Estamos en plena época de lluvias y las autoridades
ya han alertado acerca de los problemas que trae consigo
en materia de salud pública.
Es el momento de eliminar cualquier pedazo de
plástico, cerámica o goma que pueda dar una mínima
oportunidad a ese enemigo volador que es el mosquito.
Una nueva epidemia, como la del año pasado, en
la que tuvimos que lamentar muertes, no está lejos de
producirse.
Claro, depende en gran medida de la voluntad que
pongamos para limpiar canchones y patios. Los países
vecinos han entendido el peligro y han empezado a
actuar.
Algunos de sus expertos están, codo a codo,
trabajando con los nuestros. No es el único problema que
traen las lluvias.
Recordemos la triste tragedia por el deslizamiento en
La Paz y los desaparecidos en las rutas peruanas; o los
problemas que causa en Beni, donde hay 1.400 familias
damnificadas y la decena de muertos dentro de nuestras
fronteras. Decididamente, estamos a merced de las
fuerzas de la naturaleza. Pero hay formas de ayudar. Una
de las características de nuestro pueblo es la
solidaridad.
Podremos tener estados asistencialistas, pero
siempre habrá alguna necesidad que se escape de los ojos
del sistema y busque una mano cálida en cada uno de
nosotros. En estos días, el llamado a la solidaridad
parece venir de todas partes: Beni, Puerto Príncipe, La
Paz. Es una oportunidad para empezar a ejercer nuestro
cariño por los demás.
¡Feliz domingo para todos!
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