REVISTA EXTRA

Fotografiar, no cazar


Una excursión al Chapare es la excusa para mostrar la riqueza de la vida silvestre y hablar sobre fotografía de naturaleza en Bolivia

Postales. Baño con bufeos, un atardecer, halcones tijereta, gente del lugar y un águila pescadora con su presa
Escuchar el artículo Pausar Lectura

06/05/2018

Fotos: Óscar ‘Papi’ Moreno, Marcelo Garzón, Luis Alberto Gutiérrez, Jery Méndez, Kitty De Moreno, Leslie Córdoba, José Augusto Mérida, Félix Huaquipa, Gabriela Villanueva, Jazmín Quiroz y Carlos Orías B.

Una imagen vale mil palabras, dice la máxima popular, pero una foto de fauna salvaje puede tener alcances aún mayores. En tiempos de debate sobre preservación del medioambiente y divulgación en redes sociales, las fotos de naturaleza ayudan a crear conciencia y a suplantar ese rasgo de cazadores primitivos que todavía circula entre la raza humana con otro tipo de logros. “La fotografía reemplazó hace mucho a la cacería”, afirma Rubén Darío Azogue, uno de los fundadores del grupo Fotógrafos de Naturaleza en Bolivia (FNB). 

Paciencia, marigüís y sol son algunas de las anécdotas de una pasión cuyo producto, el retrato de la intimidad de un animal en su hábitat, puede convencer al más empedernido cazador de que disparar el obturador de una cámara para congelar el instante de un ave o de un mamífero en todo su esplendor puede resultar un hobby más placentero que jalar el gatillo de un arma para segar una vida y mostrarla como trofeo. “Con una cámara puedes sentir lo mismo, acechar a tu presa oculto entre el barbecho, apuntarle, contener la respiración y disparar para capturarla”, resume Azogue.

Un baño con bufeos

Esta aproximación a la fauna llevó, dos semanas atrás, a un grupo de fotógrafos Santa Cruz, La Paz y Cochabamba, todos miembros de FNB, hasta el Chapare cochabambino a invitación de la comunidad Las Cocas, situada en el curso del río Chipiriri saliendo en lancha desde Puerto San Francisco al norte de Villa Tunari, para fotografiar los alrededores. 

El naciente proyecto turístico de esa comunidad de unos 150 pobladores y ubicada en tierras saneadas, busca diversificar su economía, que hoy por hoy se sostiene mediante el cultivo de coca legal, plátano, yuca y otros vegetales, además de la pesca en el río y en la laguna adyacente.

La vida apacible de Las Cocas cambió por algunos días para recibir a la veintena de viajeros, sus coloridas carpas y sus cámaras con teleobjetivos y demás equipo. Durante la visita, el menú estuvo entre el sábalo, la piraña y el locro de gallina, pero el plato fuerte fue la experiencia de nadar cerca de bufeos tras navegar río abajo hasta un recodo en el que algunas decenas de estos delfines bolivianos se alimentaban de peces en la orilla opuesta.

Curiosos ante la presencia de los bañistas, y agitados cada tanto por el paso de lanchas en este río que aporta al Isiboro, estos cetáceos de agua dulce asoman cada tanto a la superficie para respirar y mirar a su alrededor.  

En los breves instantes que duran esas imprevisibles apariciones y mientras sus cabezas permanecen fuera del agua, da la impresión de buscar hacer contacto visual con los extraños. 

Por algunos minutos los visitantes dejaron a un lado las cámaras y cedieron a la fascinación y la curiosidad causadas por estos animales que, por otra parte, resultan bastante difíciles de fotografiar.

En constraste, la garza mora (Ardea cocoi) resulta ser una de las aves más fotografiables cuando se navega por la zona. Esbelta y precavida, sabe mantener distancia de las lanchas, pero después de algunas horas de navegación se aprende a distinguir el brillo casi plateado de sus plumas a buena distancia sobre el fondo de troncos y ramas que se acumulan en las orillas.


Fotógrafos por naturaleza

La aventura en Chapare concluyó y los fotógrafos regresaron a sus ciudades, pero la actividad no se ha detenido. Los dirigentes de la comunidad Las Cocas recibieron algunos consejos sobre cómo mejorar la experiencia de futuros grupos de turistas y FNB prepara otras dos actividades grandes para el resto del año.

Después de realizar la más extensa muestra de fotos de naturaleza que se haya hecho en Bolivia (con 90 imágenes de 37 fotógrafos), en el marco de la reciente Expoforest, el grupo expondrá del 19 de septiembre al 14 de octubre en el espacio Casa Melchor Pinto. Será la quinta muestra colectiva y la segunda en la que las fotografías impresas en gran formato estarán a la venta.

Luego se realizará el séptimo encuentro nacional de FNB, que tendrá a Cobija como sede, a orillas del río Tahuamanu. En 2019 el encuentro será en Oruro y al año siguiente, Potosí completará la serie de reuniones anuales previstas para las nueve capitales de departamentos del país.

 

1. Escape. Un pato cuervo alza vuelo con la presa de su última zambullida bien sujeta en su pico

2. Observadoras. Dos golondrinas hacen una pausa sobre un tronco sobre el río Chipiriri

3. Peculiar. Una espátula sobre los fotógrafos. Era parte de una bandada que volaba en formación V
2. Agreste. Llegar hasta la laguna cercana a Las Cocas todavía requiere de algo de esfuerzo y equilibrio

3. Atardecer. Las nubes dejan pasar lo último de la luz del sol durante una acampada en una playa del río Chipiriri
4. Variedad. Caracoleros, chuubis, patos y martín pescadores eran las especies más comunes

Alcance. Fotografiar aves a la distancia requiere de equipo especial, como un teleobjetivo de al menos 400 mm

5. Piraña. La pesca de la noche en la laguna cerca de Las Cocas se convirtió en parte del desayuno

Trampa. Esta araña del género argiope espera en el centro de su tela a que algún insecto se enrede

6. Sorpresa. Una serpiente en medio del camino llamó la atención de varios de los fotógrafos


 




En esta nota