El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, expresó ayer su respaldo al gobierno de Rodrigo Paz y destacó el diálogo como vía para superar la crisis política que golpeó a Bolivia durante 53 días. El pronunciamiento se produjo en la antesala de la declaración conjunta del Mercosur, bloque en el que el país se estrenó en estacumbre como miembro pleno
“En Bolivia, el diálogo entre el Gobierno y los movimientos sociales es el camino para superar las divergencias y preservar la paz. Por esto quiero felicitar al presidente Rodrigo Paz por cómo está lidiando con esa crisis política”, afirmó.
La posición del mandatario brasileño adquiere un peso especial por su liderazgo dentro del Mercosur y por su histórica cercanía con los gobiernos del MAS. Esta vez, Lula respaldó a Paz, quien enfrentó entre mayo y junio una prolongada protesta con bloqueos y pedidos de renuncia cuando apenas llevaba seis meses en el poder.
En la misma línea, el izquierdista presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, expresó la solidaridad de su país con Bolivia, mientras que el anfitrión de la cumbre, Santiago Peña, manifestó su “más firme rechazo” a cualquier intento de desestabilización a la democracia.
En ese contexto, los mandatarios del Mercosur aprobaron una declaración que respalda al Gobierno constitucional boliviano, rechaza la violencia, la interrupción de servicios esenciales y las amenazas contra infraestructuras críticas, y exhorta a los actores políticos y sociales a dialogar ante conflictos.
El documento también expresa preocupación por la crisis humanitaria que dejó el conflicto: desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal, además de al menos 16 fallecidos, 13 por no haber accedido a atención médica debido a los bloqueos.
Antes de los pronunciamientos regionales, Lula y Paz sostuvieron una reunión para ajustar la agenda bilateral y acelerar las negociaciones entre Petrobras y YPFB destinadas a incrementar la producción y exportación de gas hacia Brasil.
Lula informó que la presidenta de Petrobras, Magda Chambriard, se reunirá esta semana en Río de Janeiro con una delegación boliviana. El mandatario brasileño remarcó que Bolivia debe mantenerse como un proveedor confiable de gas, aprovechando el gasoducto de 3.150 kilómetros que conecta ambos países y tiene capacidad para transportar hasta 30 millones de metros cúbicos diarios.