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Perú elige presidente entre dos opciones de la derecha


La hija del expresidente adelanta en las encuestas al economista de 77 años, pero la brecha se ha vuelto mínima. Las encuestadoras hablan de un empate técnico con una leve ventaja para Keiko

Las encuestas hablan de empate técnico, pero lo más probable es que Fujimori se alce con la victoria
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04/06/2016

Unos 23 millones de peruanos están convocados para votar hoy y elegir presidente para los próximos cinco años entre la ‘China’ y el ‘Gringo’.
La segunda vuelta de las elecciones generales de Perú enfrenta a Keiko Fujimori, Fuerza Popular (FP), de 41 años, y a Pedro Pablo Kuczynski, de Peruanos por el Kambio (PPK), de 77.

Ambos apellidos dominaron la política peruana por 30 años. Keiko es hija de Alberto Fujimori, que gobernó Perú democrática y dictatorialmente entre 1990 y 2000. Kuczynski llegó al poder con la vuelta de la democracia a Perú y fue parte del segundo Gobierno de Belaúnde en los 80 y fue prácticamente el primer ministro de Alejandro Toledo en la primera década de 2000.

En las últimas encuestas publicadas en Perú, la ventaja era para Keiko, ganadora de la primera vuelta por un 41% y que había ampliado su horizonte de votos hasta llegar al 53%.

PPK, como se lo conoce a Kuczynski, por las siglas de su apellido y de su partido, estaba hasta seis puntos atrás, con un 47%, con lo que prácticamente estaba decidida la elección.

Sin embargo, según reporta el diario El País de Madrid, la brecha se hizo más corta y hay encuestadoras que a horas de asistir a las urnas dan una ventaja de menos de uno por ciento a favor de la hija de Alberto Fujimori.

Hay explicaciones para esto. El domingo pasado, Keiko y PPK se enfrentaron en el último debate presidencial, en el que Kuczynski decidió salir al ataque y recordar el pasado dictatorial de Fujimori padre, preso en una cárcel de máxima seguridad de Perú, acusado de delitos de corrupción. El antifujimorismo, el miedo a que Keiko convierta su Gobierno en algo cercano a una dictadura, ha movido masas en los últimos días y ha catapultado a PPK seis puntos por encima solo en la ciudad de Lima, capital de la nación y principal polo de población del país vecino.

Este caudal de votación puede venir de los electores de izquierda, particularmente apáticos en la segunda vuelta, en la que dos políticos de derecha se disputan la Presidencia sin ningún discurso o promesa electoral que enamore a los votantes de izquierda.

Sin embargo, el apoyo ofrecido por Verónika Mendoza, excandidata a la Presidencia de izquierda, pudo haber obrado el milagro y acercar tanto a PPK a Keiko que ahora las encuestas hablan de un “empate técnico”. Anteriormente, ese caudal de electores iba a engrosar las listas del voto nulo.

Terreno incierto
La favorita, pese al ascenso, sigue siendo Keiko Fujimori.
Las encuestadoras ya subvaloraron la intención de voto en favor de la hija de Alberto Fujimori en la primera vuelta, en la que la postulante del Frente Popular obtuvo entre un 4 y 6% más de votos de lo que le auguraban los sondeos. Sin embargo, en las últimas semanas, Keiko viene en declive, está peleada con los medios de comunicación y su vocero está siendo investigado por la DEA estadounidense por supuesto tráfico de sustancias controladas. Incluso el candidato a vicepresidente se ha visto envuelto en un escándalo por enviar un video presuntamente fraguado a las cadenas de televisión, con el fin de liberar al vocero y principal financiador de Keiko de las sospechas por tráfico de drogas.

Eso le sirvió a PPK para salir al ataque y asegurar que si Keiko gana Perú se convertirá en un narcoestado. También para que se organicen marchas, no promovidas por PPK, sino que originadas en grupos de intelectuales de izquierda, que rechazan la vuelta del fujimorismo. Falta por saber si Kuczynski reaccionó a tiempo, si esto servirá para alcanzar en la última recta y ganarle a Fujimori. Si lo logra, el hombre de 77 años podrá tener como su último empleo el de presidente de Perú por 5 años.
Quien triunfe hoy debe considerar cinco clamores de la ciudadanía: Seguridad ciudadana, impulso económico, lucha contra el narcotráfico, medioambiente y trabajo formal



 




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