La ruptura entre Unidad Nacional (UN) y el Gobierno del presidente Rodrigo Paz abrió un nuevo frente de incertidumbre en la Asamblea Legislativa. El secretario ejecutivo del partido, Roberto Moscoso, confirmó que la organización todavía evalúa cuál será la conformación de su bancada y no descartó que algunos de sus legisladores continúen respaldando al oficialismo, mientras otros asumirán plenamente la línea política definida por la organización.
"Veremos la hermenéutica interna, veremos qué dicen los reglamentos. Una vez que se separa una coalición, seguramente va a haber alguna gente que trabaje con el oficialismo y otra gente que trabaje con el partido", declaró Moscoso en una entrevista con EL DEBER.
Las declaraciones se producen luego que Samuel Doria Medina hiciera pública, a través de sus redes sociales, la ruptura de Unidad Nacional con el Ejecutivo, decisión que posteriormente fue formalizada mediante un comunicado firmado por la presidenta del partido, Elizabeth Reyes.
Moscoso recordó que la actual representación parlamentaria surgió de la alianza electoral Unidad, conformada por Unidad Nacional, Creemos y otras fuerzas políticas para las elecciones de 2025. Producto de ese acuerdo, la coalición obtuvo 26 diputados y siete senadores, por lo que ahora corresponde definir el futuro político de esa representación.
El dirigente explicó que los legisladores y las pocas autoridades vinculadas a UN que aún permanecen en el Ejecutivo tienen libertad para decidir su permanencia. “Samuel lo planteó claramente: quedan en libertad diputados, senadores y la poca gente que estaba en el Ejecutivo para asumir su decisión”, señaló.
Pese al alejamiento del Gobierno, Moscoso aseguró que UN no ejercerá una oposición de bloqueo. “Vamos a hacer una oposición constructiva. Vamos a aprobar todo lo que sea necesario en beneficio del país”, afirmó.
No obstante, reiteró las críticas al rumbo económico del Ejecutivo. Según dijo, el Gobierno mantiene vigente el modelo económico impulsado por el MAS y no ha introducido cambios estructurales para enfrentar la crisis marcada por la escasez de divisas, la falta de combustibles y el incremento del dólar en el mercado paralelo.
En ese contexto, adelantó que la posición del partido respecto al proyecto de modificación del Presupuesto General del Estado (PGE) se mantendrá crítica. Recordó que Unidad Nacional ya presentó observaciones en la Cámara de Diputados porque considera que la norma “sigue avalando el modelo económico del MAS” y no incorpora reformas de fondo, aunque reconoció la urgencia del Ejecutivo por aprobarla para viabilizar financiamiento internacional.
Respecto a la conducción del Legislativo, Moscoso indicó que la primera vicepresidenta del Senado, Soledad Chapetón, y la primera vicepresidenta de Diputados, Daniela Cabrera, concluirán la gestión para la que fueron elegidas, mientras que el futuro de otros aliados políticos, como Juan del Granado, Cecilia Requena, Carlos Alarcón y Alejandro Reyes, dependerá de las decisiones que cada uno adopte tras la disolución de la alianza.
Finalmente, el vocero insistió en que el Gobierno aún está a tiempo de corregir el rumbo. Consideró que nueve meses de gestión son insuficientes para evaluar completamente una administración, pero sostuvo que la magnitud de la crisis obliga al presidente Rodrigo Paz a “girar el timón”, incorporar a las regiones y sectores sociales a la toma de decisiones y fortalecer la transparencia en la gestión pública.