REVISTA EXTRA

Escapate a tu Bolivia



Aún quedan decenas de cuevas por descubrir en el parque nacional Toro Toro, de Potosí. Hay también huellas de dinosaurios

30/07/2017

Fotos Mountainlion/Paulin Contot/Karen Wachtel/Erwinpaz/Daniela Valdivia/Miranda Lynn

Si la idea para el feriado del 6 de Agosto es viajar poco y aislarse mucho, la primera opción está en Samaipata. Se llama El Pueblito, es un hotel temático que recrea el ambiente de un pequeño pueblo, con plaza, casa de la florista, taberna, iglesia y una estupenda vista de Samaipata. Como todas las sugerencias de lugares de esta nota, es posible encontrar los contactos en Facebook.  Lo mejor es llegar con reserva, porque agosto está entre los meses altos.  

Hay 11 habitaciones y casitas y el precio promedio de hospedaje por persona es alrededor de 40 dólares por noche, con desayuno incluido. El restaurante tiene ofertas verdaderamente deliciosas y su cálido ambiente hogareño invita a pasar ahí varias horas.

A lado está el viñedo Uvairenda, donde se puede conocer el luga r donde se produce 1.750, uno de los mejores vinos de Bolivia.  Hacia el sur, en Camiri, una primera parada puede ser el museo de la Guerra del Chaco, organizado por un militar con el concepto de museo pictográfico. Hay armas, munición, equipos de comunicación y una visión histórica de lo que fue la contienda con el Paraguay, expresada en los dibujos de las paredes. Causará una gran sorpresa ver que se guardan testimonios de primera mano de la época de la guerrilla de Ñancahuazú. Se puede ver también el cuarto donde estuvo detenido Regis Debray, que participó apoyando a los guerrilleros abatidos en 1967. 

La zona de El Chorro es una caminata que acompaña al río Parapetí, desde el llamado Puente Viejo, hasta una vertiente de agua caliente. El sendero ha sido acondicionado, pero es necesario realizar la caminata con precaución. 
Fuera del departamento, hay atractivos poco conocidos cerca de los grandes circuitos de turismo (Salar de Uyuni, Lago Titicaca). 

Cerca del gran turismo
La hacienda museo Caraya es una construcción del siglo XVI. En una de sus habitaciones estuvo el libertador Antonio José de Sucre. A 15 kilómetros del lugar está el Ojo del Inca, antigua boca de volcán hoy llena de agua caliente. La usaba usualmente el Inca. Es posible nadar en la zona. 
Antes de llegar a La Paz se puede seguir la ruta de arquitectura, que muestra los singulares y coloridos ‘cholets’.



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