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Encontró a su hijo después de 19 años y hoy tienen un romance


El caso de incesto ha levantado una enorme polémica luego que sus protagonistas decidieran hacerlo público. Ambos podrían ir a prisión

Ambos sostienen que su relación es legítima
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11/08/2016

La historia de Mónica Mares y su hijo, Caleb, parecía ser la de un emotivo reencuentro luego que ambos entraran en contacto por Facebook tras estar separados por 19 años. No obstante, el desenlace de esta historia terminó siendo mucho más polémico de lo que cualquiera podría haber esperado.

Según relata el diario El Comercio, Mónica vive en la localidad estadounidense de Clovis, en Nuevo México, a sus 16 años decidió dar a Caleb en adopción cuando este era todavía un recién nacido. Según relató la mujer en exclusiva a Daily Mail, pero luego de dar con el paradero de su hijo a través de Facebook, ambos acordaron encontrarse y es en ese momento que Mónica confiesa que más allá la felicidad sintió “mariposas en el estómago”.

“Fue amor a primera vista, pero primero fue amor de madre”, señala Mónica quien más adelante explicaría que Caleb –hoy de 19 años y apellidado Peterson– se mudó a la casa rodante en la que ella vive. La convivencia terminaría convirtiendo la relación en algo más y luego de conversarlo, ambos decidieron dar el siguiente paso. La relación llegó a tal punto que incluso los hermanos de Caleb empezaron a llamarlo “papá”.

PROBLEMAS LEGALES
Más allá de la problemática ética, genética y psicológica del caso, la ley estadounidense se opone frontalmente a la relación entre Caleb y Mónica, pues el incesto es considerado un crimen en 50 estados, aunque las penas varían dependiendo de cada uno de estos, según apunta El Comercio.

Luego que las autoridades locales conocieran el caso, prohibieron a la pareja mantener cualquier clase de contacto y Mónica podría pasar 18 meses en prisión por el delito. Los amantes continúan viviendo en Clovis, pero lo hacen en distintas residencias.

ATRACCIÓN SEXUAL GENÉTICA
Este caso se enmarca en lo que se conoce como “atracción sexual genética” (conocida como GSA por su sigla en inglés), que se define como la atracción sexual entre personas de gran cercanía genética, como lo pueden ser entre hermanos o medio hermanos y primos en primer o segundo grado.

Al hacer su caso público los amantes esperan que su historia cree conciencia sobre la atracción sexual genética y su relación sea vista como legítima. “Este caso podría ser un precedente para cambiar las leyes en Estados Unidos”, explica Mónica.

SITUACIÓN ACTUAL
Caleb y su madre fueron detenidos en abril, por lo que pagaron una fianza de 5000 dólares para poder salir libres. En septiembre deberán afrontar un juicio. Por lo pronto Mares no tiene permitido ver a sus hijos ni mantener contacto con su amante.



 




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