Dos policías de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) fueron puestos a disposición de la Fiscalía de Cochabamba y enfrentarán un proceso disciplinario después de que se difundiera un video en el que aparecen conversando con el expresidente Evo Morales, sobre quien pesan al menos dos órdenes de aprehensión.
"En virtud a la revisión y análisis de la documentación y material audiovisual, se determina iniciar un proceso disciplinario contra los dos servidores públicos policiales por la comisión de faltas disciplinarias graves", señala un comunicado del Ministerio de Gobierno.
El video se viralizó en redes sociales al mostrar a Morales conversando de manera distendida con un sargento y un sargento primero de la Felcn mientras permanecía a bordo de un vehículo, cuando se dirigía a un ampliado en el trópico de Cochabamba. En el registro, de aproximadamente 30 segundos, hablan sobre la calidad de la gasolina y los salarios de los policías.
El 11 de mayo, el Tribunal Primero de Sentencia de Tarija emitió una nueva orden de aprehensión contra Morales dentro del proceso por el presunto delito de trata de personas. La resolución dispone que cualquier efectivo policial puede ejecutar el mandamiento.
De acuerdo con el Ministerio de Gobierno, los dos uniformados serán investigados por presuntas faltas previstas en la Ley 101 de Régimen Disciplinario de la Policía Boliviana. El comunicado cita el artículo 12, numeral 34, referido a "desobedecer e incumplir resoluciones administrativas emitidas por el Comando General", y el artículo 13, numeral 20, sobre el "incumplimiento o resistencia a mandatos, órdenes o disposiciones reglamentarias".
La primera infracción contempla una suspensión de tres meses a un año, mientras que la segunda prevé una suspensión de uno a dos años, según la normativa vigente.
En la parte final del comunicado, el Ministerio de Gobierno reafirma que cualquier conducta que contravenga las normas y procedimientos de la Policía Boliviana será investigada y, de corresponder, sancionada conforme a la ley.