mundo

Se acaba el plazo para que Cataluña forme gobierno


El partido de izquierda radical CUP dio ayer un no definitivo al líder nacionalista Artur Mas, que se niega a retirar su postulación. Las nuevas elecciones serían en marzo

El presidente en funciones de Cataluña, Artur Mas, anunció que no retirará su candidatura a ser reelecto en el cargo pese a que su partido no consiguió el apoyo suficiente para investirlo
Escuchar el artículo Pausar Lectura

04/01/2016

La región de Cataluña se dirige a la celebración de comicios en marzo ante el actual bloqueo institucional y mantendrá el protagonismo en la política española en una coyuntura en la que también se presenta difícil la configuración de mayorías de Gobierno.

El presidente en funciones de Cataluña, Artur Mas, manifestó este lunes su intención de lograr ser nuevamente designado en su cargo a pesar del rechazo de una parte del independentismo a investirlo, lo que llevaría a nuevas elecciones en esta región española.

Un día después de que la izquierda radical independentista de la CUP decidiera no investirlo, Mas se declaró "con ganas de plantar cara a los poderes de Madrid (...) y también con ganas de plantar cara a algunos de aquí (Cataluña) que ponen las cosas excesivamente difíciles".

Desde su partido CDC (liberal) también cerraron filas y descartaron proponer otro presidente como reclama la CUP: "No modificaremos nuestra voluntad de investir a Artur Mas como candidato a la presidencia del gobierno de Cataluña", dijo el número dos de la formación, Josep Rull, tras una reunión de su dirección.

La CUP  le ha negado el apoyo a CDC, incluso después de que el pasado 9 de noviembre ambas formaciones aprobaran una resolución por la que ponían en marcha un proceso de secesión respecto a España.

La resolución fue declarada ilegal por el Tribunal Constitucional
y ahora queda en nada ante el bloqueo para formar un nuevo gobierno
en Cataluña que la pudiera impulsar.

El domingo próximo vence el plazo legal para la elección de un
nuevo presidente regional, de modo que al día siguiente se
convocarían automáticamente nuevos comicios, previsiblemente para
comienzos de marzo.

La coalicion Junts pel Sí, integrada por CDC y la progesista ERC, ganó las elecciones del 27 de septiembre con 62 diputados pero necesitaban al menos dos votos de la CUP (10 diputados) para investir a Mas, rechazado por esta formación por sospechas de corrupción en su partido y las políticas de austeridad de su gobierno.

Tras tres meses de negociaciones, la posición no varió y el domingo esta pequeña formación radical, euroescéptica y antieuro, descartó definitivamente a Mas y reclamó a Junts pel Sí que proponga otro candidato.

CDC ya lo descartó pero ERC, cuyo líder Oriol Junqueras sería aceptado por la CUP como presidente, no defendió explícitamente la candidatura de Mas y reclamó a los otros partidos seguir negociando.

"Hay que aprovechar todos los escenarios que hay, todas las posibilidades que hay, todo el tiempo que se tiene para llegar a un acuerdo", reclamó Junqueras en una rueda de prensa tras reunir a la dirección del partido.

Para CDC, "La pelota continúa en manos de la CUP y sino la tendrán los ciudadanos de Cataluña", insistió Rull, sin precisar si intentarán todavía conseguir los dos votos que necesita su coalición para investir a Mas.



 




En esta nota