La Fábrica Nacional de Cemento (Fancesa), el motor económico más importante del departamento de Chuquisaca, empezó a paralizar sus operaciones debido al bloqueo indefinido de carreteras que profundiza la crisis económica del país.
La fábrica venía trabajando con normalidad esperando la solución del conflicto que empezó hace 43 días en La Paz, pero ya alcanzó sus niveles máximos de stock y se quedó sin el diésel suficiente.
Ante esa situación “se ha tomado la decisión de parar operaciones a partir de esta semana (…) y dar vacaciones a todo el personal”, informó Guido Calvo, presidente del directorio de Fancesa, en la radio Solana.
Comenzó el proceso de enfriado de los hornos porque, según Calvo, no tiene sentido seguir produciendo si la empresa no está vendiendo.
La empresa se quedó solamente con el personal mínimo necesario para atender el mercado local porque el mercado nacional representa el 70% de sus ventas.
Denuncia penal
Fancesa también asumió la decisión de procesar a los líderes de los bloqueadores, que solo piden la renuncia del presidente Rodrigo Paz, a sólo siete meses de su gestión, sin acudir a ningún llamado al diálogo.
La denuncia fue presentada en la Fiscalía en “contra los autores que ya han sido identificados, incluso, en los medios de prensa, por el daño económico que le están causando a la fábrica”, señaló.
El representante de la empresa calculó que el daño económico causado a Fancesa asciende a 70 millones de bolivianos.
Los bloqueos no solo afectan a empresas grandes como Fancesa, sino también a varios otros pequeños emprendimientos que han cerrado sus puertas despidiendo a sus trabajadores. Mientras el conflicto sigue sin solución.