Más de una vez, desde esta pequeña columna y de
otras de opinión que nos son expeditas, hemos manifestado
extrañeza por la omisión, en los programas oficiales de
enseñanza de escuelas y colegios de nuestro departamento,
de la historia genuinamente regional. Desde siempre, y eso
lo saben todos los que en nuestro país algo saben de la
materia, Santa Cruz ha sido escenario y su pueblo todo
protagonista de primera línea, de acontecimientos, de
sucesos trascendentales que han debido, sin más, ingresar
en los cauces de la historia nacional y no simplemente de
la regional. No obstante, ni en una ni en otra, esos
hechos que determinaron transformaciones realmente
trascendentales, siempre quedaron al margen y terminaron
sin remedio naufragando en el olvido. Es preciso hacer
notar que los hechos de valor histórico real que se dieron
en nuestra Santa Cruz, con sus efectos beneficiosos, no
sólo beneficiaron a la región ni obviamente, sólo a su
gente. Pensemos nomás en las luchas ardorosas por las
regalías petroleras en que corrió sangre cruceña y que, al
materializarse, beneficiaron a los bolivianos de todos los
rincones, hasta de aquéllos que no sólo permanecieron
indiferentes de cara a tales luchas, sino que hasta las
impugnaron si no de obra, cuando menos de palabra. Pero
una alusión al menos, a esas luchas cruceñas que
beneficiaron a todos, no se dan en los programas de
enseñanza de la historia nacional. Razonable nuestra
reflexión.
¡Feliz domingo para todos!
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