MUNDO

Gobierno catalán se ‘autoexilia’ en Bélgica, acusado de rebelión y de sedición


Carles Puigdemont y todo su gabinete se instalaron en Bruselas desde donde reivindicaron la pelea por la independencia. La Fiscalía los acusa por delitos contra el Estado, que tienen 30 años de cárcel. El Gobierno central toma control de Cataluña

Carles Puigdemont, ayer, en Bruselas. Desde allí volvió a llamar a la resistencia pacífica contra Madrid

31/10/2017

El Gobierno catalán se autoexilió en Bruselas (Bélgica) tras recibir una querella criminal de la Fiscalía General de España por rebelión y sedición contra el Estado, delitos que tienen pena por 30 años de cárcel. A su vez, el Gobierno español tomó las riendas del poder en Cataluña sin hallar resistencia del destituido presidente independentista Carles Puigdemont.

El lunes fue el primer día laborable desde que el parlamento de Cataluña declarara la independencia el viernes y el Gobierno de Mariano Rajoy adoptara medidas destinadas a controlar la región -que gozaba hasta ahora de una amplia autonomía-, dos acciones sin precedentes en la España moderna.
En un ambiente de gran incertidumbre, todos esperaban ver si Puigdemont se resistiría a abandonar el cargo.

Durante horas, decenas de periodistas aguardaron su llegada a la sede del gobierno regional en Barcelona, pero no apareció.

¿Dónde está Puigdemont? era la pregunta en boca de todos.
“Está en Bruselas", afirmó una fuente gubernamental española. El diario catalán El Periódico dijo que había ido con algunos de sus colaboradores a pedir asilo político.

El domingo, un ministro belga, separatista flamenco, insinuó que el país puede ofrecer asilo al gobierno independentista catalán, aunque el primer ministro Charles Michel lo desmintió después.

Sin poder confirmar esta información, el abogado de Puigdemont, Jaume Alonso-Cuevillas, afirmó a la AFP: “A él le pesa mucho que si lo vinieran a detener y lo citan a declarar, pudiera haber protestas y hechos violentos".

Por su parte, Marta Pascal, portavoz de su partido PDeCAT, recordó que durante la dictadura de Francisco Franco (1939-1975) Cataluña tuvo líderes en el exilio que “seguían siendo presidente del gobierno catalán".

‘Rebelión' y ‘sedición' 
Las instituciones europeas indicaron a la AFP que no hay ningún encuentro previsto con él y el partido nacionalista N-VA aseguró que no lo había invitado.

Desde el partido de extrema izquierda independentista catalán CUP reclamaron explicaciones. “El país necesita saber qué hoja de ruta tiene el gobierno (catalán), por qué está en Bruselas", dijo su diputada Mireia Boya.

La noticia sobre el viaje de Puigdemont a Bruselas saltaba minutos después de que el fiscal general del Estado español anunciara una querella contra él y su gobierno por varios delitos -entre ellos “rebelión" y “sedición"- penados con hasta 30 años de cárcel.

Se les acusa de provocar “una crisis institucional que culminó con la declaración unilateral de independencia realizada con total desprecio a nuestra Constitución Política del Estado", dijo el fiscal general, José Manuel Maza.

En lógica electoral  

La región se dirige ahora a una nueva contienda electoral para calibrar fuerzas entre los partidarios y los contrarios a la secesión, que se dividen casi en partes iguales entre los catalanes.

Rajoy decretó la disolución del parlamento catalán y una convocatoria de elecciones el 21 de diciembre que, por el momento, parece que fue acatada por los responsables de la cámara.

Los partidos favorables a la unidad de España lanzaron la precampaña el domingo, llamando a votar a los cientos de miles de personas que se manifestaron en
Barcelona contra la secesión.
Pero también parecen dispuestos a concurrir a estos comicios los partidos independentistas que apenas dos días antes habían proclamado la nueva república.

“El día 21 iremos a las urnas, iremos convencidos", afirmó Marta Pascal, mientras que su socio de coalición, Izquierda Republicana de Cataluña (ERC), apuntaba en la misma dirección. Según las últimas encuestas en Cataluña, los independentistas pueden perder en estas elecciones la mayoría absoluta del parlamento regional, obtenida en septiembre de 2015 por primera vez en su historia.

Piden informes por oferta de asilo político

Tanto el ministro del Interior belga, Jan Jambon, del partido nacionalista flamenco N-VA, como esa formación política se desmarcaron de la visita del ex presidente catalán Carles Puigdemont a Bruselas.

Jambon "no está al corriente" de la visita, indicó un portavoz del ministro, quien además "no ha mantenido ningún contacto en los últimos días" con el ex presidente catalán.

El viaje de Puigdemont a la capital belga se produce después de que el secretario de Estado belga para la Inmigración, Theo Francken, miembro también de los nacionalistas flamencos, afirmase este domingo que el expresidente de la Generalitat tiene la opción de solicitar "asilo político" en Bélgica.

El primer ministro del país, Charles Michel, se desmarcó de esa oferta y aseguró que "no está en el orden del día" de su Gobierno.

Los partidos de la oposición como los socialistas y los ecologistas ya han pedido a Michel comparecer para dar explicaciones sobre la postura oficial del país.

 






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