Charagua crece con su gente y sus viņas

La gente bien dotada y los viñedos de excelentes cepas, están generando un prodigioso crecimiento cultural y económico de esa parte de nuestro Santa Cruz que es Charagua, escenario de acciones que a través de años vienen consignándose en la historia. Dos claros exponentes de esa Charagua sin máculas, Julio Salek y Adhemar Suárez, estuvieron en nuestra casa a mediodía de ayer con el inapreciable presente de su franqueza y de uvas charagüeñas de reciente cosecha que nos mantuvieron chupándonos los dedos durante largos y cálidos momentos.
La uva charagüeña, según sabíamos y nos lo confirmaron Adhemar y Julio, se encuentra ya en nuestra capital a la venta en supermercados y puestos diversos en centros de abastecimientos. Los cultivos se perfeccionan y mejoran de año en año, dijeron nuestros visitantes, a la par de coincidir en cuanto a que la tierra de la región es rica al natural, lo que determina que la uva se produzca libre de agroquímicos y demás abonos y con un gusto ciertamente excepcional.
Pero Charagua no sólo hace girar su vida en torno a los viñedos. Está embarcada en una intensa actividad cultural sobre la base de una bien surtida biblioteca con un millar de volúmenes permanentemente requeridos. Apuntaron nuestros visitantes el hecho de que la biblioteca se organizó con aliento incluido de algunas personalidades, entre ellas la de nuestro director Pedro. Entre el director y los visitantes quedaron comprometidos para celebrar un encuentro “con banda”, en Charagua. De EL DEBER, se llevaron a Charagua discos y libros que agradecieron efusivamente.