OPINIÓN



| 10/08/2017


Viva mi patria Bolivia

Hasta en el último rincón de nuestra tierra todo era desfiles, banderas y declaraciones de amor patrio. Cundían himnos y homenajes. Un fervor sublime empujó a celebrar el 6 de agosto. Al contemplarlo, me preguntaba qué celebrábamos.

Somos un pueblo que rinde culto casi religioso a los símbolos de la patria, pero valora poco, quiere poco, respeta poco a la patria de carne y hueso que nos ha tocado. Nos deshacemos en demostraciones de amor. Como si tuviéramos un resorte nos ponemos de pie solemnes cuando escuchamos los versos del himno. Se nos eriza la piel cuando vislumbramos una cinta rojo, amarillo y verde. Toda la población quisiera desfilar para demostrar que su devoción es la más grande. Amamos nuestra tierra y hasta el mapa, y lo gritamos al mundo sin empacho. Pero no rendimos culto, no demostramos amor, no nos estremecemos ante la gente, que es nuestra patria.

La patria no es lo que honramos. No es ni himno, ni bandera. No es el cemento de las ciudades ni los surcos de nuestros campos. Es el conglomerado variopinto de los que hemos nacido aquí. La patria es nuestra gente, la inmensa familia de la totalidad de los bolivianos. Tenemos aquí una morada común, tenemos símbolos que nos unen, pero la esencia de la nacionalidad es nuestra gente, con nosotros incluidos.
¿El orgullo de ser hermanos de cada uno de los pueblos que forman Bolivia tiene algún parecido con nuestro fervor patriótico? ¿Nos enorgullecen sus culturas, sus personas, sus costumbres, sus tradiciones y sus rostros? ¿Los aimaras se sienten compañeros de vida y de camino de los pobladores urbanos blancos? ¿Los moxeños hinchan el pecho por ser compatriotas de los quechuas? ¿Los guarayos no cambian por nadie a los urus? ¿Los blancos sentimos que nuestra dignidad es tan bella como la de los ayoreos?

Amamos a una patria irreal, ideal, inexistente. A la patria de verdad no la queremos tanto. Ni nuestros gobernantes quieren ni sirven a la patria auténtica. Los cocaleros se preparan para invadir las tierras de los habitantes del Tipnis, como los judíos miran las tierras de los palestinos. Chaparina y su escenario recuerdan lo que hizo sufrir la supremacía aria a los pueblos que quería arrasar. Si fuéramos iguales y nos sintiéramos iguales, tendríamos colegios de calidad similar, tendríamos hospitales parecidos y médicos tan buenos para unos como para los otros ¿Por qué no tenemos los mismos servicios y los mismos derechos? Posiblemente porque no somos tan hermanos. Posiblemente porque amamos a una patria imaginaria en la que no hay habitantes reales. 








e-planning ad
e-planning ad
OTRAS PUBLICACIONES DEl AUTOR
Corrieron a los veedores
Prohibido votar nulo
Perro del hortelano
Los abnegados trabajadores de salud
Escuela de bloqueadores y de políticos
Democracia bloqueando
No nos pidieron disculpas por la parte del ridículo que nos toca
Malditos gastos reservados
¡Qué falta de incomprensión!
La Policía no acudirá más
Genios de la economía
Las garras del narcotráfico
Viene el coco
¿Apagaron o atizaron el fuego?
El laberinto de las mentiras
Viva mi patria Bolivia
No se vende ni se alquila
No son ningún vende ambaibas
El nuevo palacio de Gobierno
El derecho a delinquir
e-planning ad
En Facebook
e-planning ad
e-planning ad


23/11/2017
Se puede, hagámoslo juntos
23/11/2017
Corrieron a los veedores
23/11/2017
La nueva marginalidad
23/11/2017
Doble moral
22/11/2017
¡Gasolinazo en Bolivia!
22/11/2017
La dignidad suspendida


EL DEBER
 
Te puede interesar
El presidente Evo Morales estuvo presente en el acto de firma de convenios con Rusia
ECONOMÍA

Bolivia y Rusia firman memorando de entendimiento

Macri es informado de las operaciones de búsqueda del ARA San Juan
MUNDO

Macri evalúa relevar a jefes de la Armada por tragedia con submarino

El Gobierno argentino evalúa cambiar la cúpula de la Armada por la desaparición del submarino

Diez
Los jugadores de Flamengo celebran el triunfo ante Junior. Foto. Reuters
COPA SUDAMERICANA

Flamengo remonta y toma ventaja en el Maracaná

FÚTBOL

Ligueros determinan romper contrato con la televisión

Ernesto Álvarez, presidente de Oriente Petrolero. Foto. Archivo
FÚTBOL

'Keko' Álvarez anuncia su adiós de Oriente

Sociales
Último momento

¡Hey! Gleisy, ¿qué te pasó?

Sociales

Ashley Graham consiguió sus alas de Victoria’s Secret

Sociales

Miss Ecuador criticada por su figura en el Miss Universo