REVISTA EXTRA

Una cirugía menor para poner a salvo al rinoceronte africano


Una iniciativa que implica sedar a estos enormes mamíferos para serrar sus apreciados apéndices puede salvar a los rinocerontes de una reserva natural en Sudáfrica del acecho de los cazadores furtivos. Conservacionistas ponen en la balanza la intervención y las amenazas

Maniobra. Un helicóptero se posiciona para que el veterinario a bordo pueda disparar un dardo con tranquilizante a un rinoceronte adulto
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26/08/2018

La caza furtiva de rinocerontes en el sur de África dio un furioso salto en la última década, lo que obliga a los conservacionistas a tomar medidas drásticas para salvar a la especie. La vigilancia 24/7 es una, pero dado que la sed de los traficantes por el preciado cuerno de estos ceratomorfos es inagotable, un plan va a la raíz del problema, literalmente, y propone cortarles el cuerno para que pierdan atractivo ante los cazadores.

Trabajando conjuntamente con reservas privadas, estatales y comunitarias, la organización Project Rhino lleva desde 2015 descornando rinocerontes en la región sudafricana de KwaZulu-Natal, en el este del país. Allí vive la segunda población más numerosa de la nación y la que tiene mayor diversidad genética.

Aunque a priori la medida suena controversial, la propuesta de “mochear” a estos animales no es del todo descabellada. “No les causa dolor, es como cortar una uña. El animal está sedado pero consciente y le tapamos los ojos, explicó a la agencia efe Chris Galliers, coordinador del proyecto, al hablar de los resultados del plan.

“En las reservas en las que lo hemos hecho, antes de 2015, se cazaba hasta el 25% del total de rinocerontes de la provincia. Desde que el descuerne empezó, la cifra bajó a 5%; los números sugieren que la amenaza se reduce sustancialmente”, detalló Galliers.

Mercado negro asiático

Con casi 20.000 ejemplares si se combinan las cifras de los blancos y negros (ambas especies en peligro de extinción), Sudáfrica alberga la mayor colonia de rinocerontes del mundo y sus reservas se usan para repoblar otros países africanos de los que prácticamente han desaparecido.

Pese a los esfuerzos para protegerlos, solo en ese país murieron en 2017 más de 1.000 a manos de los furtivos que tras matarlos, cortan sus cuernos, normalmente contratados por mafias.

En mercados negros de China o Vietnam, el cuerno puede valer entre $us 60.000 y $us 80.000 por kilo. Allí se le atribuye propiedades medicinales, se usa en joyería y también es símbolo de estatus socioeconómico. Las autoridades han hallado traficantes que compran cuernos como inversión contando con que un día los rinocerontes se extinguirán y cada pieza valdrá una fortuna.

Descornarlos a todos

En Sudáfrica, la escalada de la caza furtiva empezó hace 10 años y el costo de seguridad en las reservas naturales del país subió casi 50%.

Algunas optan por no tener rinocerontes, lo que se suma a la reducción del hábitat de la especie.

Así, la opción de serrar el cuerno es un mal menor. “No es lo ideal. Es costoso y mejor sería no molestarlos”, expuso Galliers. “Pero, frente a las amenazas, funciona”.

El equipo emplea un helicóptero y veterinarios, y debe volver a los 8 meses cuando el cuerno ha vuelto a crecer. La operación no tiene impacto en el comportamiento de los animales. “La única amenaza para los blancos son otros rinocerontes. Los negros (más pequeños) son depredados por leones, pero eso sucede con o sin cuernos”, indicó galliers.

La “clave”, detalló, es descornar a toda la población porque dejar un macho con cuerno no sería “justo”.

“Puede haber impacto en la especie a largo plazo pero, la amenaza de la caza es peor”, recalcó.

Descornar a toda la población es mejor que una iniciativa en Zimbabue en los años 90. Allí, al no quitarles el cuerno a todos, los furtivos mataban a los descornados para no volver a encontrárselos.

Cuidado. Sedado y vendado para que los veterinarios puedan hacer el corte.


 




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