OPINIÓN



| 01/10/2017


Reflexiones subversivas sobre el Che y Bolivia

Tres preguntas lanzadas por Andrés Gómez en Facebook me sirven de hilo conductor para hablar del Che, Vallegrande y Bolivia en vísperas de una fecha a la que el Gobierno le está dando un énfasis exagerado en homenaje al guerrillero argentino-cubano. La primera: ¿cómo hubiera sido hoy Bolivia si triunfaba la guerrilla del Che, como Alemania o como Cuba? La segunda: ¿qué hizo el Che por Bolivia, por qué el Gobierno le rinde homenaje a él y no a los soldados que defendieron la soberanía de Bolivia? Y la tercera indaga sobre la versión de que el Che era incómodo para Fidel y por eso este lo envió a África y a Bolivia.
No es difícil hacer un ejercicio para responder a la primera pregunta, pero no hay duda que cualquier respuesta será meramente especulativa y obedecerá al bagaje informativo o a la visión de quienes quieran absolverla. Lo mismo vale para la tercera pregunta. Me parece que la segunda permite poner el dedo en la llaga sobre una herida abierta otra vez por el Gobierno de Morales: ¿a qué obedece el afán de marcar el 9 de octubre como una fecha especial para honrar la memoria del Che, y no la de los soldados que murieron combatiéndolo, en defensa de la soberanía nacional que abandera hoy el Gobierno? 
Hay que ver el empeño que le pone el Gobierno al homenaje del Che. Organiza actos a los que convida a cientos de personalidades extranjeras, moviliza a miles de sus adeptos y no hay duda que dispone de partidas presupuestarias extraordinarias para cubrir los gastos, además de obligar a las Fuerzas Armadas a sumarse al jolgorio. El resultado es patético, sobre todo en lo que respecta al comportamiento de los jefes militares que olvidan a sus muertos y ensalzan al enemigo que combatieron. También lo es la realidad que se vive en Vallegrande cada mes de octubre: su propia historia sucumbe bajo el mito oficial del Che.
¿Qué es lo que mueve al Gobierno a reeditar cada año este espectáculo? ¿Es la necesidad de alimentar y reforzar su relato de proceso de cambio, revolucionario y antiimperialista? ¿A cambio de qué? La respuesta parece apuntar a algo más que una aparente adhesión militante a ideales revolucionarios abrazados por muchas generaciones, que querían otro mundo posible con justicia para todos. La mira del Gobierno parece estar puesta en el uso del mito del Che para justificar la violencia política a la que recurre para imponerse sobre sus adversarios. Le basta para ello reflotar las ideas de Guevara, entre otras la consigna radical de “el odio como factor de lucha (…) un pueblo sin odio no puede triunfar…”.
Es una cita que, sin duda, ha calado hondo en la cúpula gubernamental. Basta un repaso a los hechos más violentos registrados en el país durante los últimos 11 años, con saldos trágicos, para percibir en ellos el legado o receta guevarista. “Hay que llevar la guerra hasta donde el enemigo la lleve: a su casa, a sus lugares de diversión, hacerla total. Hay que impedirle tener un minuto de sosiego fuera de sus cuarteles, y aun dentro de los mismos: atacarlo donde sea que se encuentre; hacerlo sentir una fiera acosada por cada lugar que transite”. El ideal era una “efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar”. El enemigo, ahora, no es un grupo guerrillero foráneo. El “enemigo” ahora es de casa.
Esta es la motivación real que parece estar tras los arrebatos guevaristas del Gobierno, y es lo que debiera preocuparnos. No apenas por lo ya visto en una década, sino sobre todo por lo previsto para nuestro futuro inmediato. La sensación es la de un Gobierno ocupado en preparar el terreno para retener el poder a costa de cualquier exceso, en especial el de la violencia exacerbada por el odio cultivado con un entusiasmo que aterra. Por eso no le interesa recuperar la memoria histórica de lo ocurrido en octubre de 1967, menos rendir homenaje a los 49 bolivianos muertos por la guerrilla, mientras no hacían otra cosa que cumplir lo que mandaba la Constitución y lo dispuesto por el Gobierno de la época.
Cierro con otras preguntas hechas en julio del año pasado por Carlos Mesa en un artículo sobre el general Gary Prado y el Che: ¿qué haría hoy el presidente ante la presencia de un contingente guerrillero cuyo objetivo es la toma del poder por las armas?, ¿consideraría sus móviles ideológicos y la justeza de sus demandas para decidir si lo enfrenta o no? Hay más interrogantes, pero esas dos son suficientes para alentar un debate y la toma de una posición clara sobre el tema. Una opción es la de sustituir el 9 por el 10 de octubre para honrar no al Che, sino los 35 años de la recuperación de la democracia en Bolivia.
 







e-planning ad
e-planning ad
OTRAS PUBLICACIONES DEl AUTOR
Jugando con fuego
Y ahora, comandante, ¿a quiénes denunciará?
Cuando no basta un mierdazo
Racismo, discriminación y violencia
La osadía de Leo Martínez
Un jardín de certezas
Despedida con sabor a hiel
Belicosidad, enfermedad sin cura
Sordera ante la interpelación social
Constitución en Bolivia, de freno a arma
El día 3D para la justicia en Bolivia
El día 3D para la justicia en Bolivia
Estrategias envolventes para olvidar lo urgente
Mujeres, de acosadas a acusadas
Una Constitución hecha para ser violada
Sinvergüenzuras al troche y moche
Sinvergüenzuras al troche y moche
María Antonieta, Nellis y Remberto
El Gobierno de la insignificancia aparente
Bolivia, de la utopía a la distopía
e-planning ad
En Facebook
e-planning ad
e-planning ad


18/02/2018
Don Gamaliel Churata
18/02/2018
El invierno de Kaspuscinski
18/02/2018
Cortacintas de ocasión
18/02/2018
Las garrafas del terror
18/02/2018
Límites de la propaganda
18/02/2018
Conociéndome, conozco a los demás


EL DEBER
 
Te puede interesar
Suman y siguen los desastres por las riadas en el país (APG)
PAÍS

Hay más de 200 nuevas familias afectadas por las lluvias en el país

Foto de archivo (Hernán Virgo)
ECONOMÍA

En facturas alertarán sobre compra del SOAT e inspección

(Foto de archivo)
ECONOMÍA

El precio de la carne de pollo sube hasta un 13,17% en el último mes

Diez
En esas condiciones quedó el rostro de Bargas tras el choque con Barbosa. Foto. Blooming Noticias
FÚTBOL

Impresionante corte de Hugo Bargas

Pablo Escobar jugó un buen partido en el Tigre de Achumani. Foto. APG
PABLO ESCOBAR

Escobar: “Que nos sigan dando por muertos”

Los jugadores del Tigre celebran el triunfo logrado ante Bolívar (2-0) en el Siles. Foto. APG
FÚTBOL

Lo mejor de la cuarta fecha en imágenes

Sociales
Su personaje más icónico, Estefani Brillit, nació oficialmente en 2008
SOCIALES

María Renee Liévana lleva el humor en las venas

SOCIALES

Flavia celebrará con su compañera de toda la vida

En abril los músicos cumplen 15 años de carrera musical. Se han presentado en otros países, como Argentina, llevando el folclore boliviano
SOCIALES

Los Vidaleros están listos para conquistar a la Quinta Vergara