Hampshire, Reino Unido. En un contexto marcado por el aumento de los delitos de odio contra los musulmanes y recientes amenazas contra reuniones islámicas en el Reino Unido, la Comunidad Musulmana Ahmadiyya inauguró este fin de semana la Jalsa Salana, el mayor encuentro musulmán del país, con un mensaje claro: no ceder ante el miedo.
Más de 50.000 participantes procedentes de más de 100 países se congregan en Hadeeqatul Mahdi, en Hampshire, para participar en tres jornadas de oración, reflexión, diálogo y encuentros internacionales encabezados por el líder mundial de la comunidad, Hazrat Mirza Masroor Ahmad.
La edición de este año está rodeada de un despliegue de seguridad sin precedentes. Los organizadores reforzaron la vigilancia con cientos de efectivos adicionales y una estrecha coordinación con la policía y los servicios de emergencia, luego de que semanas atrás otro gran encuentro islámico en el país fuera objeto de una presunta amenaza de extrema derecha.
Lejos de cancelar el evento, los dirigentes de la comunidad sostienen que la respuesta debe ser exactamente la contraria: abrir sus puertas y fortalecer el diálogo con la sociedad británica.
La Jalsa Salana nació en 1891 por iniciativa del fundador del movimiento Ahmadiyya, Mirza Ghulam Ahmad, y desde hace décadas el encuentro celebrado en el Reino Unido se ha convertido en la principal cita internacional de esta comunidad islámica, cuyos seguidores enfrentan persecución y restricciones legales en países como Pakistán por sus creencias religiosas.
Durante la inauguración, además de las ceremonias religiosas, el evento volvió a incluir el tradicional izado de la bandera británica, un gesto con el que la comunidad busca reafirmar su compromiso con el país que alberga su sede internacional y promover un mensaje de convivencia, paz y lealtad cívica.
Al encuentro también asisten parlamentarios, obispos, representantes de distintas confesiones religiosas y autoridades británicas, en una muestra del creciente interés político e interreligioso por una comunidad que ha convertido el diálogo y el servicio social en parte de su identidad pública.
Mientras el Reino Unido debate cómo enfrentar el incremento de la islamofobia y la radicalización, la Jalsa Salana se desarrolla bajo un mensaje que resume el espíritu del encuentro: responder al odio con presencia, diálogo y cooperación, en lugar de aislamiento.