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Descubren un gran lago de agua líquida bajo el polo sur de Marte


Los astrónomos han descubierto que está bajo el hielo del polo sur. Según explican en la revista «Science» la masa de agua es salobre y se extiende unos 20 kilómetros de diámetro


La detección de agua fue posible gracias al instrumento Marsis. Foto: TouTube
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25/07/2018

En septiembre de 2015, la NASA anunciaba la presencia de agua líquida en la superficie de Marte. Las cámaras de alta resolución de la sonda Mars Reiconaissance Orbiter (MRO) habían detectado unas líneas brillantes en la ladera de tres cráteres de la zona ecuatorial del planeta que parecían confirmar, por fin, su existencia. Sin embargo, el descubrimiento fue puesto en duda tiempo después, y el debate volvía a reiniciarse.

Ahora, el último hallazgo de un grupo de investigadores italianos parece ponerle fin definitivamente. A partir de imágenes del orbitador europeo Mars Express, los astrónomos han descubierto un gran lago bajo el hielo del polo sur de Marte. Según explican en la revista «Science» la masa de agua es salobre y se extiende unos 20 kilómetros de diámetro. Dicen que recuerda a las reservas subglaciales de la Antártida.

La detección fue posible gracias al instrumento Marsis (Mars Advanced Radar for Subsurface and Ionosphere Sounding) a bordo de la Mars Express, que envía pulsos de radar que penetran la superficie y las capas de hielo del Planeta rojo para después medir cómo se propagan las ondas de radio y cómo se reflejan en la nave espacial. Esto proporciona a los científicos información sobre lo que se encuentra debajo de la superficie.

Entre mayo de 2012 y diciembre de 2015, el equipo de Roberto Orosei, del Instituto Nacional de Astrofísica en Bolonia, utilizó Marsis para inspeccionar una región llamada Planum Australe, ubicada en el polo sur de Marte. Obtuvo 29 conjuntos de muestreos de radar, mapeando un área que exhibía un cambio muy brusco en su señal de radar asociada. Los investigadores están convencidos de que se trata de un lago que se extiende unos 20 kilómetros y que está situado a aproximadamente 1,5 kilómetros debajo de la superficie del hielo. Si están en lo cierto, sería la primera vez que se observa un cuerpo estable de agua líquida en Marte.

¿Podría este lugar ser habitable? «No es un ambiente muy agradable para la vida», reconoce Orosei. Sin embargo, el investigador cree que esta reserva es similar a los lagos subglaciales que se encuentran debajo de las capas de hielo de la Antártida y Groenlandia en la Tierra, como el famoso lago antártico Vostok. Y en esos lugares extremos «sobreviven organismos unicelulares con metabolismos adaptados». En Vostok, investigadores estadounidenses identificaron miles de especies simples a través de análisis genéticos.

La temperatura del lago marciano ronda los -68ºC, inferior al punto de congelación del agua pura. «En esas condiciones, el agua líquida solo puede ser salobre, ya que las sales reducen el punto de congelación», explica a ABC Anja Diez, glacióloga del Intituto Polar Noruego, quien trabaja en la Antártida y firma un artículo relacionado en «Science».

En efecto, las sales disueltas de magnesio, calcio y sodio, que se sabe están presentes en las rocas marcianas, podrían disolverse en el agua para formar una salmuera. Junto con la presión del hielo superpuesto, el punto de fusión se reduce, lo que permite que el lago permanezca líquido, como ocurre en nuestro planeta. «Por ejemplo, en los Valles Secos (Antártida) se ha encontrado un lago de salmuera. Sin embargo, la concentración de sal en el agua es mucho menor de lo que se espera para el de Marte», apunta la investigadora.

En cuanto a la profundidad del lago, Diez señala que es imposible conocerla, ya que los datos de radar solo proporcionan imágenes de la superficie de la masa de agua. Lo que sí considera posible es que existan más lagos marcianos como este, que podrían ser revelados en el futuro con nuevos estudios y mejores mediciones. Para conocer más sobre el nuevo lago descubierto, como si reúne condiciones para la vida, «harían falta unos robots voladores (que lo sobrevolaran), pero esa es una tecnología que aún no está desarrollada», explica Orosei. (ABC.Es)



 




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