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Trump se aleja durante dos semanas de la Casa Blanca


El presidente de EEUU está de vacaciones en Nueva Jersey. Tras seis meses de gobierno, Trump ha optado por un respiro luego de encarar crisis como la trama rusa

Donald Trump al momento de llegar a Nueva Jersey donde descansará por dos semanas. Foto: AFP

05/08/2017

El presidente de EE.UU., Donald Trump, disfruta hoy de su primer día completo de vacaciones en Nueva Jersey, donde permanecerá dos semanas tras seis frenéticos meses de Gobierno marcados por la investigación de la trama rusa, el caos en la Casa Blanca y unos logros más simbólicos que legislativos.

Trump llegó a su lujoso club de golf en Bedminster (Nueva Jersey), donde disfrutará de lo que la Casa Blanca ha descrito como unas "vacaciones de trabajo" que coinciden con unas obras de reparación del sistema de ventilación en la residencia presidencial.

La escapada cierra una semana que comenzó con la toma de posesión de John Kelly como su jefe de gabinete, un cambio que ha servido para moderar el reciente caos en la Casa Blanca, y concluyó con la noticia de que la investigación sobre Rusia ha adquirido entidad suficiente como para merecer la formación de un gran jurado.

Esa revelación imprimió nueva fuerza a las especulaciones sobre la investigación de Robert Mueller, el fiscal especial que indaga en los posibles vínculos entre Rusia y la campaña electoral de Trump, unas pesquisas que irritan profundamente al mandatario.

La formación de un gran jurado, que permite requerir documentos y tomar juramento a los testigos, es una señal de que la investigación rusa tiene más peso de lo que le gustaría a Trump, deseoso de dejar atrás cuanto antes una pesquisa que considera una "farsa".

Con toda seguridad, los titulares sobre Rusia seguirán muy vivos cuando Trump regrese de Nueva Jersey, previsiblemente el 20 de agosto, y es posible que haya más filtraciones a la prensa sobre el tema durante su estancia en el club de golf.

Además, el mandatario se va de vacaciones en un punto bajo de su relación con el Congreso de mayoría republicana, al que había pedido en julio que no entrara en receso sin haber aprobado antes una ley que reemplazara la reforma sanitaria de 2010.

Los líderes republicanos en el Congreso habían previsto quedarse en Washington en agosto si el proyecto de ley sanitaria prosperaba en el Senado, pero esos planes fracasaron la semana pasada.

Las tensiones entre la Casa Blanca y el legislativo se agudizaron con la aprobación de una ley con sanciones a Rusia, que Trump firmó a regañadientes el miércoles porque el respaldo en el Congreso era suficiente para invalidar un veto presidencial.

"Nuestra relación con Rusia está en uno de sus niveles más bajos y es muy peligrosa. Pueden agradecerlo al Congreso, la misma gente que ni siquiera es capaz de darnos la reforma sanitaria", indicó Trump en un mensaje en su cuenta de la red social Twitter el jueves.

El mandatario evidenciaba así su frustración con los líderes republicanos del Congreso, que, pese a compartir su ideología, no han conseguido ayudarle a cumplir en sus primeros seis meses en el poder, cuando los presidentes tienen un mayor capital político, sus grandes promesas legislativas: la reforma sanitaria y la fiscal.

Desde que llegó al poder en enero, Trump ha firmado 45 leyes, cifra superior a las rubricadas por Barack Obama y George W. Bush en el mismo periodo, pero inferior a la de otros presidentes modernos, como Bill Clinton o Jimmy Carter.



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