REVISTA EXTRA

Amigos con beneficios y derecho a sexo


Ser amigos con beneficios es más común  de lo que se cree... muchas personas no quieren sentirse ‘atadas’ a nadie y apenas buscan disfrutar del momento... pero ¡cuidado!, pueden salir lastimadas

Los amigos con beneficios son un buen refugio ante la soledad; pero también un arma de doble filo, ya que no todos pueden mantener la regla de ‘cero sentimientos’

27/08/2017

Liliana (39) tiene en Mario (45) (nombres ficticios) a un gran amigo con el que han compartido muchas cosas. Una noche salieron en  grupo a bolichear, bebieron más de la cuenta y terminaron en la cama. Ninguno cree estar enamorado del otro,  simplemente sienten que la pasan bien juntos y que tienen suficiente madurez como para actuar sin enamorarse. Cuando se da la oportunidad se encuentran para una sesión de sexo.

Ambos son divorciados. Cada uno tiene dos hijos. Los chicos se conocen, y es tanta la confianza que ellos los llaman tío o tía porque saben que sus papás son buenos amigos. ¿Hasta cuándo? Solo ellos lo saben.

Un reciente estudio realizado en Estados Unidos por el investigador Heidi Reeder, de la Boise State University, resalta que el 76% de los casos analizados, el sexo entre amigos fortalece aún más la amistad.

La conexión puede ser espontánea, inesperada. Se trata de momentos o coincidencias que pueden convertirse en experiencias eróticas, segúnn el médico y sexólogo Walter Ghedin.

Son los millennials la franja etáream que se concede una mayor libertad, que da lugar a que ‘algo más’ ocurra y lo viven sin culpas o problemas. “Forma parte de la intensidad emocional del vínculo amistoso que puede dar paso a un conocimiento más íntimo del otro”, expresa.

La sexóloga Mónica Rivero contrasta con esta afirmación y asegura que si bien hoy en día están muy de moda las relaciones de amigos con beneficios, en este ‘jueguito’ no se debe esperar que la amistad resulte indemne.

La sicóloga Fanny Parrado opina que en una idiosincracia diferente a la de Bolivia o a la cruceña, es probable que ese 76% del que se habla en el estudio hecho en Estados Unidos tenga sexo entre amigos, pero en el ámbito local, involucrarse así puede generar rupturas de otros vínculo. “Como latinos, tenemos predisposición a ligarnos emocionalmente con amantes ocasionales”, afirma.

El término amigos con derechos, agrega, es la denominación  que se da a ser amantes y puede que tenga el beneficio de una relación meramente sexual o de alguna exploración por diversión, un juego dedicado a mitigar la soledad pero sin involucrar sentimientos. No obstante, prosigue, toda caricia o juego de coquietería lleva a seguir explorando y entre adultos desemboca en búsqueda de placer.

“¿Después de los 11 minutos de pasión y desenfreno qué? El ser humano, más en nuestra cultura, es muy sentimental. Pocos están dispuestos a aceptar una relación de amigos con derecho a la intimidad y luego seguir solo como mejores amigos, sin ningún compromiso. Tarde o temprano, uno de los dos involucra su corazón y la situación se complica”, señala Parrado.

A su vez, la sexóloga Carolina Rivero Elder indica que lo más seguro es que ese estudio sea una mirada parcial. En sentido contrario, opina que es “como decir que la infidelidad fortalece al matrimonio, porque tras la crisis la pareja se une más”. “Es una visión cómoda y superficial”, cuestiona. 
“Una relación de amistad, es eso, amistad. El sexo requiere otras cosas, conocimiento y respeto de la persona con quien vas a tener intimidad. En opinión de Rivero Elder, el sexo es “una entrega exclusiva, como persona única, no como una más”. 

Amigos vs embarazo
En criterio de la sicóloga Liliana Zabala, el amigo con derecho, esa una persona que está disponible para un encuentro sexual de mutuo acuerdo que no comprometa los sentimientos “tiene como antesala a la amistad como tal, porque en el camino hacia ese “algo más”, se puede confundir amistad con amor o con atracción física.

En algunos casos, añade, el amigo con derechos puede permanecer al lado por mucho tiempo o simplemente desaparecer. “Es una relación poco formal e inmadura porque se da más entre gente joven”, aunque suele darse también entre adultos.

“Muchas parejas mantienen este tipo de relación. Algunos lo llaman amantes, aunque un amigo con derecho es con quien nos damos un agarre, tope, ‘chape’ o un prende, para usar la jerga veinteañera. Hay caricias y besos, no siempre hay sexo, pero muchas veces esos roces hacen que la amistad pase la línea delgada y se llegue al romance informal”, explica Zabala.

 Pide tener en cuenta que en  la etapa de la amistad previa  suelen confundirse los sentimientos. “Por ello siempre se dice que dos personas del sexo opuesto no pueden ser amigos, porque la mayoría de las veces alguno termina sintiéndose atraído, o ambos”, asegura. 

Tiempos de ‘yo primero’
Tanto Zabala como Rivero Elder coinciden en que este tipo de amistad con roces puede llevar a que uno de los dos se enamore y salga lastimado si no es correspondido. Una de las preocupaciones que plantean es la de un embarazo no deseado, por ejemplo con un compañero de trabajo o con un amigo que sea parte del círculo social. 
Rivero Elder sostiene que, acorde con los tiempos que corren, el sexo entre amigos lleva agua al molino del egoísmo, a una visión hedonista y utilitaria del otro
Con la salvedad de que antes hubo algún  tipo de relación más formal y ahora son “amigos”, es diferente porque al tener intimidad, la relación viene claramente de eso, de la intimidad. 

“Si tienen varios amigos con derecho, ¿cómo lograr tener después una relación íntima de disfrute personal?, cuestiona Rivero. “Luego dirán que pueden tener una relación extramatrimonial porque eso fortalece su autoestima”, dice, en el extremo.

No es como en las películas

Si son amigos y han tenido sexo, Carolina Rivero dice que también es posible pasar a una siguiente etapa e mantener la amistad. Aunque con riesgos, no todo es como en las películas. 

Hay quien dice: tengo mi amiga con derecho y estamos superbien. Pregunta Rivero Elder, ¿en el fondo, están realmente bien?

“Una bonita amistad que entra en el juego de los amigos con derecho puede terminar porque uno de los dos se lastima o siente vergüenza”, es un lazo muy suceptible a las malas interpretaciones desde dentro o desde fuera.

“A veces nos cegamos al daño a nosotros mismos, incluso a largo plazo. Mi consejo es que aprendamos a mirarnos profundamente y a ponernos en el lugar del otro. La sexualidad de la pareja debe humanizarse”, recomienda Zabala.

¿Serán capaces?
Parrado sugiere que si la persona quiere mantener este tipo de vínculo, antes de meterse en una relación de amigos con derecho tiene que evaluar lo siguiente: 

¿Será capaz de ser frío, calculador e insensible como para no involucrar sus sentimientos y obtener solo placer sexual? Si son amigos y disfrutan de un placer pasajero, después ¿serán capaces de aceptar que no son pareja? 
Los humanos tenemos un sentido de exclusividad, ¿estará dispuesto a compartir a su pareja con otros amigos y quizá simultáneamente? Si luego de un tiempo, te dice que se enamoró de otra persona ¿será capaz de aceptar ser dejado? ¿Se rompe la amistad o se solidifica el vínculo de amantes, enredándose en triángulos amorosos? 

Antes de entrar en un vínculo de este tipo, es importante evaluar si habrá consecuencias negativas en la vida de cualquiera de los dos, concluye. 



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