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Canciller chileno acusa a Evo de instaurar el odio


El canciller chileno, Heraldo Muñoz, aseguró que su país está comprometido con los derechos humanos haciendo frente a las acusaciones del mandatario Evo Morales

Muñoz acuso al mandatario boliviano de querer instaurar una política de odio hacia Chile

23/09/2016

El canciller de Chile, Heraldo Muñoz, aseguró este viernes que su país tiene un compromiso firme con los derechos humanos en respuesta a las acusaciones del presidente boliviano, Evo Morales, al que responsabilizó de instaurar una "política del odio" hacia Chile y sus ciudadanos.

"En una extensa diatriba de casi cuarenta minutos dedicada a Chile, (Evo) Morales ha insultado al pueblo de Chile y su firme compromiso con los derechos humanos", dijo Muñoz en unas declaraciones efectuadas en Washington, donde acompaña en una visita a la presidenta, Michelle Bachelet.

El canciller se refería a la intervención de Morales ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en la que acusó a Chile de violar los derechos de los transportistas bolivianos y consideró que la falta de acceso al mar de su país también vulnera los derechos fundamentales de sus conciudadanos.

El jefe de la diplomacia chilena rechazó "en los términos más firmes" las "falsedades" pronunciadas por Morales.

"Él (Morales) ha instituido una política del odio hacia Chile y los chilenos. Los atropellos que denuncia sólo existen en su imaginación ideológica", sostuvo Muñoz.

Muñoz afirmó que el líder boliviano trata de "inventar un nuevo caso" que no tiene nada que ver con el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, donde podría haber aprovechado la tribuna para informar de la situación de los derechos humanos en su país.

"Aquí ha quedado patente el compromiso de Chile con los derechos humanos en todos los lugares y así lo ha reconocido la comunidad internacional", apuntó.

Bolivia demandó a Chile ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya en 2013 para que el tribunal obligue a Chile a negociar de buena fe la restitución del acceso al océano Pacífico que el país altiplano perdió en una guerra en el siglo XIX.

Los dos países no tienen relaciones diplomáticas desde 1962, salvo un paréntesis de 1975 a 1978, por la falta de solución al reclamo marítimo boliviano, si bien mantienen consulados generales en La Paz y Santiago.

También están enfrentados en La Haya por las aguas del Silala tras una demanda presentada por Chile este año, en la que pide al tribunal determinar si ese cauce es un río internacional que nace en Bolivia y discurre naturalmente hacia Chile o, como alega La Paz, es un conjunto de manantiales cuyas aguas son robadas por Chile a través de un sistema de canalización artificial.



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