REVISTA EXTRA

Diego el Cigala la voz de arena


Cantor de corazón abierto el flamenco vive en su canto. El gitano llega a Bolivia para agitar la alegría

Mi Buenos Aires Querido. El tango lo sedujo de forma instantánea, había encontrado muchas similitudes con el flamenco

10/09/2017

Cuenta que creció cerca del Rastro madrileño y que mientras jugaba a la pelota con sus amigos, solo lo distraía algún rasguido de guitarra por el que dejaba todo y se iba volando al encuentro con la música.

También relata que en la pila bautismal la controversia entre su padre y su tío surgió por su nombre, se iba a llamar Ramón o Diego y tras una terca discusión, su padre respondió: tú ponle Ramón que lo llamaremos Diego. Y así Ramón Jiménez Salazar tuvo su primer bautizo. Con los años forjó su carrera artística bajo el nombre de Diego El Cigala.

En los patios andaluces aprendió el elixir del flamenco, sus pausas, sus tonos y silencios, pero también la sensibilidad para interpretarlo. Sus primeros maestros fueron sus padres, sus tíos, Paco de Lucía, Camarón y para qué más. Su madre, Aurora Salazar Motos, hermana del maestro salmantino Rafael Farina, no se dedicó profesionalmente al canto, pero “cantaba al oído, que alucinabas”, dice. 

Su padre, andaluz, José de Córdoba, se ganó la vida en tablaos como Torres Bermejas, El Corral de la Pacheca y Arco de Cuchilleros.  

"Vengo de una dinastía de grandes cantaores, Farina, mi señora madre, mi señor padre, todo lo aprendí desde chiquitico, pues mi padre trabajaba en los tablaos y un día se veía con Caracol, otro día con Paco de Lucía, otro con Camarón, y era la época dorada del flamenco, y yo de chiquitico he vivido y he mamado eso, ese patio donde me he criado y además eso se lleva en los genes".

De corazón gitano ama vivir del canto. A los 14 años de edad ya había obtenido reconocimientos y no perdió la oportunidad de hacer un viaje que lo marcaría para siempre. "Fue de las mayores aventuras de mi vida porque hasta engañé a mi padre, que en paz descanse, porque le falsifiqué la firma para el permiso de viaje, era menor de edad. Fui a Tokio para meterme en un tablao flamenco en Japón. Fui como para un mes y me tiré seis meses; el susto que se llevó mi padre cuando llamé por teléfono para decirles que estaba en Tokio. Yo les había dicho que me iba a Londres con un guitarrista amigo mío, el señor Paco Peña, con su compañía.

Fue una experiencia muy bonita porque aprendí muchísimas cosas y además me encanta ese país, hay muchísima afición al flamenco, hay guitarristas, bailaores, cantaores no sé, pero me encanta".

Desde entonces Diego El Cigala mantuvo una conexión permanente con el público japonés, ha vuelto varias veces a reconquistarlos.

Latinoamérica lo estaba aguardando
El sabor de los viajes le convidó desde el principio el dulce éxito. Otros lares lo esperaban con sorpresas y nuevos rumbos. Para él todo es aprendizaje e incluso una opción de vida. Desde hace varios años eligió vivir en República Dominicana, desde donde el ganador de siete premios Grammy conversó en exclusiva con EL DEBER.

"Me  encantan Centroamérica, Cuba y Argentina, como si yo en otra vida hubiera vivido por aquí. Yo soy madrileño, de padres andaluces, y de Castilla y León, hay algo en mi espíritu que me ha traído aquí. Desde donde estoy, República Dominicana, que la amo con todo mi corazón".
Los discos comenzaron a fluir desde muy temprano en su carrera. El primero en ver la luz fue Undebel en 1997.

Con este disco irrumpió Dieguito El Cigala en el panorama discográfico, cautivó a los aficionados al flamenco, sobre todo, a los más jóvenes, y se ganó un prestigioso puesto entre los flamencos de Madrid. En este trabajo solista, el artista camaronero cuenta con la participación de: David Amaya, Paquete, Tomatito, J.M. Cortina, Bandolero, Chaboli y El Piraña, entre otros.   

En 2000 llega Entre Vareta y Canasta acompañado por la guitarra del Niño Josele y un grupo de percusionistas. Este segundo disco dio a conocer a Diego El Cigala entre mucha gente situada fuera del núcleo tradicional del flamenco por su sencillez, pureza y maestría. El lanzamiento del disco estuvo acompañado de un video realizado por el cineasta Fernando Trueba. Luego llegó Corren tiempos de alegría (2001) donde comenzó a brillar internacionalmente, ya que el disco fue nominado al Grammy Latino como mejor disco flamenco del año. 

El gran éxito golpea a su puerta con Lágrimas negras (2003) este último lo lleva a la explosión de su carrera. Su voz rasgada y el piano de Bebo Valdés rompen los moldes. El Cigala canta boleros, tangos y coplas y el eximio pianista cubano saca lo mejor de sus versiones y los erige en superclásicos como La bien pagá, Lágrimas Negras o Nieblas del riachuelo. El Ondas solo sería el primer premio, también logra el Micrófono de Oro, cinco premios Amigo, tres premios de la Música y dos Grammy y cinco nominaciones a los Grammy Latinos. 

Fue situado por el afilado crítico de The New York Times Ben Ratliff como el 2003’ Album of the Year.

Su particular interpretación le permitió reconocimientos, viajes, nuevas grabaciones y sobre todo codearse con otras voces.
Picasso en mis ojos dio otra vuelta de tuerca en su carrera. Un disco de 2005 con las guitarras de Paco de Lucía, Tomatito, Raimundo Amador, Josemi Carmona, Diego Morao, Manuel Parrilla y Paquete.

"Desde aquí hasta México, pasando por Chile, Argentina, Costa Rica, Venezuela, he aprendido de todos y estaba como predestinado  un poco todo esto. A mí siempre me ha gustado la salsa, la rumba, la guaracha, que es como el sentir del gitano, del flamenco. Es lo que veo de Latinoamérica, y Cuba por supuesto, ha tenido mucha influencia en mí Bebo Valdes, que en paz descanse".

No pierde la oportunidad para destacar a Bebo (Valdéz) que 'acaricia' como superhéroe. "Me abrió la cabeza musical solo al escuchar su piano, escucharlo a él era como escuchar a Charly Parker, a Thelonius Monk, es que era de esos pianistas de los que ya no quedan. Director de Tropicana en Cuba y con un sonido increíble y era la primera vez que yo cantaba al piano. Nos conocimos cuando hicimos la película Calle 54, de Fernando Trueba. Conocer a Bebo fue un antes y un después. Cuando conocí a Bebo, pues conocí a mi héroe".

El Cigala y el tango
También el tango fue un descubrimiento para El Cigala. A pesar de la dificultad de su interpretación ha logrado el aplauso y el reconocimiento de Argentina y otros países del sur. "El flamenco y el tango, sin cruzar el charco se habían cruzado. Son dos músicas muy parecidas, del pueblo, con mucha vivencia, con mucha verdad, con mucha rítmica, con mucho flow y es lo que te hace cautivar en esa época no sabía nada más que cantar boleros con un piano, con voz. Creo que esa fue la simbiosis perfecta de poder grabar algo de eso se lo agradeceré al maestro  Bebo Valdez, que en una oportunidad me dijo, debes cantar esto y esto otro".

Dos lágrimas (2008) y Cigala &Tango (2010) se destacan por su versatilidad y la incorporación de un nuevo repertorio a sus conciertos. Este último se edita en España, en junio de 2010 se supera la cifra de 100.000 discos vendidos solo en ese país y en pocos meses el disco se hace oro en Colombia y Argentina, logra por cuarta vez el Premio Lunas y el Grammy Latino a mejor álbum de tango.

Con tanta música en su acervo y con la habilidad para interpretar no es fácil combinar repertorios y así lo expresa: "Es complicado, los temas te tienen que llegar, te tienen que enamorar, te tienen que ir emborrachando. Deben hacerte llorar, emocionar, si no para mí no valen. Tienen que ser de primera llegada; es decir, cuando escuchas algo, te llega de entrada, o sí o no. Pero estoy siempre en la búsqueda, siempre estoy escuchando cosas. Como decía Pablo Picasso, yo no busco, encuentro".

Para él lo más difícil de cantar es el flamenco. "Es otro cantar, el tango también es difícil, es muy arrabalero, muy nocturno, pendenciero, de noche, de  barra, de llanto, nostálgico. Es como el flamenco y ha habido genios, como el polaco Goyeneche, Aníbal Troilo, Rubén Juárez. Me encanta Argentina, me encanta mi Buenos Aires querido". Por ese entonces vino un disco visagra: Romance de la luna tucumana (2013) “Cuando terminé Cigala&Tango me dolía haber dejado fuera canciones como Naranjo en flor, Los mareados, etc. Algunos tangos esenciales. Me quedé con ganas de más”, dice en su página oficial.

Que toquen los que saben
Para este gitano de escenarios múltiples, la música tiene los ritmos que toca con 'la percu'. Si bien confiesa que conoce la guitarra y sabe muy bien de qué va su diapasón, para él tocarla es muy difícil. "La guitarra es para los genios como Paco (de Lucía) y otros", resume. Le gusta tocar bongoes, sobre todo, según él, cuando está de rumba, pero lo suyo es la voz y ponerle el cuerpo a la interpretación.

Con palma, cajón y guitarra Vuelve el flamenco (2014) un disco que bebe de sus raíces para exportarlo en una sobredosis musical. “El Cigala” más puro vuelve a casa, una grabación en vivo, con el acompañamiento de su amigo, Diego del Morao, el joven predilecto de Paco de Lucía.

Luego viene el potente Indestructible (2016) donde sella su hermandad con la salsa y demás ritmos centroamericanos. “El tiempo nunca podrá borrar el legado y la riqueza musical de la salsa, un género que nos demuestra que no existen las fronteras”, reza en su portal.


¿Qué conoces de Bolivia?
“No sé, me imagino montañas, valles, pueblos chicos, me gusta, no sé por qué voy a sentir ahí algo especial, algo bonito, voy con ilusión, sus fresquitos por las noches, tiene que estar bonito, mucha vegetación, lo imagino así. Tiene que ser una belleza. Doy gracias a Dios por llevarme allí”.
Y se sincera aún más cuando se le pregunta por su conocimiento de la música boliviana

"Que va, que va, nada, pero tengo ganas de conocer, siempre es bueno aprender, siempre es bueno escuchar, nosotros somos artistas que vamos viajando, conociendo mundos... eso me encanta, poder absorber de esas culturas, de esos encuentros. Respeto mucho la música por supuesto y por eso te digo que no conozco nada de la música de Bolivia, pero sí tengo muchas ganas de conocer a gente, que toquen y saber y disfrutar un poco de eso".

Pero El Cigala no vendrá solo los dos conciertos que brindará en Santa Cruz de la Sierra (el 19) y en La Paz (el 21) los hará con el pianista, Jaime Calabuch (Jumitus). Un músico gitano catalán que lo acompaña desde 2005. Los conciertos en Bolivia tendrán de todo, dice. "Hay una perfecta conjunción de piano con la voz, haciendo boleros de toda la vida, Armando Manzanero, José Feliciano, Roberto Carlos, Céspedes, de Chavela Vargas, Mercedes Sosa, etc."

Premios, Handel y el futuro

El ganador de seis premios Grammy reflexiona sobre la importancia de los mismos pero para él los verdaderos premios de su carrera, fueron "haber conocido a
Bebo Valdez,  a Gabriel García Márquez, a Paco de Lucía, pues vaya tren... Chavela Vargas por supuesto, Mercedes Sosa".
Seguir viajando y compartiendo escenarios es una de las prioridades en su carrera, es así que adelanta sus ganas de grabar un disco en México, "ya llevo varios años viajando a México, me encantan mucho los boleros rancheros, y tengo unos cuantos en la mente que no puedo desvelar, sino se perdería el secreto".

Pero la música de Handel, Mozart, Verdi y Albeniz...., le roban parte de la pasión musical y los prefiere escuchar en los rincones de su hogar entre el recuerdo de su mujer Amparo (fallecida el 19 de agosto de 2015) y sus hijos y dos nietas.

"Me encanta El amor brujo de Manuel de Falla, me encanta El romance gitano de Federico García Lorca con Gustavo Dudamel, ese gran director musical venezolano o el señor Baremboin y hacer algo del flamenco también y buscar piezas como por ejemplo el réquiem de Mozart y darle el toque de los cánones del flamenco como La zambra, El fuego fatuo, hay cosas...

Además de darle la nacionalidad de dominicano, El Cigala considera que República Dominicana le dio mucha estabilidad, alegría, mucha comodidad emocional, y sobre todo tranquilidad para sus hijos. "Dominicana es como mi centro de operaciones desde donde yo puedo partir hacia Latinoamérica sin problemas. Todo está más a mano, aunque amo a España por encima de todo, pero también amo Dominicana como dominicano que soy. Aquí me tratan demasiado bien". 



En esta nota



e-planning ad