SOCIEDAD

De no tener formación en programación pasaron a desarrollar videojuegos


Participaron de la hackathon Educación para la Justicia. Por tres días desarrollaron un videojuego y compitieron con jóvenes de EEUU, Islandia y Sudáfrica

Esta es su segunda hackathon, la primera les abrió las puertas a la competencia en EEUU
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12/07/2018

Cinco adolescentes entre 16 y 17 años que no tenían formación en programación y que mucho menos tenían conocimientos de diseño de videojuegos están en Mountain View, California, participando de una hackathon o maratón para desarrollar prototipos de videojuegos educativos que promuevan el respeto a la legalidad y la justicia. El evento es una iniciativa de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc por su sigla en inglés) y del mismo están participando 25 jóvenes de EEUU, Indonesia, Sudáfrica y Bolivia.

Las representantes bolivianas son Micaella Corvera (16), Andrea Porcelli (16), Nagely Rodríguez (17), Luciana Taboada (16) y Diana Villazón (16) y a su equipo lo bautizaron Cultura Marraqueta. Ellas nunca antes habían tenido experiencia con este tipo de eventos, pero el año pasado, cuando una profesora les contó que podían participar en una hackathon sin ser expertas y que bastaba con llevar buenas ideas, se les abrieron las puertas de la creatividad. Participaron en Hack4Justice en Bolivia y ganaron, lo que las llevó a recibir capacitación por un par de meses y dar forma al videojuego que habían imaginado. Con esta experiencia previa es que ahora este quinteto de entusiastas jovencitas está participando desde el lunes de esta experiencia sin igual que las ha mantenido entretenidas todo este tiempo de vacaciones invernales.

Sus testimonios
“Estamos desde las 8:00 hasta las 17:00 programando, pero también hay momentos para descansar y socializar”, cuentan las chicas. 

En la primera jornada, los participantes fueron capacitados en conceptos básicos sobre crimen organizado, trata de personas, cibercrimen, terrorismo, tráfico de migrantes y armas para desarrollar su propuesta de videojuego. Cada equipo contó con dos mentores que les apoyaron en la programación de su prototipo. En las jornadas posteriores, definieron los escenarios y personajes. En la fase final retocaron cosas y revisaron todo lo que se podía mejorar. Luego sobrevino la presentación de los proyectos y queda esperar la decisión final del jurado.   

En su propuesta los jugadores deben pasar por varias aldeas dominadas por monstruos que representan tipos de delincuencia. El objetivo es que los jugadores enfrentan una serie de desafíos y una vez que un desafío se completa, el monstruo asume una forma humana y abandona la actividad criminal. 

Independientemente del resultado este quinteto se viene enriquecido con la experiencia. “Esta es la oportunidad más grande que nos han dado.

Hemos hecho amistades, como son de nuestra edad nos hemos llevado bien y a pesar de que vivimos en lugares lejanos compartimos muchas cosas, fue muy enriquecedor”, manifestaron. 

La semana pasada partieron cinco chicas de Bolivia hacia EEUU y vuelven cinco programadoras jóvenes con ganas de seguir haciendo más cosas.



 




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