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Rusia construirá en Irán ocho reactores nucleares


La comunidad internacional legitimó el uso pacífico de la energía atómica en Irán. La primera planta nuclear creada por los rusos en Irán entró en funcionamiento en 2010

Putín, aseguró que Rusia seguirá con la ayuda a los iraníes para cumplir con su plan nuclear
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05/08/2016

Rusia construirá otros ocho reactores nucleares en Irán tras entregar en 2013 la primera instalación de ese tipo, cimentada en la planta de Bushehr (golfo Pérsico), afirmó el presidente ruso, Vladimir Putin, en una entrevista difundida este viernes por la agencia azerbaiyana AzerTac.

"La primera central nuclear de Irán se ha construido con tecnología rusa. Se han consensuado planes para edificar en Irán otros ocho reactores nucleares", subrayó Putin, que el próximo lunes viajará a Bakú para participar en una cumbre trilateral con el líder de Irán, Hasán Rohaní, y el mandatario azerbaiyano, Ilham Alíev.

El jefe del Kremlin aprovechará su viaje a la capital azerbaiyana para mantener además una reunión bilateral con su colega iraní, en la que tratarán en profundidad la cooperación en el ámbito del uso pacífico de la energía nuclear.

Rusia, recalcó Putin, "seguirá con la ayuda a los socios iraníes para cumplir con su plan nuclear, incluidos el procesamiento del uranio enriquecido y la producción de isótopos estables".

La corporación de energía nuclear rusa, Rosatom, ya ha iniciado los trabajos del segundo reactor en la central Bushehr, que la igual que el primero, tendrá una potencia de mil megavatios.

El acuerdo sobre la política nuclear iraní alcanzado hace un año en Viena entre Teherán y la comunidad internacional legitimó el desarrollo de los usos pacíficos de la energía atómica en ese país y adoptó una hoja de ruta para el levantamiento de las sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea contra Irán.

La actual central nuclear de Bushehr comenzó a construirse en la década de 1970 con ayuda alemana, pero el proyecto se interrumpió tras el triunfo de la Revolución Islámica (1979) y no se reanudó hasta febrero de 1998, tras firmarse un acuerdo con Rusia.

Pese a que su construcción se prolongó durante años debido a la oposición occidental, la planta entró en funcionamiento en agosto de 2010 y alcanzó su pleno rendimiento en junio de 2013.



 




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