“No queremos enfrentamientos”, así justificó el ministro de Minería, Marco Antonio Calderón, la decisión de cambiar la denominada “cumbre minera” por un diálogo sectorial, debido a los conflictos que tienen dos bloques de cooperativistas, los estañíferos y los auríferos.
“Vamos a hacer una nueva modalidad, porque hay pequeños roces entre algunos actores que estaban invitados y no queremos enfrentamientos. En esta construcción vamos a estar llevando adelante, como digo, con bloques, trabajando directamente con ellos y vamos a ir publicando los resultados a los que lleguemos”, dijo a manera de explicación.
Este miércoles debía arrancar la “cumbre minera” en la que los tres actores de la minería, estatales, privados y cooperativistas, se reunirían para formular cambios en la Ley Minera y llevar adelante una nueva política que permita la apertura a inversión extranjera, además de mejorar los ingresos estatales.
Sin embargo, las fricciones que existe entre la Fencomin, que aglutina a los estañíferos, y Fecmabol, que reúne a los mineros auríferos, llevó a cambiar esta cumbre por reuniones separadas. La mañana de este martes hubo un ríspido encuentro previo entre el ministro de Trabajo, William Bascopé, y la dirigencia de Fencomin. Estos últimos publicaron en sus páginas institucionales que la cumbre fue cancelada.
El problema radica en que el 14 de mayo, cuando el país se encontraba en pleno conflicto, el Gobierno reconoció a Fencomin como único interlocutor válido de las cooperativas. Fecmabol, que reúne a Ferreco y a Fecoman, no reconoce la tuición de Fencomin y quiere ser reconocida legalmente como otra federación nacional.
Para la “cumbre minera” se invitó a Fencomin y a Fecmabol, eso alteró el compromiso del Gobierno que firmó el acta del 14 de mayo y la dirigencia de los Fencomin reclamó el cumplimiento de ese compromiso. Esa pugna llevó a que el Gobierno cancelara la cumbre y abriera el diálogo sectorial.
“En lugar de tener una reunión de inauguración con ponencias magistrales, vamos a pasar directamente al grano, entonces en lugar de que sea todos los días, miércoles, jueves y viernes, puede ser prácticamente en un día y si no se logra agotar, vamos a hacer en dos días”, argumentó el ministro.