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Psicología: ¿Cómo funciona el aburrimiento?


Positivismo. La emoción que menos tomamos en cuenta, puede ser la causante de nuestro mal carácter de vez en cuando. Pero tiene ventajas y no es negativa, si sabemos  aprovechar ese momento incomodo 

Motivación. La salida aparece cuando algo capta nuestro interés
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04/02/2018

La psicóloga Lorena Hoyos, explica cómo puede funcionar de manera positiva y negativa esa emoción tan subvalorada en la que todos caemos alguna vez: el aburrimiento. Menciona algunas sugerencias para evitar sus aristas negativas, y encaminarlo en el buen sentido, en el de la senda productiva. 


Hoyos toma en cuenta 3 tipos de aburrimiento. El ocasional, es una emoción normal que todos los seres humanos sentimos y para quitarnos la incomodidad podemos usar la creatividad. Resulta beneficioso, porque nos mueve a hacer algo diferente y nos da la oportunidad de conocernos mejor, de estudiarnos a nosotros mismos. 


Hoyos también explica que la baja autoestima, el estrés  y la falta de interés, pueden desencadenar aburrimiento crónico. Sin lugar a dudas una situación tal requiere de atención profesional, charlas y tratamientos. Debido a que no es considerado como un malestar emocional puede ahondarse en una depresión.


Cuando se habla de adolescentes, la gran mayoría pasa por momentos de aburrimiento debido a la falta de interés en los estudios. Lo que básicamente necesitan es apoyo emocional para que puedan encontrar algo que demande su atención. 


Según la nota que redacta Franco Maiolini en el portal @Vix, existen otros tipos de aburrimiento, como el indiferente, que es la necesidad de alejarnos de nuestro entorno y darnos nuestro espacio. Luego nos habla del  aburrimiento de calibración que es el que nos llena de  incertidumbre por saber qué se puede hacer para salir de esa situación. 


Otra variente es el de  búsqueda,  se trata de una emoción inquietante y el individuo necesita si o si hacer algo para quitarse esa molestia y cambiar de ánimo. 


Por  último, el mismo post de Maiolini indica que mediante un estudio dirigido por investigadores de la Universidad de Constanza y la Universidad Thurgau,  se definió las características de un quinto tipo de aburrimiento que tiene como nombre aburrimiento apático. Las personas que desarrollan este tipo de emoción, se sienten depresivos e  indefensos ante su entorno. 


Es necesario diferenciar cual de todos ellos nos atrapa. Para terminar, la psicóloga Hoyos señala que después de una larga jornada de trabajo, el cuerpo y la mente te dicen que necesitas actividad extra y eso es una  buena señal, porque significa que la persona está renovando su deseo de ponerse a trabajar y  cumplir con sus obligaciones.

 

Consejos

Ser curioso. Una mente curiosa encuentra todo interesante y evita el aburrimiento en cada esquina. Pero el estímulo tiene que nacer dentro de uno mismo.

 

Organización. El aburrimiento nos da la oprtunidad de conocernos mejor, estudiarnos y organizar nuestras cosas pendientes. Podemos aprovecharlo para refexionar.  

 

Oportunidad. Depende de nosotros ver qué tan malo o qué tan bueno puede ser el estar aburridos. Puede volverse un espacio vacio o también podemos usarlo para conocernos. 

 

Preguntate. En esos momentos, tenemos que darle respuesta a preguntas tales como: ¿qué me gusta? ¿qué me suena interesante? o ¿qué puedo hacer por mí?

 



 




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