OPINIÓN



| 18/05/2017


Jugando a los empleos

Cuando el presidente firmaba su decisión de incrementar los sueldos confesó que era una irresponsabilidad hacerlo. Lo confesó y se sintió mal. Sus seguidores lo notaron cabizbajo y empezaron a urdir una salida airosa. El desastre no tenía arreglo, pero el jefe, sí. Así nació a la carrera el flamante plan de empleo. No parece que preocupara mucho el empleo. La preocupación es por la imagen presidencial y por la placidez de su sueño.

Los puestos de trabajo no se crean por decreto. Nacen cuando hay algo importante que hacer, cuando hay alguien capaz de hacerlo, cuando no hay barreras que lo impidan, cuando el fruto de esa actividad le interesa a una sociedad con capacidad de comprar, cuando hay cómo hacerlo llegar a la sociedad y cuando lo que se cobra por ello es suficiente para mantener activo el proceso a lo largo del tiempo. Da lo mismo que se quiera fabricar algo, o prestar un servicio, o alegrar, o informar, o deleitar. Lo importante es que la estructura y el funcionamiento de la sociedad lo hagan posible, lo animen y le permitan durar.

El Plan Nacional de Empleo va por otro camino. No toca ninguna de las fibras del emprendimiento ni de la durabilidad. Creen que el magnético brillo de cuatro billetes lo hace todo. Ese bono pasajero, como todos los bonos, no sustituye el sueño creativo de un emprendedor. El mísero aporte no compensa las decisiones gubernamentales arbitrarias ni las cortapisas permanentes. No cambia el absurdo y difícil laberinto de armar la empresa. Los inventores del plan no abren las fronteras para llevarle al mundo lo que se quiere ofrecer. No garantizan que los caminos estén expeditos para llegar al mercado. No han preparado ni una sola normativa laboral que anime a contratar ni a medio trabajador. Ni por un momento se les ha ocurrido pensar en la formación de los ‘trabajadores’. Ni al sistema educativo lo han hecho para contribuir a ese insignificante detalle. Por último, cada día la población tiene menos para gastar.

¿Para qué nos regalan un plan de empleo que no sirve para generar empleos? Hicieron algo parecido hace unos años, creo que era para el primer empleo juvenil. Sirvió para que cuatro vividores figuren como trabajadores primerizos y cobren de balde la prima ofrecida. Aunque no se utilice para el engaño, este plan no está pensado para generar empleos. Es apariencia. Es un mal remiendo. Es tranquilizante para el presidente. No tiene nada de lo que necesita nuestra tierra para vivir ni para producir. 








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