Frontera: la mayoría vive de la venta ilícita
Impacto. Según la Aduana, un 70% de pobladores de Desaguadero se dedica al contrabando. Se visitó la zona

Ana Copa. Desaguadero y Puno

Sectores piden al Gobierno más apoyo para control fronterizo

El comercio es su principal medio de subsistencia, y el contrabando ya es algo con lo que conviven diariamente. Esa es la rutina cotidiana que viven las dos ciudades fronterizas de Desaguadero, una en el lado boliviano y otra en el lado peruano.
Ambas poblaciones están  unidas por el puente Internacional del mismo nombre, testigo del ingreso y salida de viajeros y de la multitud de comerciantes que pasan diariamente,  a pie o a bordo de veloces triciclos o carritos de carga.
Según la Aduana Nacional de Bolivia, de acuerdo a un reconocimiento efectuado en septiembre en la zona fronteriza de Desaguadero por personal de Inteligencia del COA, se detectó que a escala urbana más del 70% de su población se dedica al comercio ilícito, generando ingresos promedio mensual de Bs 1.000 por familia. 


“Mayormente se comercializa en pequeña escala, mientras que en el lado peruano se registran volúmenes superiores. La Unidad de Control Operativo Aduanero (COA) no cuenta con personal en Desaguadero por ser considerada zona roja”, indicó la institución.
Ni el crudo frío, ni los precarios servicios básicos en algunos sectores frenan el agitado movimiento comercial que se genera en esa zona, distante unos 117 km de La Paz.


Basta detenerse por unos cinco minutos en el puente Internacional Desaguadero que une Bolivia con Perú y observar. En ese tiempo unos 10 triciclos o carritos cargados de productos han cruzado de ida o de vuelta ese paso fronterizo.
Ése es cabalmente uno de los medios que usan los contrabandistas para evadir el control y para sacar o introducir mercadería ilegal entre ambos países, coincidieron funcionarios aduaneros y comerciantes.
Hombres y mujeres trabajan cargando o descargando pesados bultos para trasladarlos en vehículos  que los esperan en el otro lado de la frontera.


Uno de los conductores de triciclos en Desaguadero (Bolivia) comentó que por ‘pasar’ mercadería del lado boliviano al lado peruano cobra 5 soles (Bs 12) pero explicó que prefiere hacerlo de poco en poco para no llamar la atención de los funcionarios aduaneros.
El uso de pequeñas embarcaciones para cruzar el río Desaguadero, es otra de las opciones de los contrabandistas.


Una vendedora de abarrotes en Desaguadero (Perú), relató que para abastecerse de garrafas de GLP, azúcar o harina boliviana hace pedidos a quienes transportan esos productos en botes. “Aprovechan el medio día o la madrugada cuando hay menos control”, comentó.
Fuentes aduaneras de Bolivia y Perú indicaron que si bien disponen de controles fijos y móviles para frenar el contrabando, sus esfuerzos resultan insuficientes ante la amplia extensión de la frontera que separa ambos países. Además, dijeron que la reacción agresiva de algunos contrabandistas y pobladores dificulta las tareas de fiscalización. 


Llegar a Desaguadero, por el lado boliviano, no es complicado. Buses y taxis expresos salen desde La Paz o El Alto y en dos horas ya se arriba al lugar.
Media hora antes de ese sitio hay una parada obligada en Guaqui donde militares hacen bajar a los pasajeros de los vehículos para pedir documentos y observar las cargas.
Pobladores consultados en Desaguadero (Bolivia) lamentaron que pese al alto movimiento económico que genera el comercio y el contrabando en esa ciudad no han visto mayor progreso. Entre los problemas que dicen padecer son la alta acumulación de basura, la carencia de algunos servicios básicos y las dificultades para acceder a algunos servicios médicos. El alcalde de Desaguadero afirmó tener como prioridades los temas de la basura, salud y educación.

   Opinión  

“La frontera  es muy amplia”
Lucio Flores H. Alcalde Desaguadero Bolivia
Muchos dicen que somos netos contrabandistas aquí en Desaguadero, pero no es así. La frontera con Perú es muy amplia y el comercio ilícito puede entrar por otras jurisdicciones.


No  sólo Desaguadero está inmerso en este problema.  Obviamente aquí hay bastante movimiento comercial. Como alcalde, tengo el reto de trabajar conforme a derecho, tiene que aplicarse la Ley General de Aduanas y para eso queremos socializar más esa ley para concienciar a la gente.
Asumí como alcalde desde junio. Este municipio estaba atravesando una crisis política  lamentable. Los predios de la Alcaldía estuvieron cerrados por un conflicto interno.  Yo estoy con el ánimo de trabajar y sacar adelante este pueblo, sacarlo del retroceso y  subdesarrollo. Iniciamos gestiones para un convenio Bolivia-Perú  y resolver el problema de la basura. También estamos apostando a  una universidad técnica o un hospital de segundo nivel. 

  Datos de la aduana nacional de Bolivia   

- Control. La Aduana Nacional de Bolivia afirma contar con puntos fijos de control en Huarina y Guaqui además de patrullas móviles en los tramos: La Paz-Laja-Tiwuanaku-Guaqui; La Paz-Jesús de Machaca;  La Paz-Huarina-Tiquina y en la ruta La Paz-Huarina-Achacachi-Puerto Acosta.

- Mercadería. Entre los productos bolivianos que ingresan a Perú vía contrabando están el diésel, gasolina, GLP en garrafas,  azúcar y derivados de maíz. Entre los productos introducidos  desde la nación peruana a Bolivia sobresalen insumos de ferretería, artículos de plástico, sardinas y licores.

- Fiscalización. Una de las fortalezas es el trabajo coordinado del Comando Conjunto ‘Andino’, Aduana y Policía. Entre las debilidades señala un limitado número de recursos humanos, amplia extensión del territorio a ser controlado y cantidad limitada de  transporte de vigilancia.