MUNDO

Tillerson sobre Pyongyang: "Continuaré la diplomacia hasta la primera bomba"


El jefe de la diplomacia estadounidense calificó al régimen de Pyongyang, que ha elevado las tensiones regionales con continuas pruebas de misiles, como "la amenaza más inmediata para nuestro país

El jefe de la diplomacia estadounidense criticó al régimen de Pyongyang. Foto Reuters
Escuchar el artículo Pausar Lectura

12/12/2017

El secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, subrayó el martes que Corea del Norte es "la amenaza más inmediata" para su país y expresó su intención de "continuar la diplomacia con la esperanza de éxito hasta que caiga la primera bomba".

"Continuaré las discusiones diplomáticas con Corea del Norte con la esperanza de éxito hasta que caiga la primera bomba. Momento en el que estoy seguro que el secretario (de Defensa) James Mattis tendrá éxito", afirmó Tillerson en una conferencia sobre las relaciones EEUU-Corea del Sur en el centro de estudios Atlantic Council de Washington.

El jefe de la diplomacia estadounidense calificó al régimen de Pyongyang, que ha elevado las tensiones regionales con continuas pruebas de misiles, como "la amenaza más inmediata para nuestro país".

"Necesitamos que Corea del Norte se siente a la mesa de conversaciones. Estamos dispuestos a hablar siempre que quieran hablar, pero tienen que sentarse en la mesa", apuntó Tillerson.

El secretario de Estado reiteró que Washington ha dejado atrás "la política de paciencia estratégica y ha entrado en una era de responsabilidad estratégica".

Corea del Sur y Estados Unidos culminaron el pasado 8 de diciembre unas maniobras aéreas a gran escala que suponen una nueva exhibición de fuerza ante Corea del Norte después de que el régimen de Kim Jong-un lanzara a finales de noviembre un nuevo misil intercontinental.

Las continuas pruebas de armas de Corea del Norte, unidas al tono belicista usado por el presidente de EE.UU., Donald Trump, y a los despliegues militares cada vez más enérgicos de Washington en la península, han incrementado la tensión regional hasta niveles inéditos desde el final de la Guerra de Corea (1950-1953).



 




En esta nota