, además de liderar equipos diplomáticos en América Latina y otras regiones estratégicas para Washington. Su llegada marca el inicio de una nueva etapa en la relación bilateral, en un contexto de renovado acercamiento entre La Paz y Washington.