OPINIÓN



| 17/04/2017


Epopeya venezolana

Una región de poco relieve en el universo informativo surgió a las primeras planas de los medios estos días, cuando una multitud congregada para aplaudir expresó su rabia y empezó a proferir gritos y lanzar botellas, latas, ladrillos y huevos contra quien se creía que sería vitoreado, pues era el orador principal de una ceremonia cívica. 

Nicolás Maduro tuvo que escapar en medio del nerviosismo de sus guardias acosados por la ira de San Félix, una población del extremo sur venezolano, un trópico amazónico de las vecindades del Orinoco y el Caroní. El lugar se convirtió en la segunda mitad del siglo pasado, cuando fue fundado, en un polo de atracción de inversiones del estado. Al lado de Puerto Ordaz, forma ciudad Guayana, un epicentro industrial del acero y aluminio establecido hace poco más de medio siglo para servir de equilibrio al petróleo omnipresente de la vida venezolana. 

El 11 de abril, una multitud indignada con la carestía de la vida, escasez, servicios públicos deficientes, delincuencia e inseguridad expresó su repudio al gobernante en una de las manifestaciones públicas más elocuentes de las penumbras que avanzan sobre el régimen socialista del siglo XXI. El mandatario retornaba de Cuba, donde se habían reunido líderes de esa corriente, sobre la que navega también Bolivia.

Con una aprobación próxima a lo ridículo (el 80% lo reprueba, de acuerdo con encuestas por lo general confiables), muchos analistas y académicos tratan de determinar el origen de la resistencia de Maduro y su régimen a las embestidas populares. El factor más importante puede ser el de la fuerza militar, muchos de cuyos mandos estarían comprometidos con una administración impropia y caótica del mar de ingresos que bañó al país durante el auge de precios del petróleo. 

La generalización de las protestas de estos días, entre las cuales el repudio de San Félix fue muestra mayor, puede estar poniendo a prueba la lealtad de los militares. El dilema parece inescapable: apartarse de los elementos más radicales del régimen y exigirle aceptar normas democráticas elementales, como elecciones a corto plazo, o ahogarse en la riada social cuyo apaciguamiento luce cada vez más remoto.

La resistencia venezolana es vista como una nueva prueba del repudio a un régimen cada vez más aislado que luce empeñado solo en mantenerse. Una resistencia contemporánea similar para contener el derrumbe ha sido vista en el hemisferio solo en al caso de dictaduras como la de Somoza en Nicaragua o la que condujo Manuel Noriega en Panamá. Por el curso que ha tomado la turbulencia, muy pocos apostarían por una larga duración del régimen madurista 








e-planning ad
e-planning ad
OTRAS PUBLICACIONES DEl AUTOR
Reveses
Enredo americano
La hora del conejo
La guerrilla inmolada del gral. Gary Prado
Diarios en tiempos de mordaza
Doblan las campanas
Trampolines
La fiscal de allá y los fiscales de acá
Caída libre
¿Publicar mentiras de un presidente?
¿Publicar mentiras de un presidente?
Vueltas de la vida
Vueltas de la vida
Crece la marea
Coletazos de la Guerra Fría
Perlas de la libertad de prensa
Los cien días
Epopeya venezolana
Tiempos de cambio
Enemigos del pueblo
e-planning ad
En Facebook
e-planning ad
e-planning ad


17/10/2017
Consulta urgente sobre la interpretación del Art. 23 de la CIDH
17/10/2017
Las ciudades intermedias en la revolución urbana de Bolivia
17/10/2017
Santa Cruz, ¿ciudad gremialista?
16/10/2017
Recordando a mi brigadier
16/10/2017
Don Hernán, el olvidado
16/10/2017
1917: la URSS


EL DEBER
 
Te puede interesar
BOLIVIA

Diputados aprueban artículo sobre Mala Práctica

Un camión en la ruta hacia Chulumani (Foto referencial: Youtube)
BOLIVIA

Tres personas pierden la vida en un accidente en los Yungas

Jolene Jones antes del cambio que dio en su vida (Instagram)
TENDENCIAS

Así cambió su cuerpo después del fisiculturismo

Diez
El volante verdolaga puede ser parte del onceno titular ante Bolívar. Foto: Archivo
FÚTBOL

Villarroel tiene luz verde en Oriente

Pizarro jugará su primer partido como titular en este campeonato. Foto: Archivo
FÚTBOL

Pizarro, una de las armas en Guabirá

Arce (izq.) y Raldes estarán en el onceno titular de la academia paceña. Foto: Archivo
FÚTBOL

Arce y Raldes, garantizados en Bolívar

Sociales
SOCIALES

Participante de Juga2, rumbo a certamen de belleza internacional

SOCIALES

La Fábrica de Estrellas: Vania estrena videoclip

SOCIALES

Oriana Arredondo vuelve a las tablas