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Noruega y Alemania cortan ayuda a Brasil por deforestación de la Amazonia


La deforestación en la Amazonia se expandió un 66% en julio en comparación con el mismo mes del año pasado, según Imazon. Señalan a los proyectos comerciales y mineros aprobados por el Gobierno brasileño


Así está quedando la mayor reserva mundial de bosques y agua del planeta por la minería. Foto: AFP
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17/08/2019

Las políticas comerciales y mineras del Gobierno de Jair Bolsonaro en Brasil están destrozando la Amazonia. En protesta, Noruega y Alemania bloquearon fondos para el Fondo por la Amazonia por más de 80 millones de dólares, mientras la tasa de deforestación creció un 66% en una de las zonas estratégicas más importantes del mundo.

De acuerdo con un informe del Instituto del Hombre y el Medio Ambiente de la Amazonia (Imazon), que desde hace 28 años estudia la región, la deforestación aumentó en julio un 66% en comparación con el mismo mes del año pasado, lo que llevó la tasa interanual a un “preocupante” 15%.

El estudio, realizado con imágenes tomadas por satélites, precisa que entre agosto de 2018 y julio de 2019 la región amazónica perdió 5.054 kilómetros cuadrados de vegetación y que un 55% de la deforestación se registró en tierras privadas, en tanto que un 20% afectó a zonas protegidas y un 6% a reservas indígenas.



La divulgación del informe de Imazon ocurre en momentos en que el Gobierno del ultraderechista Jair Bolsonaro promueve unas polémicas políticas para la explotación comercial de los recursos amazónicos, que han generado conflictos hasta con Alemania y Noruega, que han suspendido parte de su cooperación con la protección de esa región.

Alemania ha bloqueado una partida de 35 millones de euros (unos 38 millones de dólares) que debía financiar proyectos medioambientales, en tanto que Noruega ha suspendido su participación en el llamado Fondo Amazonia, volcado a la protección ambiental y que tiene a ambos países como principales contribuyentes.

Si bien Alemania aún permanece en el Fondo Amazonia, el Gobierno de Angela Merkel ha dicho que analiza esa situación frente a lo que consideró un “notable aumento de la deforestación”. Noruega, por su parte, congeló una aportación de 300 millones de coronas (unos 33 millones de euros) para el Fondo Amazonia, lo cual supone en la práctica una virtual suspensión de su participación en ese mecanismo, creado en 2008.

Dura reacción de Bolsonaro



Jair Bolsonaro ha reaccionado en forma dura y declaró que “en Noruega hay matanza de ballenas” y se trata de un país volcado a la explotación de “petróleo del Polo Norte”, por lo que no tiene “moral” para “darle lecciones” sobre medioambiente a Brasil.

“Que Noruega tome ese dinero y se lo dé a Merkel para ayudarla a reforestar Alemania”, agregó el mandatario. A inicios de este mes, el mandatario destituyó al director del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), Ricardo Magnus Osorio Galvao, después de que ese organismo estatal divulgó un informe que también mostraba un fuerte aumento de la tasa de deforestación en la región amazónica.

Bolsonaro justificó su decisión afirmando que los datos eran “falsos” y habían sido difundidos de forma “irresponsable” y hasta con “mala fe”, por funcionarios públicos con “intereses políticos”.

Quiebre con Noruega

El rico país escandinavo reprocha a Brasil, que alberga más del 60% de la selva amazónica, haber “roto el acuerdo” alcanzado con los donantes del Fondo Amazonia, al que Oslo dio unos 900 millones de dólares desde su creación en 2008.



Las tensiones entre los dos países se remontan a la gestión de Michel Temer (2016-2018), pero se agravaron desde la llegada al poder de Jair Bolsonaro, un escéptico del cambio climático que promueve la explotación de recursos naturales en áreas protegidas.

Los datos que muestran un fuerte avance de la deforestación en los últimos meses pusieron la cuestión ambiental en primer plano a escala mundial, aunque Bolsonaro cuestionó su veracidad y destituyó al director del INPE, el organismo que recoge y analiza esos datos con base en observaciones satelitales.

JULIO FUE EL MES MÁS CÁLIDO DE LOS ÚLTIMOS 140 AÑOS Y HAY ALARMA
El pasado julio fue el mes con las temperaturas más elevadas registradas en el planeta en los últimos 140 años, informó la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés). Según los científicos de la institución, durante el mes de julio la media global de las temperaturas fue 0,95 grados centígrados superiores al promedio de todo el siglo XX, que fue de 15,77 grados.

En su informe, la NOAA recordó que nueve de los meses de julio más calurosos de la historia se han registrado desde 2005, siendo los de los últimos cinco años los que han tenido temperaturas mayores. El calor sin precedentes el pasado julio ha hecho que se redujera el hielo del mar en el Ártico y la Antártida a mínimos históricos.

El hielo del mar en el Ártico batió un récord en julio, al situarse un 19,8 % por debajo del promedio, mientras que el de la Antártida cubrió un 4,3% menos de superficie que entre 1981 y 2010, siendo esta cobertura la más baja en un mes de julio en los 41 años que se toman registros. La NOAA señaló que 2019 ha sido el año con mayores temperaturas hasta la fecha en partes del norte y el sur de América, Asia, Australia y Nueva Zelanda.



 




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