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Fiscalía chilena imputa a arzobispo que encubrió abusos sexuales


La Iglesia católica chilena vive un auténtico calvario a raíz de las denuncias de víctimas de abusos sexuales que desde 1960 ha salpicado a un total de 158 obispos, sacerdotes y laicos


El arzobispo de Santiago, cardenal Ricardo Ezzati, fue citado a declarar por escándalo de abusos. Foto: Internet
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25/07/2018

El arzobispo de Santiago, cardenal Ricardo Ezzati, fue citado este martes por la fiscalía regional de Rancagua para declarar, en calidad de imputado el próximo 21 de agosto, por la presunta responsabilidad de encubrimiento de abusos sexuales perpetrados por el clero chileno, anunció el arzobispado. "Reitero mi compromiso y el de la Iglesia de Santiago con las víctimas, con la búsqueda de la verdad y con el respeto a la justicia civil", aseguró el arzobispo de Santiago en un comunicado, en el que asegura que tiene la "convicción de que nunca he encubierto ni he obstruido a la justicia".

La Iglesia católica chilena vive un auténtico calvario a raíz de las denuncias de víctimas de abusos sexuales que desde 1960 ha salpicado a un total de 158 obispos, sacerdotes y laicos, según datos de la fiscalía.

En total, 266 personas, entre ellas 178 menores y adolescentes, habrían sido víctimas de abusos sexuales por miembros ligados a la Iglesia católica chilena, que vive una de sus peores crisis.

Desde que las denuncias de las víctimas arreciaron y amargaron la visita del papa Francisco a Chile en enero, el pontífice decidió tomar el caso en sus propias manos y envió en dos ocasiones a su hombre de confianza, el arzobispo de Malta Charles Scicluna, para entrevistarse con víctimas y posibles encubridores.

En mayo invitó a Roma a víctimas de abusos sexuales del clero y a todos los obispos chilenos, quienes al final del encuentro con el papa presentaron su dimisión en bloque. Por el momento, el papa solo ha aceptado la de cinco prelados. Cuatro de ellos están acusados de encubrir o ignorar las denuncias de abusos sexuales de sus subordinados.

La semana pasada entró en la cárcel el sacerdote Óscar Muñoz, mano derecha de monseñor Ezzati en el obispado de Santiago, acusado de abusar y violar a siete menores.

Autoinculpado en enero, los detalles de los abusos de Muñoz se revelaron luego de que el expediente del caso fuera uno de los archivos incautados por la fiscalía chilena en un sorpresivo operativo que realizó en oficinas de los arzobispados de Santiago y Rancagua el 13 de junio.

Los casos

Los 37 casos vigentes involucran a 104 víctimas: 52 eran menores de edad al momento de los hechos, nueve eran adultos y el resto aún debe determinarse, según informó Torres. De acuerdo al estudio del Ministerio Público, existen “cincos casos por encubrimiento u obstrucción a la investigación contra superiores de congregaciones u obispos a cargo de una determinada diócesis”. Consultado hace unos días por la prensa acerca de las acusaciones de encubrimiento, Ezzati indicó que lo que en realidad le preocupaba era “el clima de maledicencia que hace tanto daño a las personas, al país y a la verdad”.

Las reacciones de las víctimas han sido inmediatas. Juan Carlos Cruz, abusado por el influyente Fernando Karadima, probablemente el caso de mayor simbolismo en el país, escribió en Twitter: “El cardenal Ezzati es citado a declarar como IMPUTADO! Le quedará poco tiempo como arzobispo de Santiago, pero recién empieza su nueva misión de responder por su encubrimiento, mentira y otros delitos ante la Justicia. Que se preparen el resto del episcopado, Errázuriz y compañía”, señaló en referencia a Francisco Javier Errázuriz, exlíder de la Iglesia chilena entre 1998 y 2011.



 




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