TRAGEDIA

México busca desenterrar sobrevivientes tras sismo


La situación sigue crítica. Suman 224 muertos. Los rescatistas han trabajado durante toda la noche y continúan en procura de sacar a los cuerpos y encontrar supervivientes

Las tareas de rescate son intensas en diversas zonas del centro mexicano. Foto: Reuters

20/09/2017

Las tareas de rescate continúan sin descanso este miércoles en la capital y estados centrales de México en busca de sobrevivientes entre los escombros de edificios colapsados tras un devastador sismo que deja más de 200 muertos, entre ellos 21 niños en una escuela derrumbada.

“Hasta el momento se reportan 224 fallecidos. Gran parte de los capitalinos no durmieron, temerosos de una fuerte réplica y pendientes de los rescates en la cuarentena de edificios colapsados en Ciudad de México, que el 19 de septiembre de 1985 quedó parcialmente destruida por un sismo de 8,1 grados que dejó más de 10.000 muertos. 

Los rescates se centraban en la zona sur y en el corredor Roma-Condesa, exclusivo sector conocido por sus bares y restaurantes y donde viven numerosos extranjeros. En los estados de Puebla y Morelos, donde se registró el epicentro del sismo a las 13:14 locales del martes, también continuaban las tareas de rescate en viviendas y construcciones destruidas.

“Fuerzas Armadas y Policía Federal seguirán trabajando sin descanso hasta agotar todas las posibilidades de encontrar más personas con vida", escribió el secretario de Gobernación, Miguel Angel Osorio.

Silencio y aplausos

Con un puño levantado o al grito de "¡Silencio!", los rescatistas -desde los llamados Topos que se especializaron en recate con el sismo de 1985, hasta civiles voluntarios- no pararon durante la madrugada con la esperanza de escuchar algún ruido que indicara que había un sobreviviente entre los escombros.

Mientras se excavaba y retiraban escombros en botes de plástico que son pasados de mano en mano, un Topo se internaba en un boquete en busca de sobrevivientes. Cuando lo conseguía, el silencio se rompía entre vivas y aplausos. 

Gran parte de la ciudad no descansó. Se pudo constatar que en las calles circulaban numerosas camionetas de carga trasladando agua, alimentos, medicinas y otros artículos, mientras que en otras se observaban a rescatistas equipados con palas y picos.

En parques públicos de la zona Roma-Condesa se instalaron campamentos en donde se reunía ayuda para rescatistas y damnificados. Numerosas personas durmieron en la calle sobre cobijas o dentro de tiendas de campaña. 

Las clases en la capital y en los estados afectados fueron suspendidas por el gobierno hasta nuevo aviso mientras que empresas y oficinas públicas trabajarán con el personal esencial. El presidente Enrique Peña Nieto mandó un mensaje en la madrugada exhortando a conservar la calma. 

"En la medida de lo posible, la población deberá permanecer en sus hogares siempre que sean seguros y evitar congestionar las calles por donde deben transitar los vehículos de emergencia", dijo. Distintos países han mandado mensajes de condolencias a México y anunciado el envío de socorristas.

México se ubica entre cinco placas tectónicas cuyos movimientos lo convierten entre los países con mayor actividad sísmica en el mundo. El pasado 7 de septiembre, un terremoto de 8,1, el más fuerte en un siglo en México, causó 96 muertos y más de 200 heridos en el sur del país, especialmente en los estados de Oaxaca y de Chiapas.



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