OPINIÓN



| 08/10/2017


Bolivia, de la utopía a la distopía

La utopía de un ‘proceso de cambio’ que conduciría a los bolivianos a ‘vivir bien’ ya se presenta hoy, con más nitidez que nunca, como el preámbulo más bien de una distopía. En otras palabras, el sueño de una sociedad mejor prometida por el MAS tras la posesión del primer Gobierno de Evo Morales en 2006, amenaza seriamente en transformarse en la peor pesadilla de las ya vividas en Bolivia en los últimos tiempos. Suena a catástrofe, a un anuncio alarmista, pero los datos de la realidad son suficientes para corroborar que no se trata de una alarma falsa. El propio MAS se está encargando de aportar pruebas para ello.


La prueba más reciente, aunque no es la primera y sin duda no será la última, es la abierta campaña iniciada para asegurar una nueva candidatura presidencial de Morales. Esta vez, ya no a través de estrategias envolventes de las que se jacta el vicepresidente García Linera y que le permitió al MAS burlar la Constitución en 2013, forzando la habilitación de ambos en la elección de octubre de 2014. Ahora el recurso es más torpe, sin duda porque la cúpula masista se siente ya en un callejón sin salida, sin recursos envolventes que le permitan prorrogar el mandato de Morales, a no ser declarar inconstitucional su propia Constitución (pedido ya hecho) o, si esto no le alcanza, hacerse del poder por la fuerza.


La apuesta es torpe y absurda, y bien podría ser considerada risible si el asunto no fuera tan serio como lo es en los hechos. El MAS pretende que el Tribunal Constitucional acepte un recurso abstracto de inconstitucionalidad en contra de cinco artículos de la Ley 026 del Órgano Electoral y la inaplicabilidad de cuatro artículos de la Constitución, con el único fin de volver a forzar la postulación presidencial indefinida de Morales. Quiere lograrlo con un ardid vergonzoso: el de abrir el ‘beneficio’ a todas las autoridades hoy en ejercicio de su segundo mandato. ¿El pretexto? “Restituir derechos políticos” de los mismos. Según el MAS, la Constitución “viola” el derecho humano de Morales y otros a ser reelegidos ad infinitum. Sí, como lo lee: el MAS ahora reniega de la CPE que impuso en 2009.


El problema es que la torpeza del MAS no llega sola. Está acompañada de una coyuntura nacional marcada por la subordinación al Ejecutivo de los otros dos poderes del Estado, el Legislativo y el Judicial. Por eso no sorprende que el Tribunal Constitucional admitiera el recurso del MAS, cuando cualquier constitucionalista sabe que lo correcto era no hacerlo, ya que no cabe a un tribunal de esa instancia modificar o anular artículos de la CPE, a no ser solo interpretarlos. El TCP está subordinado al interés cupular del Ejecutivo, así que no es de extrañar que su fallo final sea aprobar el recurso, facilitándole a Morales abrirse el camino hacia una cuarta candidatura presidencial, y así por delante hasta nunca jamás.


Nada de todo lo que está haciendo hoy la cúpula gubernamental debería sorprendernos. Como dicen muchos, incluso exadeptos de Morales, está en los genes de esta cúpula el poder autoritario, ese que se impone más allá de lo que mandan las leyes o de lo que dice “la voz del pueblo”. En ese afán, no mide actos ni palabras. No dará un paso atrás, así lo censuren internacionalmente. Ni qué hablar de los controles internos. Estos no existen hoy en Bolivia, y eso ya es una señal que demuestra que el país está más próximo a vivir una distopía, que en alcanzar una utopía. La única salida parece estar hoy en manos de la sociedad civil movilizada, capaz de volcarse a las calles para gritar que no está dispuesta a someterse a un régimen que ignora toda regla de convivencia democrática, para el que la Constitución es apenas un instrumento para someter a todos a la voluntad de un partido y gobierno únicos. Porque camino a eso va Bolivia: a un régimen totalitario.


Acá no se trata de la violación de derecho humano alguno, si hablamos de Morales. Todo lo contrario, se trata de una abierta intención por parte de él y su cúpula de violar los derechos y libertades políticas de la mayoría de los bolivianos, incluidos los militantes de su propio partido. ¿Por qué el MAS no arriesga ir a otras elecciones con otros candidatos que no sean Evo? Imponer privilegios de pocos sobre los derechos de muchos es delito. Y esto es lo que está a punto de suceder en Bolivia. Un grave retroceso para un país al que le ha costado sangre recuperar su democracia. A 35 años de esa conquista, la amenaza de ruptura está otra vez presente. Tengámoslo presente este martes 10 de octubre.








e-planning ad
e-planning ad
OTRAS PUBLICACIONES DEl AUTOR
Estrategias envolventes para olvidar lo urgente
Mujeres, de acosadas a acusadas
Una Constitución hecha para ser violada
Sinvergüenzuras al troche y moche
Sinvergüenzuras al troche y moche
María Antonieta, Nellis y Remberto
El Gobierno de la insignificancia aparente
Bolivia, de la utopía a la distopía
Reflexiones subversivas sobre el Che y Bolivia
De García Meza a Morales Ayma
De García Meza a Morales Ayma
El caso Ostreicher, un botón
Por eso es rico...
Por eso es rico...
Un olvido peligroso
Un invento de los gringos
¿De qué guerra habla, señor ministro?
Aullidos por la justicia
Esperando siempre lo peor
Si apenas pudiéramos discernir mejor…
e-planning ad
En Facebook
e-planning ad
e-planning ad


23/11/2017
Se puede, hagámoslo juntos
23/11/2017
Corrieron a los veedores
23/11/2017
La nueva marginalidad
23/11/2017
Doble moral
22/11/2017
¡Gasolinazo en Bolivia!
22/11/2017
La dignidad suspendida


EL DEBER
 
Te puede interesar
El presidente Evo Morales estuvo presente en el acto de firma de convenios con Rusia
ECONOMÍA

Bolivia y Rusia firman memorando de entendimiento

Macri es informado de las operaciones de búsqueda del ARA San Juan
MUNDO

Macri evalúa relevar a jefes de la Armada por tragedia con submarino

El Gobierno argentino evalúa cambiar la cúpula de la Armada por la desaparición del submarino

Diez
Los jugadores de Flamengo celebran el triunfo ante Junior. Foto. Reuters
COPA SUDAMERICANA

Flamengo remonta y toma ventaja en el Maracaná

FÚTBOL

Ligueros determinan romper contrato con la televisión

Ernesto Álvarez, presidente de Oriente Petrolero. Foto. Archivo
FÚTBOL

'Keko' Álvarez anuncia su adiós de Oriente

Sociales
Último momento

¡Hey! Gleisy, ¿qué te pasó?

Sociales

Ashley Graham consiguió sus alas de Victoria’s Secret

Sociales

Miss Ecuador criticada por su figura en el Miss Universo