mundo

Destituyen a Rousseff y Temer toma el mando


El juicio político contra la exmandataria llegó a su fin tras nueve meses de proceso en el Senado y ahora el presidente Michel Temer debe encaminar la economía del gigante sudamericano

La mayoría del Senado (61) apoyó la salida de Dilma, pero no le negó sus derechos políticos
Escuchar el artículo Pausar Lectura

31/08/2016

Los mismos senadores del Congreso brasileño que destituyeron ayer a la expresidenta Dilma Rousseff con 61 votos a favor y 20 en contra, posesionaron tres horas después al presidente Michel Temer, exvicepresidente de la líder del Partido de los Trabajadores (PT), para completar el mandato presidencial hasta 2018.

En cuestión de minutos, los 81 legisladores del Senado emitieron su voto para definir la suerte de Rousseff y pusieron punto final a su carrera política y al juicio que comenzó hace nueve meses después de que se acusara a la exmandataria de la manipulación de las cuentas públicas para ocultar el déficit fiscal y de que el proceso en su contra fuera admitido en diciembre de 2015 en la Cámara de Diputados por Eduardo Cunha, el archienemigo de Rousseff. Una vez que reemplazó definitivamente en el cargo a Dilma, Temer emprendió un viaje a China para la cumbre del G-20 del fin de semana, en la que intentará "buscar recursos e inversores" para Brasil, según la agencia de noticias EFE.

En la misma sesión de destitución de ayer, en una votación separada, también se determinó que Dilma, de 69 años, mantenga sus derechos políticos para trabajar en instituciones públicas y acceder a cargos electivos, que fue el único logro de los aliados de la exmandataria.

En criterio del analista David Alandete, con la salida de Rousseff del poder no se cierra una crisis, sino que se abre otra muchísimo mayor, porque “la corrupción afecta a todos los partidos y Brasil enfrenta la peor recesión económica de su historia”, según publicó la edición brasileña del diario El País.

Sombrío panorama
La situación económica no es la mejor en Brasil y Temer no tendrá mucho tiempo para celebrar porque el desempleo está en niveles récord (más de 11 millones de personas), la inflación galopante y un gigantesco déficit fiscal. La economía brasileña se contraerá un 3,16% este año, según los datos revelados por el Banco Central, que revisó al alza sus previsiones. Desde que asumió la Presidencia de forma interina en mayo, Temer, un astuto negociador político en las sombras, armó un Gobierno dando por sentado que Dilma sería destituida.

“Golpe de Estado”
Al menos dos horas después de su destitución, Rousseff afirmó que se consumó un “golpe de Estado” y advirtió la más "enérgica, determinada y firme oposición a los golpistas".

La destitución de Rousseff no es algo nuevo para los brasileños, que en 1992 vieron también la caída de Fernando Color de Mello acusado por corrupción



 




En esta nota