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Trump ordena el cese de 46 fiscales de la era Obama


Hasta que se nombre a los reemplazantes, los cargos serán asumidos por sus segundos, todos ellos técnicos

El presidente Trump continúa tomando medidas polémicas / Foto: AFP

11/03/2017

El desmontaje del legado Obama avanza. El presidente Donald Trump ordenó el cese de 46 fiscales designados por su antecesor. Hasta que se proceda al nombramiento de los reemplazos, sus funciones serán asumidas por sus segundos, todos ellos pertenecientes a la escala técnica. El golpe afecta a los denominados fiscales de distrito, con un enorme poder en sus circunscripciones y de los que dependen los casos habitualmente más sonoros.


La operación de limpieza ha sorprendido por su brusquedad. Las sustituciones son habituales en el cambio de presidencia, pero se desarrollan de forma más gradual y, salvo contadas excepciones, como en el primer mandato de Bill Clinton, que despidió a 93, tienden a salvar algunas figuras relevantes. En este caso, el barrido ha sido completo y afecta a fiscales reconocidos como el de Manhattan, que en noviembre, tras visitar la Torre Trump había logrado la aprobación del republicano.


El manotazo ha traído a la memoria el despido en enero de la fiscal Sally Yates, por su negativa a defender los postulados del veto migratorio emitido por Trump. Su cese, tras 27 años de servicio, fue fulminante y emitió una clara señal en los primeros días de mandato de Trump. Con la decisión de forzar la salida de los últimos cargos de la era Obama en el Ministerio Público, da manos libres al nuevo fiscal general, Jeff Sessions, para determinar el color del Departamento de Justicia. Al igual que el presidente, Sessions defiende las deportaciones masivas. 

Tradición
EEUU se divide territorialmente, en términos judiciales, en 94 distritos, que cuentan con un fiscal nombrado por el presidente por recomendación de un senador.


Es tradición que los fiscales pongan su puesto a disposición del nuevo mandatario y, por eso, muchos de los fiscales nombrados por Obama abandonaron su cargo tras la toma de posesión de Donald Trump, aunque 46 fiscales se mantuvieron en activo hasta ahora.
Hasta que los nuevos fiscales sean confirmados, los fiscales de carrera ocuparán su lugar y se dedicarán a investigar y procesar a los criminales acusados de crímenes violentos, detalló Flores en su comunicado 



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