OPINIÓN



OPINIÓN | 30/12/2016


Malditos sean los tibios

Mi amiga Gabriela Cañas me mandó hace unos días un vídeo escalofriante que circula por Internet. Una cámara oculta colocada en un ascensor sueco permite observar las reacciones de la gente ante una escena de violencia de género. Un joven grandulón maltrata verbal y físicamente a una muchacha: la arrincona e insulta con las palabras más soeces, la zarandea, le tira del pelo, grita que la va a matar.

La víctima gimotea y pide ayuda. Mientras esto sucede, vamos viendo a diversas personas que comparten el ascensor con ellos. Se ponen de espaldas, no dicen ni palabra, salen corriendo. Son hombres y mujeres, solos o en parejas. Una señora mayor tiene la desfachatez de protestar diciendo: “Eh, que no están solos, esperen a que me vaya”, como si el único derecho que estuviera conculcando el energúmeno fuera el de fastidiarle su tranquilidad. Es un vídeo increíble, aterrador. Al fin, una mujer de unos treinta y tantos años se enfrenta al maltratador y le dice: “Si la vuelves a tocar llamo a la policía”. Subieron 53 personas en ese ascensor y sólo reaccionó ella.


Los países nórdicos tienen las tasas de violencia de género más altas de Europa. Suecia, en concreto, duplica el porcentaje de casos que hay en España. Algunos pretenden justificar estas cifras elevadísimas diciendo que allí denuncian más, pero no me lo creo en absoluto.

En primer lugar, porque estamos hablando de víctimas mortales. Pero además me parece que influye el nivel de alcoholismo y el hecho de que son los países en donde se está destruyendo de forma más acelerada el sistema machista, y eso siempre crea una herida social y una respuesta feroz por parte del sector más brutal de los varones, de un puñado de sicópatas que se sienten súbitamente desplazados.


Pero no es de la violencia de género de lo que quería hablar, sino de los tibios de corazón, de los indiferentes y de los cobardes. Y me refiero a una cobardía estructural, no al miedo insuperable.

Por ejemplo, yo, que soy verdaderamente una gallina ante los riesgos físicos, sé que me las hubiera apañado en el ascensor para hacer algo. Como estoy segura de que me hubiera amedrentado enfrentarme a ese tiarrón en el encierro de la caja de acero, hubiera esperado hasta llegar al piso y, tras bloquear la puerta para dejarla abierta, hubiera empezado a gritar para pedir ayuda. Quiero decir que hasta una miedica como yo puede encontrar un modo de actuar.


Pero los cobardes morales ni siquiera se plantean abandonar su zona de ensimismado confort. Estoy convencida de que el porcentaje de individuos de verdad malvados que hay en el mundo es pequeño, quizá muy pequeño, incluso ínfimo. Los auténticos culpables de que la vida pueda ser tan cruel y de que la Tierra se convierta en un valle de lágrimas son los tibios de corazón, porque esos sí que son legión, esos son muchísimos; esos quizá sean, por desgracia, la mayoría de los seres humanos, y son quienes no se enfrentan a los energúmenos, quienes no protegen a los indefensos, quienes permiten con su callosa indiferencia que el Mal campee a sus anchas. Son los niños que dejan que un matón torture a un compañero de clase, los padres que prefieren no enterarse, los oficinistas que admiten el acoso a un colega, los vecinos que hacen oídos sordos al ruido de golpes y llantos que se cuela a través de las paredes, o que secundan a un presidente despiadado y se niegan a poner una rampa en el portal que permitiría salir a la calle al vecino en silla de ruedas. Toda esa gentuza es la peor. Alfredo Llopico, un amigo con quien hablé de esto, me mandó dos citas maravillosas. Una es del Apocalipsis, en donde Jesús dice: “Conozco tus obras, sé que no eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras lo uno o lo otro!

Por tanto, como no eres frío ni caliente, sino tibio, estoy por vomitarte de mi boca”. Y la otra es de la Divina Comedia, de Dante, en donde, en el ‘Canto III del Infierno’, encontramos que las almas más despreciables son aquellas “que vivieron sin merecer alabanzas ni vituperios (…) que no fueron rebeldes ni fieles a Dios, sino que sólo vivieron para sí”. Siempre hemos sabido que los culpables del horror del mundo son los tibios de corazón. Malditos sean 








e-planning ad
e-planning ad
OTRAS PUBLICACIONES DEl AUTOR
Parlamento venezolano nombra Corte Suprema paralela a la de Maduro
Pensó que era un saqueo y entró a robar, pero filmaban una película
Feria Volvo reúne al sector del transporte
Mira las noticias más destacadas de EL DEBER TV
¡Insólito! Nace un cabrito con 'rostro' humano
Tan cerca y tan lejos: así están Evo y Michelle
La Felcn allana la casa del exasesor del MAS
Las frutas se pudren tras 5 días de bloqueo en Yacuiba
Vinos bolivianos ganan medallas en Chile
Ruta libre a la Llajta, tras entierro de Vallejos
Un cómic retrata los horrores de la dictadura
Evo se reunió con Mauricio en el marco del Mercosur
Perales fue abogado de Da Silva cuando era juez
Urbanizan la villa más antigua en pleno centro de Buenos Aires
Julio Iglesias vende 4 propiedades en Miami
Desarrollan bicicletas que limpian el aire de esmog
Sarah Sanders se convirtió en la nueva vocera de la Casa Blanca
Hay 1.500 miembros de una facción del PCC en frontera con Brasil
Gonzales acusa a rector de la UMSA de boicotear elección judicial
El Pentágono cree que el líder del EI está vivo
e-planning ad
En Facebook
e-planning ad
e-planning ad


21/07/2017
Enredados
21/07/2017
¡Volviendo a clases!
21/07/2017
Rulfo y Octavio Paz en Berlín
21/07/2017
Apaga el piloto automático
20/07/2017
El nuevo palacio de Gobierno
20/07/2017
Un elefante líquido


EL DEBER
 
Te puede interesar
El Parlamento venezolano nombró nuevos magistrados del Tribunal Supremo
MUNDO

Parlamento venezolano nombra Corte Suprema paralela a la de Maduro

TENDENCIAS

Pensó que era un saqueo y entró a robar, pero filmaban una película

Expertos y conocedores de la materia pesada exhibirán las novedades de la feria
Economía

Feria Volvo reúne al sector del transporte

Diez
POLÉMICA

Guabirá contrademanda a Saucedo

BOLIVIANO

Mirá el espectacular vuelque de Gutiérrez

PRUEBA CODASUR

Gutiérrez vuelca, pero sigue en carrera

Sociales
SOCIALES

Usher indemniza a su ex por contagiarle enfermedad

SOCIALES

Andrea Forfori debuta en las tablas

SOCIALES

|Video| Dos artistas de lujo visitaron EL DEBER