El viernes se cumplirán 50 días de un conflicto impulsado por la Central Obrera Boliviana (COB), que terminó por destruir más la economía de Bolivia que ya estaba en crisis.
La organización obrera, liderada por el dirigente Mario Argollo, finalmente aceptó dialogar con el Gobierno y el encuentro entre ambas partes fue instalado el miércoles en La Paz.
Sin embargo, el diálogo entró en cuarto intermedio porque la COB puso como unas de sus primeras condiciones la liberación de los detenidos durante el conflicto.
“Las condiciones que ponen son complejas porque en primer lugar están pidiendo al Gobierno que actúe en otro poder del Estado y que irrespete la norma de la separación de poderes, (pero) todos sabemos que aquí se han cometido delitos”, dijo el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo.
Recordó que en medio de este conflicto se cometieron una serie de delitos que incluso atentaron contra la vida porque en algunos puntos de bloqueos no se dejó pasar ni a las ambulancias. Por tanto, según el ministro, “no puede haber impunidad”.
“Nosotros no podemos entrar a un diálogo violando las leyes del país. Las leyes están para cumplirse”, afirmó Lupo.
No obstante, según la autoridad gubernamental, “se va a hacer un esfuerzo en términos de lo que se pueda y sea razonable” para revisar caso por caso los procesos de los investigados.
“Pero de ninguna manera se puede establecer una amnistía general como ellos proponen, porque esas son condiciones absurdas, esa (condición) no tiene ni pies ni cabeza. Por otro lado, las otras condiciones que se ponen son condiciones de casi querer cogobernar”, agregó la autoridad en una entrevista con Red Uno.
El ministro considera que la COB quiere “cogobernar” porque incluso pretende prohibir negociaciones con el Fondo Monetario Internacional y también busca poner limitaciones para el manejo de los precios de los carburantes o la aprobación de nuevas normativas.
Entonces, “para eso es mejor que la COB definitivamente forme un partido, gane las elecciones y ponga ese programa de trabajo”, señaló.
Diálogo sincero
El ministró instó a establecer un diálogo “sincero y honesto” sobre hechos factuales separando “una serie de temas”.
“Hay temas que son reivindicativos y se van a atender en mesas de diálogo como corresponde. (Pero hay) otros temas que son maximalistas, que prácticamente manifiestan una intención de cogobernar o gobernar prácticamente”, insistió.