MUNDO

Independentistas protestan y el TC declara ilegal la ley del referéndum


Más de 200.000 personas salieron a las calles de Barcelona contra la detención de dos líderes locales. Mañana vence el plazo para que el Gobierno catalán diga si declaró la independencia. Reclaman diálogo

Con velas y pancartas, miles de catalanes piden la liberación de sus líderes

18/10/2017

Se agrava la crisis y sube la tensión en España por la independencia de Cataluña. Unas 200.000 personas se manifestaron en Barcelona anoche contra el encarcelamiento de dos influyentes líderes independentistas acusados de sedición por la justicia, en medio de una crisis enquistada entre el gobierno regional y el central. Al mismo tiempo, el Tribunal Constitucional de España declaró ilegal la ley que convocó al referéndum independentista del 1 de octubre. 

El jefe del ejecutivo español, Mariano Rajoy, dio hasta mañana al presidente catalán Carles Puigdemont para que aclare si declaró o no la independencia la semana pasada, a lo que éste contestó con ambigüedad el lunes limitándose a ofrecer diálogo durante dos meses. 

Al grito de “independencia", y portando velas, la multitud marchó por el centro de la ciudad para reclamar la liberación de Jordi Cuixart y Jordi Sánchez, de las organizaciones Omnium Cultural y Asamblea Nacional Catalana y encarcelados bajo cargos de sedición.

En el frente judicial, el Tribunal Constitucional anuló definitivamente la ley catalana por la que se convocó el referéndum de independencia del 1 de octubre, momento en que se desbocaron los acontecimientos que han sumido a España en su peor crisis política de los últimos 40 años.

La manifestación de la noche culminó una jornada de movilizaciones. A mediodía, miles de empleados abandonaron sus puestos de trabajo en Barcelona y otras localidades catalanas para exigir en silencio “la liberación de los presos políticos".

“Nos quieren dar miedo, pero yo no lo tengo. No creo que vayan a aparecer ahora por aquí con porras, pero tenemos el presentimiento de que nos harán más daño", dijo a la AFP la sexagenaria Conchita Riera, que participó en la manifestación de la noche.

Antes, al mediodía, en la plaza barcelonesa de Sant Jaume, el presidente catalán Carles Puigdemont y parte de su gobierno se unieron a los manifestantes, que gritaban “libertad", “independencia" y “la represión no es la solución".

El ayuntamiento de Barcelona suspendió actividades hasta el jueves “en solidaridad" con los detenidos, anunció la alcaldesa Ada Colau.

Las próximas 48 horas podrían ser cruciales para el futuro del conflicto entre los ejecutivos de Madrid y Barcelona, que llevó al primero a rebajar las previsiones de crecimiento económico para 2018, de 2,6% a 2,3%. Omnium y ANC convocaron una gran manifestación el sábado a las 17:00 (15:00 GMT) en la ciudad.

Entramos en “una nueva escala de movilizaciones, que como siempre serán pacíficas, democráticas, porque no sabemos hacerlo de otra manera. Serán acciones que supondrán un paso adelante, acciones directas, con la fuerza de la ciudadanía", dijo a la prensa Marcel Mauri, portavoz de Omnium. 

En el plano económico, este martes se supo que 691 empresas se llevaron sus sedes sociales de Cataluña en octubre, más que en los nueves meses previos de 2017, según el Colegio de Registradores.

 

El artículo 155 puede desatar una crisis mayor

Jaume Risquete / Periodista y doctor en Comunicación Política en la Universidad Ramon Llull de Barcelona

El ultimátum del presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, al presidente del Gobierno catalán, Carles Puigdemont, se acaba mañana jueves a las 10 de la mañana. En el requerimiento del lunes, Puigdemont no respondió ni con un “Sí" ni con un “No" a la pregunta de Rajoy si el pasado 1 de octubre declaró la independencia.
En Madrid no se enteraron o no se quisieron enterar, pero Puigdemont declaró la independencia de Cataluña durante el récord mundial de las independencias de los países en la historia de la humanidad: 8 segundos. Tras lo cual dijo que lo suspendía. No se votó, solo se firmó un documento sin validez legal. Pero en Madrid se tomó como otro movimiento de ajedrez para acabar en tablas.  Puigdemont pidió diálogo y del Estado español sólo ha encontrado 48 horas después un mensaje nada dialogante: una magistrada de la Audiencia Nacional dictaminó cárcel sin fianza para los dos líderes de las dos asociaciones privadas que han impulsado desde la sociedad civil la campaña de independencia desde 2012.
Si Puigdemont no responde con claridad con un “No" mañana jueves, el Gobierno español pondrá en marcha el artículo 155 de la Constitución española por lo que no se suspendería la autonomía de Cataluña sino algo peor: el Gobierno central tomaría el control de las competencias que desee y podrá imponer un nuevo presidente  -además de la inhabilitación de parte de su Gobierno-  y convocar unas nuevas elecciones autonómicas. Ese escenario de un Gobierno catalán intervenido, sometido y humillado a Madrid, se convertiría en una auténtica bomba de relojería de consecuencias, ahora sí, imprevisibles. 



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